elsa lópez
aires de limaYo vi romperse el agua camino de Beirut / cogida de tu mano sobre El Roque y las algas / que tienen por costumbre el fondo de tus ojos. / Yo vi cómo giraban las a
aladasYo no soy esa muchacha / de pelo ensortijado y cintas en el pelo / que baila para ti en los antiguos salones del Coimbra. / Yo no soy esa otra que se desliza suav
ay, paloma, mi pecho¡Ay, paloma, mi pecho! / No enseñes el dolor que te hace leve. / No pronuncies el nombre que te delataría. / Sobrevuela el espacio que ocupo por tu boca, / lánzate
corre, amor, por el aireCorre, amor, por el aire, / no detengas tu vuelo. / La reina tiene miedo, amor, / la reina está asustada, / que ayer sostuvo el arco y las flechas reales / cuando vio
de 'del amor imperfecto'Cuando tu lengua escarba mi cuerpo lacerado / que fue tan sólo tuyo durante un tiempo espeso, / inmortal y perfecto. / Entonces tú terminas y yo comienzo a amarte
de 'la casa cabrera'Aquí la luz se abre, se extiende al interior, / penetra por las bóvedas y alcanza, / como una tromba dulce, los árboles del patio. / Aquí la lluvia nace, aumenta
de 'penumbra'Cuando el cansancio es grande y tiene forma oblicua, / se sienta en el rincón más tibio de la casa / y reconstruye el mapa completo de la isla: / El reborde de es
el cielo no es azul y yo alargo los dedosEl cielo no es azul y yo alargo los dedos, / rompo el doble cristal que me aprisiona / y vuelo hacia tu pozo / hacia el lugar umbrío donde me desconocen. / (La vent
el extranjeroTú eres Aquiles, el hermoso perdedor, / el de la espada de hierro, / el de la radiante cabeza coronada, / el mejor. / La verdad que sí, / ¡Oh dioses inmortales! / que e
el patioPor eso a sus amigos les dice casi siempre sin temor a equivocarse / que la imagen constante e invariable del mundo nunca fue la redonda. / Que el universo tien
en tu propia mano me diste de comerEn tu propia mano me diste de comer / -como a los pájaros- / pan y queso con aroma de hinojo, anís, matalahúva. / Acercaste el cáliz a mi boca / y yo lo recibí como
hay dolores que se agrupan de costadoHay dolores que se agrupan de costado. / Hay dolores alegres de brillantes colores / que iluminan la casa y te inventan canciones. / Y hay dolores oscuros de inca
hoy quiero regresarHoy quiero regresar. / Tengo miedo al saber / que la higuera se va volviendo grana, / y al viejo nisperero le han crecido los gajos / hasta alcanzar la casa. / Hoy qu
la madreCuando murió la madre lo supo de una forma distinta, / poco clara quizás. / De herencia le dejó un álbum de serpientes, / una cómoda antigua con cristal de bohemi
los domingos no llueveLos domingos no llueve. / Me quedo como muerta detrás de los balcones / y espero de la tarde cualquier cosa distinta. / Pero no llegas nunca. / Te olvidas de mi pel
manifiestoHoy declara que os ama porque oléis a madera, / porque habéis socavado en su cuerpo una brecha / por donde corren ríos / y vienen a romperse los cristales del sue
mascarones de proaMe hundo y luego vuelvo a renacer de nuevo. / No pueden las tormentas con mi rostro y su pena. / Derivo mar adentro. / Me tragan los abismos / y resurjo de nuevo so
me besabas los ojos con tus ojosMe besabas los ojos con tus ojos. / Con tus ojos mi vientre y tu ternura / se engarzaban felices en el arco lunar de tu alegría. / Y en ese resplandor de los atar
me importaban un carajo las mareasMe importaban un carajo las mareas, / el aire que respiras / y ese montón de hormigas / que pisas al mirarme. / (A mí lo que me importan son tus piernas, / el tono al
naufragioUna tarde de Enero la nave perdió el rumbo. / A lo lejos, / el viejo marinero atisbó tierra firme, / oyó el suave murmullo de pájaros sin nombre, / la extraña melod
no llores, amor míoNo llores, amor mío, / no se nublen tus ojos, / que voy a andar ligera a tus pies enredada / y no podrás seguirme cuando llegue a tu pecho. / Aguárdame en la sombra
pastoreoAy pastor, / rebaño es este cuerpo / que apacienta y habita los prados de tu casa.. / Vigílame, pastor. / Acéchame los labios y el pasto donde como. / Vigila los cerc
perdona si algún día invado tu presenciaPerdona si algún día invado tu presencia / y quedo clausurada sobre tus dos rodillas. / Perdona si declaro tu destierro de aljibe, / si me bebo la luna que duerme
recuerdaRecuerda que la lluvia cayó porque yo quise / y porque tú quisiste me miraste al espejo / y me encontraste hermosa de verde y gabardina. / Recuerda que lloraste c
recuerdosRecuerdo el amor que me nacía al tiempo de la lluvia. / Recuerdo los baúles y las colchas de hilo, / las flores de lavanda volando por espacios abiertos y felic
sabía que vendríasSabía que vendrías. / Que tu barca de acero encallaría en el fondo / entre las plataneras. / Que subirías la cuesta hilada de mocanes / por aquel caminito en forma
tan sencillo este amorTan sencillo este amor, / tan luminoso, / y tú no aciertas nunca / a saber de verdad lo que me pasa. / Lo que me pasa, amor, / es que te quiero, / es que el aire se agr
te he querido, tu bien lo sabesTe he querido, tu bien lo sabes. / Te he querido y te quiero / a pesar de ese hilo de luto que me hilvana / al filo de la tarde. / Y tengo miedo. / De la lluvia, del
te imaginas, amor¿Te imaginas, amor? / ¿Te imaginas, amor? / Tus nietos, tus parientes, / y en el último asiento una hermosa muchacha / iluminado el arco de sus blancas axilas / por l
te quiero porque fumasTe quiero porque fumas y bebes y blasfemas / y escribes sin cesar por las paredes / o en la estación del tren / o en los bordes urgentes de una alcoba vacía. / Porq
te quiero porque un díaTe quiero porque un día me llevaste hasta el río / y al vuelo de las aves que anidan en el agua. / Y me tocaste el hombro para darme el aliento / que pierdo en oc
tú tienes la costumbre de los ríosTú tienes la costumbre de los ríos: / pasar por las riberas sin mojarte, / formar algún remanso en el camino / y luego hacerte bulla, catarata, / arrasar con las pl
tus nietos y mis nietosTus nietos y mis nietos / conocerán un día el viaje que soñamos. / Sentados en el tren navegarán Krasnoiarsk, / los ríos nacarados de Siberia, / la tromba de marfil