efraín bartolomé
a la orilla del sueño algo de mí despiertaA la orilla del sueño algo de mí despierta / Brasas que miran la otra parte que / como siempre / duerme / Hay una barca que se abre ante el mar como una espera / Hay una vertical sombra sin rostro que me in
ala del surLa gran selva dormida: / gritos bramar de monos / crujir de ramas leves / y un silencio magnífico después / Desde la fronda / un billón de ojos miran el estrellado cielo: / su reflejo / El ancho río fluye como
ala que no vuelaPara Gertrude Duby / I / Aquí / la selva / Larga la soledad con que nos nutre / Hora de lentos pies donde el puñal se hunde / Raíz de luna helada sus venenos más fuertes / Aquí el árbol anclado en el asombro: / l
cantos para una joven concubinaSon tres / Están juntas / Presentes en una / La Negra / La Blanca / La Roja: / LA LUNA / Para mi joven concubina / La Hechicera / esta lenta madrugada que se alarga / en el canto quebradizo del gallo / esta luna crecie
cartas desde bonampakPara Balam, mi hijo / I / Llueve. / Llueve desde hace días. / Hoy desperté con una sensación de tibia soledad. / Desde mi hamaca escucho el chasquido parejo de la lluvia. / Días atrás los chicleros mataron un
casa de los monosPara qué hablar / del guayacán que guarda la fatiga / o del tambor de cedro donde el hachero toca / A qué nombrar la espuma / en la boca del río Lacanjá / Espejo de las hojas Cuna de los lagartos / Fuente de
cielo y tierraY las aguas de Arriba amaron a las de Abajo / y eran las aguas de Abajo femeninas / y las de Arriba masculinas… / ¿Has oído, amada? / Tú eres la Tierra y yo soy el Cielo / Tú eres el lecho de los ríos y el
círculo de calmaCon un callado golpe de alas negras / se mete al pensamiento / Después arropa con su aliento tibio / Nos rasca la cabeza con amorosas manos / Nos tiende brazos cálidos sobre la cama dura / Es cuestión de do
como una lenta piedraLa noche y sus lamentos / El rumor sordo de su respiración / No sé qué sangre fluye bajo el piso de la ciudad / Una imagen de mí como una lenta piedra / llega de las finales marejadas del día / de las horas
corte de caféI / Miro la masa verde desde el aire / Hierve / Es una masa informe / que se agita en un sueño difícil inquietante / Tiembla la furia verde / El sueño manotea viscosidades tiernas / Tiernos odios / Su ciega cerra
donde habla la cenizaDon Juán Ballinas (1842-1905), / primer explorador de la selva lacandona, / in memoriam. / I / Con regusto de ciervo entre las fauces / el puma tiene sed / Su pupila apuñala el corazón del aire / Todo futuro es
el agua desdichadaTodo quiere ser agua / Quiere licuarse la montaña entera / Las atalayas hunden en el río sus leves pies calcáreos / Quemados por la boca espumeante del calor los / cactos arden / amando ya su polvo su ceniz
el calditoCuando el Fuego ama al Agua, / y la acaricia, la enciende y la calienta hasta la ebullición, / nace un producto nuevo / que integra a los amantes en alquímica unión / y al que nombramos caldo. / Trabajé tod
el oro más pulidoCada vez que le descubro a mi mujer un gran poeta / y la convenzo con mi entusiasmo y mi memoria y mi alegría / y ella lo lee y lo nombra y lo disfruta / arde mi corazón con unos celos miserables / ¿Por q
este cuaderno pesaEste cuaderno pesa / Es pura luz / Es pura sombra: / es mi sangre total cargada de sentido. / Escribo este desorden
fuego en voz alta para encender la primaveraVibro / Estoy cantando / Ilumino la oscuridad cantando / De la fruta ligeramente amarga del corazón / se levantan delgadas capas de una suave corteza / Capas ligeras como el aroma que se desprende bajo el s
