dylan thomas
a llewellynEste lado de la verdad / que puede que no veas, hijo mío, / rey de tus ojos azules / en el país cegador de la juventud, / todo lo que se ha deshecho, / bajo los cielos indiferentes, / de inocencia y de culpa /
a otros que a tiAmigo, enemigo te grito. / Tú con la mala moneda en tu bolso, / tú, mi amigo, con aire triunfador / que palmeabas la mentira en mí, cuando atrevido mirabas / dentro de mi más tímido secreto, / tentado con g
acaso porque el ave del placer silbe¿Acaso porque el ave del placer silbe luego de las púas candentes en los ojos, / será más dulce el canto del caballo ciego? / Se refugian a tiempo el pájaro y la bestia / para sufrir la cena y los cuchi
aferra estos antiguos minutos en el mes del cucúAferra estos antiguos minutos en el mes del cucú, / al pie del cuarto magro obstáculo en la colina de Glamorgan / mientras los verdes capullos suben hacia el cielo a la deriva del tiempo; / el tiempo, c
ahoraAhora / di que no / hombre, áspero hombre / áspero amante mío / cimienta la honda roca y arroja el ancla florecida. / por temor de que él salte hacia el centro en el polvo / y traicione, el muy tonto, la dure
al espíritu de la primaveraY dije al llegar la primavera, / No continúes oculto en los coloreados árboles, / Dulcemente sacude tu cabeza / Con la espuma de floreados mares. / Y tú te alzaste de las profundidades de la hierba / Que su
al principio era la estrella de tres puntas…Al principio era la estrella de tres puntas, / única sonrisa de luz a través de la cara vacía; / única rama de hueso a través del aire enraizado / la sustancia partida que fue la médula del sol primero;
alimenta la luzAlimenta la luz y no cubras el rostro humano de la luna, / ni manejes los vientos que no arrasan los huesos, / pero arranca a su círculo la médula de doce vientos; / domina la noche y no seas el sirvien
amor en el hospicioUna extraña ha venido / a compartir mi cuarto en esta casa que anda mal de la cabeza, / una muchacha loca como los pájaros / traba la puerta de la noche con sus brazos, sus plumas. / Ceñida en la revuelta
amor en el manicomioUna extraña ha venido / a compartir mi cuarto en esta casa que anda mal de la cabeza, / una muchacha loca como los pájaros, / traba la puerta de la noche con sus brazos, sus plumas. / Ceñida en la cama re
antes que llamaraAntes que llamara y la carne me abriese, / que mis líquidas manos golpearan en el vientre, / yo, que era entonces informe como el agua / que formaba el Jordán junto a mi casa / era hermano de la hija de M
aquí en esta primaveraAquí en esta primavera, flotan estrellas en el vacío; / aquí en este invierno ornamental / se abaten las atmósferas desnudas; / este verano entierra a un pájaro de primavera. / Los símbolos se eligen desd
balada del señuelo de piernas largasLa proa resbalaba en las aguas y la costa / ennegrecida por los pájaros echó la última mirada / a su pelo revuelto y su ojo azul ballena; / la ciudad transitada agitó sus guijarros para desearle suerte.
