PAIS POEMA

Libros de ernestina de champourcin

Autores

ernestina de champourcin

al final de la tarde
Al final de la tarde / dime tú ¿qué nos queda? / El zumo del recuerdo / y la sonrisa nueva / de algo que no fue / y hoy se nos entrega. / Al final de la tarde / las rosas siguen lentas / abriéndose y cerrándose / s
ambición
¡Quisiera ser viento! / Ráfaga tendida / que arrastra en su beso / el polvo y la nube, / la rosa, el lucero… / -No brisa apacible / que finge despechos / y siembra caricias-. / Yo quiero ser fuego, / volcán de aire
amor
Puliré mi belleza con los garfios del viento. / Seré tuya sin forma, hecha polvo de aire, / diluida en un cielo de planos invisibles. / Para ti quiero, amado, la posesión sin cuerpo, / el delirio gozoso d
amor de cada instante
Amor de cada instante… / duro amor sin delicias: cadena, cruz, cilicio, / gloria ausente, esperada, / gozo y tortura a un tiempo; / realidad de los siglos, gracias por ser y estar / en el nunca y el siempre
carta al vacío
Es escribir a alguien / o lanzarse al silencio, / a nadar en lo oscuro, / a encender una llama / aunque ahoguen las dudas. / ¿Carta a lo que no existe? / Hay buzones alados / que se disparan solos / y un correo s
cuando llegue la noche
Cuando venga la noche / quiero habértelo dicho; / quiero haberlo gritado / a través de la tierra. / Hay cosas que no pueden / callarse para siempre / y júbilos secretos / que deshacen un día / los más íntimos nud
entrega
Iré a tus manos, limpia, indemne, sin memoria, / renacida de ti y ajena a lo tuyo, / iré a tus manos casta, / desnuda de tus besos. / Sentirás al ceñirme que una rosa de nieve / insinúa en tus palmas su gél
estás
Y estás: en el vacío / y en la ausencia presente, / en la que es y vive / sin dejar de ser única / oquedad invisible / con raíces eternas. / No hay mundo que la llene / pero sí algo vivo / que la besa y la calma.
gota a gota
Hay algo -gota a gota- / que nos llena el vacío / ¡Hondones del deseo! / ¡Qué colmo de esperanzas! / El oleaje arrastra / caudales sin objeto / y hay muchos anaqueles / que ningún libro ocupa. / ¿A dónde vamos, d
huida
Inercia de la muerte. ¡Qué distancia / me aleja ya, segura, de lo humano! / Aquella rosa que murió en mi mano / será pronto recuerdo de fragancia. / Silencio de silencios. En mi estancia / diluye su perfil
la voz del viento
Búscame en ti. La flecha de mi vida / ha clavado sus rumbos en tu pecho / y esquivo entre tus brazos el acecho / de las cien rutas que mi paso olvida. / Despójame del ansia desmedida / que abrasaba mi espír
laxitud
La tarde gris y triste me agobia, / tengo sueño; / estiro lentamente / mis dos brazos abiertos / que se prenden al aire; / quieren cazar el tiempo, / aprisionarlo pronto, / robarle su secreto, / deshacer bruscame
los árboles contigo
¡Los árboles contigo! / Masas de hojas verdes traspasadas de luz / y mi nombre allá lejos, / murmurando allá lejos / a la orilla del mar por voces que no saben / qué página de un libro / me estalla entre los
no fue para mí
No fue para mí… / Ya lo suponía. / Pero sé engañarme / tan bien con mentiras / y jugar al juego / de la falsa dicha, / que a veces me olvido / -ya ves si soy niña- / que estaba jugando / a que me querías.
no quiero saber nada
No quiero saber nada… / Ni de esa luz incierta / que retrocede vaga / ni de esa nube limpia / con perfiles de cuento. / Tampoco del magnolio / que quizá aún perfume / con su nieve insistente… / No saber, no soñar
primavera
¡Toda la primavera dormía entre tus manos! / Iniciaste en un gesto la fiesta de las rosas / y erguiste, enajenada, / esa flecha de luz que impregna los caminos. / ¡Toda la primavera! / Fervores del instante
seré tuya sin ti el día que los sueños
Seré tuya sin ti el día que los sueños / alejen de mi senda tu mente creadora, / el día que tu sed / no pueda limitarse al hueco de mis manos. / ¡Seré tuya aún sin ti! Dejaré de merecerte / en la cuna encen
si derribas el muro
¡Si derribas el muro / qué gozo en todas partes! / ¡Qué lazo de palabras / se sentirá en la tierra! / Y todo será nuevo, / como recién nacido… / Si derribas el muro / de todas las mentiras / ¡Qué júbilo de amor / a
soledad
Todos van, todos saben… / sólo yo no sé nada. / Sólo yo me he quedado / abstraída y lejana, / soñando realidades, / recogiendo distancias. / Cada pájaro sabe / qué sombra da su rama, / cada huella conoce / el pie q
soledades
Todas las soledades -grises víboras- muerden / la duda que taladra mis sienes abatidas. / Nadie finge camino en torno de mis plantas / que repliegan, medrosas, su impulso derrotado. / ¡Soledad de mi frent
sólo allí
Tú no sabes qué lejos. / ¡Nadie sabe qué lejos! / Encima de las nubes, detrás de las estrellas, / al fondo del abismo en que se arroja el día, / sobre el monte invisible donde duerme la luz. / Sólo allí pod
te esperaré apoyada en la curva del cielo
Te esperaré apoyada en la curva del cielo / y todas las estrellas abrirán para verte / sus ojos conmovidos. / Te esperaré desnuda. / Seis túnicas de luz resbalando ante ti / deshojarán el ámbar moreno de mi
tiempo de mar
EL mar me pertenece / lo hago pasar entero / entre mis manos ávidas. / Lo acaricio le doy / la única mirada / sencilla que me queda / la que aún no han manchado / ni el miedo ni la muerte. / Mar limpio entre mis
tres palabras
Tres palabras tres clavos / sujetándose el cuerpo; / tres alas en mi alma / sosteniéndome el vuelo. / El día se hizo luz / cuando rompí el silencio. / Después… Tú ya lo sabes. / Resucité hacia dentro. / Fui disti
tú no sabes aún
Tú no sabes aún que he cercado tu orilla, / que sueñas por la noche el color de mis ojos, / que tus manos en sombra / dirigen su tanteo hacia mi soledad. / ¡Ignóralo así siempre! / Yo agolparé tinieblas en
voy a arraigar en tí
Voy a a arraigar en ti. Mis fuerzas más oscuras / remueven lentamente la tierra de tu alma. / Quisiera penetrarte y enraizar mi esencia / sobre la carne viva que nutre tu fervor. / Ahondaré en ti mismo y
y se va marchitando la caja de las rosas
Y se va marchitando la caja de las rosas; / no tiene quien las saque y las lleve al camino. / Un airón de perfume se nos quiebra en las manos / mientras algo se muere y nace al mismo tiempo. / Se nos frus