enrique díez-canedo
el desterradoTodo lo llevas contigo, / tú, que nada tienes. / Lo que no te han de quitar / los reveses / porque es tuyo y sólo tuyo, / porque es íntimo y perenne, / y es raíz, es tallo, es hoja, / flor y fruto, aroma y jugo
en el golf de punta carreta(Montevideo) / Y un día entre los días ¿qué misteriosa mano / con un golpe certero / te arrojará, en deporte de trasmundo, a lo arcano / que te aguarda, oh pelota lanzada a tu agujero?
han venido los húngarosHan venido los húngaros, hermana, / osos de tardo andar, monos ladinos / lleva la miserable caravana. / Son los hombres esbeltos y cetrinos. / Fuman pipas enormes. Llevan rojos / casquetes, de los cuales se
mar paganoLa voz del mar es un clamor de furia, / de paroxismo. En el temblor del agua, / con espasmos de amor y de lujuria, / tal vez un mito divinal se fragua. / Líquidas trallas baten los cantiles; / y es tan trem
oración en el jardínYo me quiero morir como se muere / todos los años el jardín, y luego / renacer de igual modo que renace / todos los años el jardín. Se han ido / los pájaros; volaron, pero no tenían alas. / No me quiero mor