emily brontë
a la imaginaciónCuando agotados de la extensa jornada, / Y del terrenal cambio del dolor por el dolor, / Perdida, dispuesta a la desesperación, / Tu cálida voz me convoca de nuev
cuando deba dormirOh, en la hora en que deba dormir, / Lo haré sin identidad, / Y ya no me importará cómo cae la lluvia, / O si la nieve cubre mis pies. / El cielo no promete salvaje
el anciano estoicoPoca estima siento por las riquezas, / y del Amor me río con desdén. / El deseo de fama solo fue un sueño / que se desvaneció con el alba. / Y, si rezo, la única or
el viento nocturnoEn la suave medianoche del estío, / Una luna despejada brilló / A través de nuestra ventana / Y los rosales bañados en rocío. / Me senté en la reflexión silenciosa;
estrofasAun censurada, siempre regreso / a los viejos sentimientos que nacieron conmigo. / Abandono la búsqueda agitada de riquezas, / los vanos sueños que nunca ocurrirá
estrofas para…“Bueno, algunos te odiarán, otros te despreciarán, / y otros incluso olvidarán tu nombre. / Pero mi corazón triste siempre lamentará / tus arruinadas esperanzas,
la noche se oscurece a mi alrededorLa noche se oscurece a mi alrededor. / Los vientos salvajes soplan la helada, / pero un hechizo tirano me tiene atada / y no puedo, no puedo ir. / Los árboles gigan
la tumba de mi señoraEl pájaro habita en la escarpada aurora, / La alondra traza el aire en silencio, / La abeja danza entre las campanas del brezo / Que ocultan a mi bella Señora. / El
muerte¡Muerte! Que golpeó cuando más confiaba, / En mi fe certera para ser otra vez golpeada; / El insensible Tiempo ha marchitado la rama, / Arrancando la dulce raíz d
no es de cobarde mi almaNo es de cobarde mi alma, / no tiembla en la esfera tormentosa del mundo: / Veo las glorias del cielo brillar / y la fe brilla igual, armándome contra el miedo. / ¡
qué claro ella brilla¡Qué claro Ella brilla! Qué inmóvil / Yacía yo debajo de su guardián de luz; / Mientras el Cielo y la Tierra me susurraban: / Despierta mañana, y sueña esta noche
recuerdoFrío en la tierra, y la nieve apilada sobre ti, / Lejos, muy lejos, el frío en la tumba triste. / ¿Me he olvidado de amarte, mi único amor, / Cortada al fin por l
suave neblina sobre la colinaSuave neblina sobre la colina; / no habrá mañana tormenta. / No; el día se ha cansado de llorar, / ya agotó su reserva de callada tristeza. / Oh, he vuelto a los dí
una escena de muerte¡Oh, día! Él no puede morir / Cuando tu cálido arte aún brilla, / Oh, Sol, en ese glorioso cielo, / Declinando con tranquilidad. / Él no puede dejarte ahora, / Mientr
ven, camina conmigoVen, camina conmigo, / sólo tú has bendecido alma inmortal. / Solíamos amar la noche invernal, / Vagar por la nieve sin testigos. / ¿Volveremos a esos viejos placer
vendré a tiVendré a ti, / cuando estés muy triste, / en la soledad de la habitación oscura, / cuando el alegre y loco día haya huido, / y la sonrisa feliz se haya borrado / por
¡cuán claro ella brilla!¡Cuán claro ella brilla! Cuán silenciosa / Me acuesto bajo su luz protectora; / Mientras el Cielo y la Tierra me susurran: / Mañana despierta pero sueña esta noch
¿nunca más te inspirará la tierra?¿Nunca más te inspirará la Tierra, / oh tú, soñadora solitaria? / Pues la pasión ya no arde en ti, / ¿dejará de abrazarte la Naturaleza? / “Tu mente no cesa de move