estanislao del campo
adiósDe pesar una lágrima sentida / No brote, no, de tus hermosos ojos: / ¿Por qué llorar mi muerte si mi vida / Era un erial de espinas y de abrojos? / No puede ser mi luz el dulce brillo / Que derrama en efluv
cantaresCuando yo tomo la pluma / Y saco a luz mi cuaderno, / Hagan de cuenta que agarro / Mi guitarra por el cuello / Para ver si soy poeta / Fíjate, niña, tan solo / En que lloro cuando canto / Y que canto cuando llo
en un overo rosaoEn un overo rosao, / Flete nuevo y parejito, / Caía al bajo, al trotecito, / Y lindamente sentao, / Un paisano del Bragao, / De apelativo Laguna, / Mozo jinetazo,¡ahijuna!, / Como creo que no hay otro / Capaz de
epílogoAhora sí que eres mía… En el sepulcro / Puedo llorarte solo mi Lucila. / Te envenenó el gusano, rico, enfermo, / Pero tu estrella para mi rutila. / En las joyantes noches del estío, / Cuando era tu vivir un
faustoI / En un overo rosao, / Flete nuevo y parejito, / Caía al bajo, al trotecito, / Y lindamente sentao, / Un paisano del Bragao, / De apelativo Laguna: / Mozo jinetazo ¡ahijuna!, / Como creo que no hay otro, / Capaz
gobierno gauchoTomé en casa el otro día / tan soberano peludo, / que hasta hoy, caballeros, / dudo si ando mamao todavía. / Carculen cómo sería / la mamada que agarré, / Que, sin más, me afiguré / Que yo era el mesmo Gobierno
mi oración a todas horasSeñor mío Jesucristo, / Dios y hombre verdadero, / a quien, aunque nunca he visto / con fe profunda venero: / heme postrado de hinojos / ante tu altar esplendente, / alzando a Ti de mis ojos / la mirada reveren
tu y yoEl alma del que sufre es noche triste: / Toldada está por el pesar sombrío, / Y las amargas lágrimas que vierte / Son, Lucila, sus gotas de rocío / Halla quien nace bajo estrella amiga, / Florida primavera
última lágrima«Consumatum est!» Jesu-Cristo / ¡Ya todo se acabó!. / Dejad que el pecho / Por un instante con mi mano oprima, / Dejad que el llanto de mis ojos corra, / Dejad que mi alma sollozando gima. / Es, señora, mi ll