bendita primaveraOh / fuera de una cama de amor / cuando el hospital inmortal hizo otro movimiento / para aliviar el escrutado e incurable cuerpo, / y la ruina y sus causas / sobre el mar agresivo y punzante que como un fal
casi sobre la víspera incendiaria…Casi sobre la víspera incendiaria / de varias muertes próximas, / cuando alguien ante los despojos de tu ser más amado / y desde siempre conocido, tengan que abandonar / los leones y fuegos de su aliento
ceremonia después de un bombardeoI / Los seres que soy / los pesarosos / penad / entre calles quemadas por la muerte incansable / por el niño nacido hace unas horas / con la boca aplastada / carbonizada sobre el pecho negruzco de la tumba / el p
cómo el animal que hay en mi¿Cómo el animal que hay en mi / cuya forma embrujada yo dibujo en el cráneo cavernoso / vehículo de pústulas y caracola de exultación, / soportará el entierro bajo el muro de hechizos, / el velo tantas ve
con el fénix bajo la pira…Con el fénix bajo la pira / por desgracia esperando una muerte / que aún me alivie de mis pecados y mis días, / y aguardando a la mujer en sombras / santa cincelada y sensual entre los muertos que se esca
cuando de pronto los cerrojos del crepúsculoCuando de pronto los cerrojos del crepúsculo / ya no encerraron el largo gusano de mi dedo / ni maldijeron al mar enroscado en mi puño, / la boca del tiempo sorbió como una esponja / el ácido lechoso en c
cuando desperté, la ciudad habló…Cuando desperté, la ciudad habló. / Se alborotaron, los relojes, los campanarios y los pájaros / junto a la retorcida muchedumbre, / el reptil corrompe en una llama, / a los intrusos y ladrones del sueño,
cuando el tiempo te alcance, como una tumba veloz…Cuando el tiempo te alcance, como una tumba veloz, / cuando tu calma y tu ternura sean una guadaña de cabellos / cuando el amor en su atavío se demore por la casa, / al subir por desnudas escaleras, pal
cuando mis cinco sentidos campesinos veanCuando mis cinco sentidos campesinos vean, / se olvidarán los dedos de sus pulgares verdes / y sabrán de qué modo el amor es raspado en la escarcha / y transido de invierno, / a través del zodíaco a puñad
de los suspiros algo naceDe los suspiros algo nace / que no es la pena, porque la he abatido / antes de la agonía; el espíritu crece / olvida y llora: / algo nace, se prueba y sabe bueno, / todo no podía ser desilusión: / tiene que h
demasiado altivo para morir, murió ciego y vencido…Demasiado altivo para morir, murió ciego y vencido / del modo más sombrío, sin mirar hacia atrás, / un hombre amable y frío en su mezquino orgullo / el día más sombrío. Oh que siempre yazga / luminoso por
dentro de su cabeza yacenteI / Dentro de su cabeza yacente / los enemigos de él entraron en el lecho / bajo el pesado párpado / por el tambor rizado de la oreja enterrada en el pelo; / Y la áspera paloma de Noé despertada de pronto / t
después del funeralDespués del funeral, alabanzas de necios, rebuznos, / golpes de viento en las orejas como velas, el acolchado / golpeteo de una alegre clavija sobre el pie grueso de la tumba / que clausura los párpados
diablo encarnado en una serpiente balbuceante…Diablo encarnado en una serpiente balbuceante, / Las planicies centrales de Asia fueron tu jardín, / En tiempo corpóreo el círculo fue despertado, / Tocando la hirsuta manzana en las formas del pecado, /
doblo la esquina de la oración y ardo…Doblo la esquina de la oración y ardo / en una bendición del repentino / sol. En el nombre de los condenados / me volvería y correría / a la escondida tierra. / Pero el sol clamoroso / purifica / el cielo. / Yo / m
donde una vez las aguas de tu rostroDonde una vez las aguas de tu rostro / giraron impulsadas por mis hélices, sopla tu áspero fantasma, / los muertos alzan la mirada; / donde un día asomaron el pelo los tritones / a través de tu hielo, el
