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Libros de else lasker-schüler

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else lasker-schüler

a giselheer joven
De mi pestaña cuelga una estrella, / Hay tanto resplandor / Cómo voy a dormir / Y quiero jugar contigo, / No tengo patria / Jugamos a rey y príncipe. / *»Giselheer» , «Nibelungo» o el «Bárbaro», fueron los no
a giselheer pagano
Lloro, / Mis sueños caen en el mundo. / En mi oscuridad / No se aventura ningún pastor. / Mis ojos no muestran el camino / Como las estrellas. / Siempre mendigo ante tu alma; / ¿Lo sabes? / Ojalá fuera ciega / Pens
a giselheer rey
Estoy tan sola / Ojalá encontraras la sombra / De un corazón dulce. / O alguien / Me regalara una estrella / Siempre lo cogían / Los ángeles al vuelo / Así, de un lado a otro. / Tengo miedo / De la tierra negra / ¿Có
creo que nunca más volveremos a vernos
Creo que nunca más volveremos a vernos, / La mañana esconde su ojo ante mí. / He estado demasiado tiempo arrodillada / Ante tu silencio crepuscular. / Oh, nuestros labios ansían juegos / Florecientes nos hu
detrás de los árboles me oculto
Hasta que mis ojos dejen de llover, / Y los mantengo profundamente cerrados, / Para que nadie mire tu imagen. / Y enlacé mis brazos en torno a tí / Como pámpanos. / Si unida a ti estoy estrechamente, / ¿Por q
escucha
«Ultima canción a Giselheer*» / Robo en las noches / Las rosas de tu boca, / Que ninguna mujer te beba. / La que te abraza / Me arranca lo que en mi sobrecogimiento / Pinté en torno a tus miembros. / Soy el bor
estoy triste
Tus besos oscurecen, sobre mi boca. / Ya no me quieres. / ¡Y cómo viniste! / Azul a causa del paraíso; / En torno a tus más dulces fuentes / Revoloteó mi corazón. / Ahora quiero maquillarlo, / Igual que las pro
mi piano azul
Tengo en casa un piano azul / Aunque no sé ninguna nota. / Está a la sombra de la puerta del sótano, / Desde que el mundo se enrudeció. / Tocan cuatro manos de estrella / -La mujer-luna cantó en la barca-, /
obertura
Nos separamos en el preludio del amor… / En mi corazón resplandecía aún clara tu palabra, / Y callados fuimos extinguiéndonos en el torbellino urbano, / Bajo el velo de la tarde del turbio septiembre / En
resignación
Abrázame maternal y suave, / y muéstrame el reino celeste, / Tú noche soñadora; / Y haz descansar mis pesares, / ~ Ocultos en tu regazo ~ / Sobre rosas y sobre hojas de plata / En el profundo polvo de la tier
sueño tan en silencio contigo
Siempre vienen por la mañana colores dolientes, / Son como tu alma. / Oh, tengo que pensar en ti, / Y por todas partes florecen ojos tan tristes. / Y te hablé de grandes estrellas, / Pero tú mirabas a la ti
sulamita
¡Oh, yo he aprendido en tu dulce boca / a conocer tanto de las bienaventuranzas! / Ya siento los labios de Gabriel / ardiendo sobre mi corazón… / Y la nube de la noche se bebe / mi profundo sueño de cedro. /
tarde
Pálidas están mis ganas de vivir, … / Caí tan sola sobre la tierra, / Nunca ha sabido un hombre de dónde vine, / Sólo tú, pues algún día me uniré contigo. / Las bahías me rodean desde lejos, / Todas las cos
viene la noche
Viene la noche y me sumerjo en las estrellas, / Para no olvidar en el alma el camino a casa / Pues se enlutó hace mucho tiempo mi pobre país. / Descansan nuestros corazones emparentados de amor, / Emparej