elisa huezo paredes
a la silla de ruedasGuardiana de los libros: Ya cerrados / los fríos brazos de brillante acero / quietas las ruedas. Fijos y callados / los goznes rechinantes, mustio el cuero. / Evoca
apoteosis a la paz (septiembre 1993)Cuando el abismo era más hondo / y llamas, fragor y muerte se fundían / en el cruzado fuego / y cada noche y cada amanecer aquellas salvas / trepidantes, / sembrando
la dudaY un vislumbre se vio. ¡Era la lumbre! / que entre sombras lejanas se acercaba, / por violentos instantes se alejaba / y volvía otra vez la incertidumbre. / ¿Era El
la esperanzaAsí la aparición era esperada / como Signo Celeste de ventura, / presciencia presentida, clara y pura / que en la mente del pueblo era fijada. / Su irreal realeza,
la ofrenda¡Que vuelo sideral de ala extendida! / ¡Que zigzag de emoción era su vuelo! / ¡Que ansiedad por llegar al Santo Suelo / vibraba en el albor de su caída! / Y llegó p
la voz del puebloNo más odio ni venganza / fruto amargo de la guerra; / queremos paz y justicia / sin temores ni violencia. / No más sangre de inocentes / mancillando nuestra tierra, /
luna entre mis manosLa luna que se derrama / anillos hace mis dedos / y en el fulgor de su lumbre / los deja presos. / Bajo la parra de los jazmines / miro mis manos / y entre encajes de s
presagio (1995)En dónde está, que se hizo la poesía? / Está acaso dormida o yace muerta? / Es ruin pereza, es haraganería? / Algo la está matando, es cosa cierta. / Es la vejez qu