el demonio encarnadoEl demonio encarnado en una serpiente parlante, / con los planos centrales del Asia en su jardín, / despertó y azuzó al mundo que nacía, / dividió la barbada manzana en formas del pecado, / y Dios andaba
el jorobado en el parqueEl jorobado en el parque / solitario señor / apuntalado entre los árboles y el agua / desde que el candado del jardín se abre / para que entren los árboles y el agua / hasta la lóbrega campana dominguera en
el mar recién nacidoEl mar recién nacido / ensalzó al sol. / Adán el descubridor, / el justo, / cantó sobre el origen. / ¡Oh, las alas de los niños! / ¡El vuelo hacia la herida del antiguo / joven desde los cañones del olvido! / ¡La
en el aniversario de una bodaSe rasga el cielo que atraviesa / este harapiento aniversario / de dos que al unísono recorrieron tres años / los amargos caminos de sus juramentos. / Ahora su amor miente una pérdida / y el Amor y sus enfe
en el principio era la estrella de tres puntas…En el principio era la estrella de tres puntas, / una sonrisa de luz a través del rostro vacío, / un arbusto ele hueso a través de un aire que echaba raíces, / la sustancia escondida, del sol primero mé
en el sol como semilla de mostaza…En el sol como semilla de mostaza, / junto al alto río inclinado y el zig zag del mar / donde los cormoranes huyen, / en su casa elevada sobre zancos, entre picos / y monsergas de pájaros / en este día como
en el sueño campestreI / Nunca, nunca, mi muchacha andariega / en tierras de cuentos junto al fogón y hechizados durmientes, / temas o creas que el lobo con pálida capucha de cordero / balando y galopando ha de saltar brusca
en mi oficio o mi arte sombríoEn mi oficio o mi arte sombrío / ejercido en la noche silenciosa / cuando sólo la luna se enfurece / y los amantes yacen en el lecho / con todas sus tristezas en los brazos, / junto a la luz que canta yo tr
en mi oficio o sombrío arteEjercido en la silenciosa noche / cuando sólo la luna se enfurece / y los amantes yacen juntos / con todas las penas en sus brazos, / junto a la luz que canta yo trabajo, / no por ambición o por el pan / no p
en mi oficio u hosco arteEn mi oficio u hosco arte / ejercido en la noche en calma / cuando sólo rabia la luna / y los amantes descansan / con sus penas en los brazos, / trabajo a la luz cantora / no por ambición ni pan / lucimiento o
en mi trigésimo año camino del paraíso…En mi trigésimo año camino del paraíso / fui despertado al oído desde el puerto y el bosque vecino / desde la playa con su banco de almejas / y su garza diciendo misa. / La mañana me hacía señas / Con el ag
entonces mi neófito estabaEntonces mi neófito estaba / —niño de blanca sangre arrodillado / bajo la campana de las rocas— / sumergido en los doce mares apóstoles, / el que devana los relojes de agua / anuncia un día y una noche verd
érase otra vezI / Érase otra vez, / cuando mi traje módico / cortado a la medida de la pizca de carne, / pinchado alrededor del espíritu / en el principio de cada sufrimiento, / mis pantalones rotos y mi saco empollado de
es un cuento de invierno…Es un cuento de invierno / que el anochecer ciego de nieve transporta sobre los lagos / y los campos flotantes de la granja en la copa de los valles, / sobre el pálido aliento del rebaño en la vela furt
este pan que yo partoEste pan que yo parto fue alguna vez avena, / este vino en un árbol extranjero / se zambulló en su fruta; / durante el día el hombre y por la noche el viento / segaron las cosechas, rompieron el gozo de l
fern hillOtrora cuando yo era joven y libre bajo los manzanos / Por la casa alegre y feliz como el verdor de los campos, / Cobijado en la noche por el abismo rutilante, / El tiempo me dejó clamar y trepar / Por lo
hace una penaHace una pena, / ella a quien yo abrazaba en los pastos y la flor, / golpeada por el agua desde la espina en forma de guadaña. / mar y viento de infierno, / un tallo abigarrado que asaltaba la torre, / donc