heridas entre el cuarto menguante y la luna negra¿Quién es el muerto en traje de bodas de este día? / ○ / La una de la tarde: / su campanada resquebraja el interior del día: / resquebraja la luz: / me resquebraja / La una: su lentísimo bronce / Hacia nosotros
imágenes dispersas bajo la luna llenaHe sido siempre un hijo de la Luna. / Siempre vi, desde niño, las Lunas / más hermosas: la enorme Luna en llamas de Ocosingo saliendo allí, justo / detrás del cerro, tras la casa del rancho. / La enorme L
inundaciónEl río trajo troncos y lúbricos helechos: / la creciente mantuvo mi memoria anegada. / La inundación es gris. La niebla húmeda nada / entre ruinas y patos y lúgubres desechos. / Mundos rotos, barcazas, he
nacimiento del potroEl potro negro del deseo / Ancho Impaciente Sudoroso / viene / Sus cascos firmes quiebran la hojarasca / La hierba tierna tiembla y se marchita / con la caricia humeante de sus belfos / Rompe el follaje / Avanz
oración en la entraña quemada de un sabinoÉste es mi territorio más secreto: he amado a la Diosa. Fui Acteón y soy el corzo ya. Huyo entre matorrales y mi propia manada me persigue: hiere mi amante piel. Con ladridos aún, pero mi entraña
pasan los díasPasan los días / El vidrio de la luz se desvanece / No hay espejo capaz de verle el polvo / No hay ojo que lo pesque entrando en la otra orilla / filtrándose en la sombra / Pasan los días / Se entume el dedo
pero yaces ahíPero yaces ahí un poco más allá de mi piel y no te veo: / me tocan / con ligero aletear / tus movimientos / Sé de tus labios blandos / Sé del pensar solemne de tu respiración / y de la tibia caricia solar baj
si tuviera un amigoSi tuviera un amigo / o un hermano mayor con la mirada dulce / o un padre con la mano sobre mi hombro / o una madre tocándome la frente / le diría que es tarde que ha llovido / y que estuve abrazando a una
te contemplo desnudaTe contemplo desnuda / Soy / un cuchillo redondo / que te apunta. / Se iluminan los cuadros Los más lejanos soles resplandecen: / tus muslos lentos se abren. / No existe un solo pensamiento / Sólo la claridad q
trozos de solLa tempestad ha comenzado a grabar su nombre sobre el polvo. / Tengo hambre, tengo dolor, tengo tristeza, / tengo un deseo profundo de confundirme con el mar, / de integrarme a la piedra, / de perderme en
tú me conoces ya como la palma de la manoTú me conoces ya como la palma de tu mano / Soy esta acumulación lenta de imágenes / este puño de tierra húmeda en que palpita un breve corazón / de oro limpio / Tú me conoces / Soy un poco de sombra herida
tzintzuntzan (visión desde las yácatas)Este íntimo tono de plácida dulzura / en que la luz deambula / desnuda / por la tierra / El sol niño que asoma su rostro sobre el lago / Los millares de flores amarillas danzando / A lo lejos / la leve línea az
uno ama es amadoUno ama Es amado Saca rosas rojísimas de la piedra / más negra / Vive -en resumen- Ríe Cultiva su jardín en las tinieblas / Uno no necesita más que tiempo quemándose a su paso como / una hoguera suave / Mar
valle de ocosingoI / El peso del silencio / El valle que se aleja de sí mismo / a galope / Hoy vine a ver / esta distancia que se fuga / escondida tras el oro del día / Qué hermoso espejo el sol para el valle extendido / Vaga el
visión superficial de los escombros1 / Por las calles un ritmo de fantasmas / Un mundo de siluetas / La noche es esta erguida pasión de los escombros / Se fue la luz / Se perdió la ciudad / Es otra dimensión la de su estar a ciegas / Se mete en
yo te besoYo te beso / Frente a la destrucción y el aire sucio / te beso / En el estruendo de los automóviles / -la migraña del día- / te beso / En el festín de los ladrones / En el pozo de los iracundos / Ante el cuchillo