PAIS POEMA

Libros de enrique gonzález martínez

Autores

enrique gonzález martínez

a la que va conmigo
Iremos por la vida como dos pajarillos / que van en pos de rubias espigas, y hablaremos / de sutiles encantos y de goces supremos / con ingenuas palabras y diálogos sencillos. / Cambiaremos sonrisas con l
a veces una hoja desprendida
A veces una hoja desprendida / de lo alto de los árboles, un lloro / de las ninfas que pasan un sonoro / trino de ruiseñor, turban mi vida. / Vuelven a mí medrosos y lejanos / suaves deliquios, éxtasis supr
busca en todas las cosas un alma y un sentido
Busca en todas las cosas un alma y un sentido / oculto; no te ciñas a la apariencia vana; / husmea, sigue el rastro de la verdad arcana, / escudriñante el ojo y aguzado el oído. / No seas como el necio, q
canción
Canción para los que saben / lo que es llorar… / ¿Quién pudiera darte al viento / e irse al viento en el cantar! / Canción como lluvia fina / sobre el mar, / que se disuelve y es nube / que sube y vuelve a llor
catástrofe
Ella se niega mientras él insiste; / fogoso el amador, tenaz la bella, / en jiras el jubón de la doncella / la lucha apenas del amor resiste. / Casta no cede; pero mira triste / de aquel retozo la patente h
cautiva
Cautiva que entre cerrojos, / frente a la angosta ventana / dejas espaciar los ojos / por la campiña lejana, / ¿de qué te sirve tener / en el pecho un ansia viva, / si eres libre para ver, / y para volar cautiv
como hermana y hermano
Como hermana y hermano / vamos los dos cogidos de la mano… / En la quietud de la pradera hay una / blanca y radiosa claridad de luna, / y el paisaje nocturno es tan risueño / que con ser realidad parece sue
cuando sepas hallar una sonrisa
Cuando sepas hallar una sonrisa / en la gota sutil que se rezuma / de las porosas piedras, en la bruma, / en el sol, en el ave y en la brisa; / cuando nada a tus ojos quede inerte, / ni informe, ni incoloro
dat signum
¡Feliz instante! Del galán al peso, / la doncella al final rueda vencida, / sobre el césped que cómplice convida / del libre amor al inefable exceso. / Un cefirillo plácido y travieso / viene a avivar la lu
el alma en fuga
Buscaron al romper de la alborada, / mis brazos y mis ojos su presencia, / y sólo hallé, por signo de la ausencia, / el hueco de su sien en la almohada. / Oh, qué correr la angustia desatada, / qué ulular p
el baño
Ya dejas el plumón. Las presurosas / manos desatan el discreto nudo, / y queda el cuerpo escultural desnudo / volcán de nieve en explosión de rosas. / El baño espera. De estrecharte ansiosas / están las agu
el gozo alucinado
El color se me adentra y no lo pinto; / la nota musical llega hasta el fondo / de la entraña cordial, y yo la escondo / en el sacro rincón de su recinto. / El árbol es aliento y no verdura, / germinación de
el retorno imposible
Yo sueño con un viaje que nunca emprenderé, / un viaje de retorno, grave y reminiscente… / Atrás quedó la fuente / cantarina y jocunda, y aquella tarde fue / esquivo el torpe labio a la dulce corriente. / ¡
el sembrador de estrellas
Y pasarás, y al verte se dirán: «¿Qué camino / va siguiendo el sonámbulo?….» Desatento al murmullo / irás, al aire suelta la túnica de lino, / la túnica albeante de desdén y de orgullo. / Irán acompañándo
intus
Te engañas, no has vivido… No basta que tus ojos / se abran como dos fuentes de piedad, que tus manos / se posen sobre todos los dolores humanos / ni que tus plantas crucen por todos los abrojos. / Te eng
irás sobre la vida de las cosas
Irás sobre la vida de las cosas / con noble lentitud; que todo lleve / a tu sensorio luz: blancor de nieve, / azul de linfas o rubor de rosas. / Que todo deje en ti como una huella / misteriosa grabada inte
