PAIS POEMA

Libros de eliana navarro

Autores

eliana navarro

anillo
¡Qué jauría salvaje! La oigo rugir / y estoy ausente, sola, tan ajena. / Los chacales que rondan en mi noche / no tocan, no desgarran; sólo acechan. / Sí, tú, diente feroz, podrida hiena, / que con tu agudo
crónica para mis compañeros de trabajo
Sobre el césped, tendido, / bajo el cielo exultante de arreboles, / entre los Tribunales de Justicia / y la Casa de los Legisladores, / el pequeño rapaz suplementero, / cansado de vocear los diarios de la t
detrás de las palomas
Detrás de las palomas está el campo, / detrás de las campanas, / de las plazas bullentes, / donde empiezan los verdes fulgurantes, / donde nacen los sueños profundos, / donde dice el silencio / amados nombres
el espejo
A José Echeverría / Hacia adentro, muy hondo, / donde la risa tiene el temblor del sollozo, / donde los ojos miran sin temor de mirarse, / me contemplo al espejo de imágenes borradas, / y ya no sé quién soy
impromptu
Busco tu corazón. / Hacia ti vuelvo. / Dame mi soledad, / mi viento estremecido, / mi universo. / Desnuda de toda ansia, / de toda vanidad, / a ti me entrego. / Ya no cantan mis ríos; / desfallecen. / Ya no claman mi
juego de sombras
(Poema en tres tiempos) / I / Como un niño, jugaré con mi sombra / sobre la arena pálida. / Jugaré con la sombra de mis dedos / dibujando figuras sobre el agua, / al borde de la fuente, detenida. / Jugaré a per
lied
Estás en mí. Desde mis ojos miras / estas suaves colinas en que flota la niebla. / Ausencia. Soledad. Cae la tarde. / Desnudo vaso tuyo: va tu sangre en mis venas. / Cruza el río el paisaje como un adiós,
los ídolos
¡Oh, noche tan profunda en que estoy sola! / Mares y vientos de tristeza. / No puedo desterrar esas imágenes, / esas estatuas rotas en la niebla. / Avanzo a un sol que busco sin descanso, / que no he de hal
obsesión
Camino entre casas de cartón, / entre gentes sin alma. / Dentro de mí resuena la música del mar, / el viento de la estepa, / el rumor de árboles azotados. / Sólo tu nombre quiero decir alto, / decirlo muchas
pleamar
Inmóviles las manos, el cuerpo abandonado, / así, cerrar los ojos y dejarse abatir por la tormenta. / Antiguas voces llaman. Ya no es hora. / Sangre, amor, amistad, ternura, ¡fuera! / No quiero vuestros r
quinteto en la menor
Tú, voz fugaz, soledad, adiós. / Dentro, pura, la llama se consume. / Asciende, lento, el mar su extraña música. / La lágrima quemante, su perfume. / En el cristal los ojos de la lluvia.
saetas
Negra gavilla de sombras. / Negra tierra, negro sol. / Si el dolor color tuviera, / sería negro el dolor. / Ronco clamor de los montes, / ronco viento, ronco son, / ¡ay! si el dolor se escuchara, / sería ronco
salmo
Aquí, junto a esta puerta, / aquí llamo llorando. / Aquí sin cuerpo llego, / perdida de mí misma, / perdida de mis pasos, / de mi voz, de mi alma, / con un sabor de muerte / entre los labios. / Y tú tienes un ver
una voz
His voice was like the voice of my own soul. / SHELLEY / Sabía que existía esa voz, / esa clara voz mágica; / que me estaba llamando / con las varas del mimbre / detrás de las nubes, / cerca de las estrellas re