hago esto en una ausencia tumultuosaHago esto en una ausencia tumultuosa / cuando con su collar de piedra, / cada antiguo minuto en la estación del celo / abriga mi anclada lengua, resbala por el muelle, / cuando, bendita sea la alabanza, s
hasta que la oscuridad creadora de la humanidad…Hasta que la oscuridad creadora de la humanidad / Procreadora de pájaro animal y flor / Y de todas las cosas humillante / Diga en silencio el último estallido de la luz / Y la hora quieta / Venga de los mar
hay orejas que oyen en las torresHay orejas que oyen en las torres / hay manos que rezongan en la puerta, / hay ojos que en los aleros ven / los dedos en los cerrojos. / ¿Debo abrir o quedarme / solo hasta el día en que muera / sin ser visto
he ansiado alejarmeHe ansiado alejarme / del siseo de la mentira desgastada / del incesante grito de los viejos terrores / que crecen más terribles cuando el día / traspasa la colina y entra en el mar profundo; / he ansiado a
hoy este insectoHoy, este insecto, y el mundo que respiro. / ahora que mis símbolos se abrieron paso al espacio, / el tiempo contempla la ciudad y yo tomo del tiempo / descuidado y precioso una mitad para empujar con e
la conversación de los rezosLa conversación de los rezos que van a decir / El niño que va a dormir y el hombre en las escaleras / Que sube hacia su amor moribundo arriba, en su cuarto, / Uno sin preocuparse de a quién conmoverá en
la cúpula se estiraLa cúpula se estira. Su imagen es una jaula de pájaros. / Desde el nido de piedra no deja que las aves cinceladas, plumosas / mitiguen sus vividas gargantas en la grava de sal, / o perforen el quebrado
la fuerza que por el verde tallo impulsa a la florLa fuerza que por el verde tallo impulsa a la flor / impulsa mis verdes años; la que marchita la raíz del árbol / es la que me destruye. / Y yo estoy mudo para decirle a la encorvada rosa / que la misma f
la fuerza que por el verde tallo impulsa la florLa fuerza que por el verde tallo impulsa la flor / Impulsa mis verdes años; la que agosta la raíz del árbol / Es la que me destruye. / Yo estoy mudo para decirle a la rosa doblada / Que dobla mi juventud
la losa decía a fecha de su muerteLa losa decía a fecha de su muerte. / Me detuve a la vista de sus dos apellidos. / Una virgen casada reposaba. / Se casó en este sitio invadido de lluvias / que descubrí un buen día por azar, / antes que en
la luz irrumpe donde ningún sol brillaLa luz irrumpe donde ningún sol brilla, / donde no se alza mar alguno, las aguas del corazón / impulsan sus mareas; / Y, como rotos fantasmas con tocas de luciérnagas / las cosas de la luz / desfilan por la
la mano que firmó el papelLa mano que firmó el papel devastó una ciudad, / cinco dedos soberanos tasaron el aliento, / duplicaron el mundo de los muertos y dividieron un país / estos cinco reyes dieron a un rey la muerte. / La man
la semilla-latente no abordará…La semilla-latente no abordará / a este pueblo de espectros, el vientre pisoteado / que se amuralla contra sus asaltos, / ningún dios-en-héroe se desplomará / como una torre sobre la ciudad / tropezando de
lamentoCuando era yo un muchacho presuntuoso y una pizca de hombre / y el negro escupitajo de los feligreses, / (suspiraba el viejo vástago de carnero en su agonía de mujeres) / andaba de puntillas, tímido en
me hice camarada del sueño que besaba mi mente…Me hice camarada del sueño que besaba mi mente, / dejé caer la lágrima del tiempo; el ojo del durmiente / que se abría a la luz, giró hacia mí como una luna. / Así, con talones alados, volé a lo largo d
mi mundo es pirámideMitad del padre camarada / cuando imita al Adán que el mar sorbiera / en su casco vacío, / Mitad de la madre camarada / cuando salpica con su leche lasciva / la zambullida del mañana, / las sombras bifurcadas
