eduardo langagne
aquel trenYo era un niño / En el tren a Chihuahua / el paisaje era un frágil futuro / arenoso y sin gente / La paciencia / rodaba en el alma / con ruido de hierro / Un túnel oscuro veía mis temores / marcaba las líneas ocu
atenciónEntre la multitud / puedes reconocerme, amor: / yo soy el que va cantando.
breve historiaYo venía de otros bullicios / ella traía también en sus silencios / algunos rastros que la vida deja. / A veces me miraba y sonreía / y yo quería tejerle una canción / que anduviera con ella para siempre. / E
búsquedassi un hombre busca su corazón / en una calle / donde todos pasan / y se camina como si el mundo fuera otro / es que lo habrá perdido ahí o no recuerda / si fue en un terremoto o en aquella mujer / que volvió
canto por el hombre que bebía músicaEbrio viene el hombre nuestro / En sus piernas arrastra el secreto de Dios / Tropieza con el aire como un pájaro ciego / Las palabras de su lento alcohol / las entienden los niños y los árboles / Agoniza en
carta a gelman fechada el tres de mayoEn este día bebíme tres cervezas por usted, / por Juan y juan, indistintamente hombre o poeta; / conspiré por la poesía toda, / escribí un poema de amor / sobre la lápida donde escarbo mi sueldo semanal, /
dispersionesI / ella tiene el pelo corto y su cara toma los más / despiadados amarillos, tensa las cuerdas pensando / en los guerreros que limpiaban su lanza en la / entraña enemiga. / luego canta con la seguridad de u
en el sueño la imagenEn el sueño la imagen se advierte en blanco y negro; / es un espacio incierto, igual que las palabras. / Los ojos adivinan de aquel cuerpo el contorno, / las sombras, los oídos. Los odios dan aromas. / El
esta mujer y yoEsta mujer y yo, que sumamos un siglo, / nos unimos en el beso original / bajo un desnudo encino, / sobre un lecho de hierba, / mientras la luz del sol se abre paso entre las ramas / como un ave que se acer
he emblanquecido mi peloHe emblanquecido mi pelo / en busca de una virtud; / no perdí la juventud, / pues la invertí en ese anhelo. / Supe de amor y desvelo / cuando nacieron mis hijos, / mantuve los ojos fijos / al descubrir la Belle
la mesa del escribano“No soy un escritor, / soy un escritorio”, / habría trazado Pessoa / con un íntimo ritmo marítimo / en el papel amarillento como un mapa / sobre la mesa hostil / donde escribía / las cartas comerciales / de su su
la vieja fotografíaEl que fui hace veinte años me mira en el reposo / de su fotografía barbada y expectante. / Va subiendo en el bonde del noble corcovado, / habrá de retratarse otra vez junto al Cristo / que observa a Guan
me pondré la manzanaMe pondré la manzana en la cabeza, / si aprendiste a tirar, en ti confío. / Y si aún no es el tiempo en que debías, / lo sabremos después de que dispares. / De cualquier modo, / me pondré la manzana en la c
muerte de rilke¿Dónde leí que Rainer María Rilke murió por la / infección que le produjo pincharse la mano con la / espina de una rosa? / La rosa no viene a mi poema, / viene la espina de la rosa. / Pero no llega hasta el
navegantesNavegar é preciso / viver não é preciso / Si la constelación indica el rumbo / hay que mirar arriba / y atrapar esa estrella en la mirada. / Pero a tanta distancia / ignorar es la ruta a navegar. / Naveg
percusiones (canto grave para tambor solo)madre / madre muerta / mi tambor sobre tu tumba madre muerta / suena el cuero del tambor sobre tu tumba / y mis manos sobre el cuero del tambor sobre tu tumba / las uñas de mis manos / golpeando sobre el cuer
persona, personaeDisculpe usted, Fernando, su Persona de múltiples poetas, / Simulación, amaño, sin duda es fingimiento literario. / Usted pensaba, creo, que al tener en la sombra la poesía / Que hicieron acuciosos hete
piedrasno tenemos la casa todavía. / tenemos piedras; algunas. / trozos de pan, algo de vino tenemos / pero la casa no; / sin embargo tenemos oscuridad, / porque luz no tenemos todavía; / tenemos algunas lágrimas y
poema encontrado en un rincónLos amantes fueron un día adolescentes / se arrancaron con furia el cordón umbilical / para entrar en algún cálido lugar de la mañana / Se cubrieron con sábanas oscuras / dolorosas y limpias / y empezaron a
qué hago con mi corazón¿Qué hago con mi corazón? / ¿Lo dejo que siga inquieto? / ¿Lo impugno duro? ¿Lo reto? / ¿Lo incluyo en esta canción? / Cuando toda su expresión / es separarse de mí / y hacer todo para sí / sin ni siquiera inmu
siempre la rosaHas dicho rosa: / rosa, / rosa, / pesada rosa / Sopesando la rosa / se te cae de la mano. / Tal es en la escritura: ya cambió. / Ya no es la rosa, / pues todos lo han escrito.
soneto del domingoLlega el domingo con su magia absorta, me habían contado ya de su llegada, del fatídico tedio de la nada, del derroche del mundo que lo aborta. No hay voces que resuenen en la corta humedad que se