enrique fernández granados
de lidiaGimes, y en vano a la cerrada puerta / llamas de Cloe, que al divino ruego / de amor nunca ha cedido. / Duerme, y no la despierta / ni el más vehemente ruego, / ni el
el vino de lesbosSi queréis de mi lira / oír los sones, / dadme vino de Lesbos / que huele a flores. / Y si queréis que dulces / amores cante, / venga Lelia a mi lado / y el vino escancie