la ciudad absorta
Soplaba un manso viento de aquel lado del mar… / La turba era una sola alma para escuchar. / Se concentraba todo en el vago sonido / que venía de lejos… La tarde era tan pura / y la emoción tan honda, que
la muchacha que no ha visto el mar
Rosa, la pobre Rosa, no ha visto nunca el mar. / Echa a volar su sueño en el campo vecino, / a la alondra demanda el secreto del trino / cuando lanza a los vientos su canción matinal; / sabe de dónde nace
llama eterna
¿Qué brilla en tu mirar que el alma enciende / en la célica luz de un sol perdido? / ¿Por qué en tu voz de tórtola mi oído / todo lo capta y todo lo comprende? / ¿Qué místico mensaje se desprende / de tu si
mi tristeza es como un rosal florido
Mi tristeza es como un rosal florido. / Si helado cierzo o ráfaga ardorosa / lo sacuden, el pétalo caído / se trueca en savia y se convierte en rosa… / Mi tristeza es como un rosal florido. / En mi dulce pe
parábola del camino
Sobre rápido tren va un peregrino / salvando montes; otro va despacio / ya pie; siente la hierba, ve el espacio… / Y ambos siguen idéntico destino. / A los frívolos ojos del primero / pasa el desfile raudo
parábola del huésped sin nombre
Han llamado a mi puerta, / que siempre está de par en par abierta / y que esta vez la ráfaga nocturna / cerró de un golpe… / Sola y taciturna, / en el umbral detiénese la extraña / silueta del viador. Lívida
porque ya mis tristezas son como los matices
Porque ya mis tristezas son como los matices / sombríos de los cuadros en que la luz fulgura; / porque ya paladeo la gota de la amargura / en el dorado néctar de las horas felices; / porque sé abandonarme
rústica
No en retóricas vanas el osado / el tiempo pierde y la ocasión propicia; / es tentación muy fuerte la delicia / de aquel rostro gentil y sonrosado. / La fresca brisa y el mullido prado / avivan el afán de l
salle et sille
Quema a solas- ¡a solas!- el incienso / de tu santa inquietud, y sueña, y sube / por la escala del sueño…Cada nube / fue desde el mar hasta el azul inmenso. / Y guarda la mirada / que divisaste en tu sender
soledad tardía
Soledad, bien te busqué / mientras tuve compañía… / Soledad, soledad mía, / viniste cuando se fue… / De tus brazos me escapé / cuando en tus brazos dormía; / estar a solas quería / sin adivinar por qué. / Toda la
tuércele el cuello al cisne de engañoso plumaje
Tuércele el cuello al cisne de engañoso plumaje / que da su nota blanca al azul de la fuente; / él pasea su gracia no más, pero no siente / el alma de las cosas ni la voz del paisaje. / Huye de toda forma
vienes a mi
Vienes a mí, te acercas y te anuncias / con tan leve rumor, que mi reposo / no turbas, y es un canto milagroso / cada una de las frases que pronuncias. / Vienes a mí, no tiemblas, no vacilas, / y hay al mir
y pienso que la vida se me va con huida
Y pienso que la vida se me va con huida / inevitable y rápida, y me conturbo, y pienso / en mis horas lejanas, y me asalta un inmenso / afán de ser el de antes y desandar la vida. / ¡Oh los pasos sin rumb
yo voy alegremente por donde va la vida
Yo voy alegremente por donde va la vida, / entre vernales hálitos o ventiscas de otoño, / mirando cómo cuaja en la yema el retoño / o cómo voltejea una rosa caída. / Yo voy con el pie ligero y labio sonri
¿te acuerdas de la tarde en que vieron mis ojos
¿Te acuerdas de la tarde en que vieron mis ojos / de la vida profunda el alma de cristal?… / Yo amaba solamente los crepúsculos rojos, / las nubes y los campos, la ribera y el mar… / Mis ojos eran hechos