no entres dócil en esa buena nocheNo entres dócil en esa buena noche, / la madurez debería arder y sentir ira al finalizar el día; / ira, ira contra la muerte de la luz. / Aunque los sabios, al concluir su tiempo, sepan que la oscuridad
no entres dócilmente en esa buena nocheNo entres dócilmente en esa buena noche, / Que al final del día debería la vejez arder y delirar; / Enfurécete, enfurécete ante la muerte de la luz. / Aunque los sabios entienden al final que la oscurid
no entres dócilmente en esa noche quietaNo entres dócilmente en esa noche quieta. / La vejez debería delirar y arder cuando se cierra el día; / Rabia, rabia, contra la agonía de la luz. / Aunque los sabios al morir entiendan que la tiniebla e
nuestros sueños de eunucoI / Nuestros sueños de eunuco, sin semillas en la luz, / de luz y amor, los vaivenes del corazón, / castigan los miembros de sus hijos, / y amortajados su manto y su sábana, / acicalan a las novias oscuras,
nunca desde esta iraNunca desde esta ira, un anticlímax / luego que el rechazo la golpeó en el lomo / y la flor coja se arqueó como una bestia para lamer las extrañas corrientes / en una tierra atada por el hambre, / ella ha
oh hazme una máscaraOh hazme una máscara y un muro que me oculte de tus espías / de esos agudos ojos esmaltados y de las garras ostentosas / de la rebeldía y la violación en los viveros de mi rostro, / una mordaza de árbol
plegariaVuelvo la esquina de la plegaria y ardo / en una bendición del repentino sol / en nombre de los condenados / me volvería o correría / a la escondida tierra / pero el sonoro sol / purifica / el cielo / Alguien / me
por qué el viento del estePor qué el viento del este es frío y es fresco el viento sur / no se sabrá hasta que la fuente de los vientos se seque / y nunca más el oeste se ahogue / en los vientos que transportan la fruta y la cor
prólogoEste día que hoy devana ante Dios / el fin del verano apresurado / en el torrente del sol color salmón, / en mi casa que los mares sacuden / sobre un despeñadero / enredada entre fruta y gorjeos, / espuma, fl
qué pronto el sol sirvienteQué pronto el sol sirviente / (el señor mañana vigila) / puede desentrañar el tiempo y el armario de piedra, / (la niebla tiene un hueso / que a golpes de trompeta se investirá de carne) / vaciarse para ves
quién…Quién / eres tú / tú que naces / en el cuarto vecino / tan patente en mi cuarto / que alcanzo a oír el vientre / cuando se abre y la sombra que avanza / sobre el fantasma y el hijo que desciende / tras la pared d
si los faroles brillaranSi los faroles brillaran, el rostro santo se marchitaría / preso en un octógono de insólita luz, / y todos los muchachos del amor / se cuidarían de perder la gracia. / Los rasgos de sus íntimas tinieblas /
si me hiciera cosquillas el roce del amorSi me hiciera cosquillas el roce del amor / si una niña tramposa me robara a su lado / y horadase sus pajas rompiendo mi vendado corazón, / si ese rojo escozor pudiera dar a luz / la risa en mis pulmones
si mi cabeza causara el más mínimo dolorSi mi cabeza causara el más mínimo dolor / vuelve a encerrar el hueso descendido. Si el globo intacto de mi aliento / chocara en un conducto deja que salten las burbujas. / Es mejor ceñirme la garganta
sobre la colina de sir johnSobre la colina de sir John, / se cierne inmóvil el halcón en llamas; / en una nube alzada, al caer la penumbra, arrastra con sus garras / a los pequeños pájaros de la bahía, los levanta a sus horcas / y
sobre todo cuando el viento de octubreSobre todo cuando el viento de octubre / el pelo me castiga con sus dedos de escarcha, / preso en el sol exasperante, marcho ardiendo / y tiro hacia la tierra un cangrejo de sombra, / a la orilla del mar,
soñé mi génesis en sudores de sueño, irrumpía…Soñé mi Génesis en sudores de sueño, irrumpía / a través de la valva giratoria, fuerte / como un músculo motor en el taladro surgía / de la visión y de los nervios espesos como vigas. / Desde los miembros
tendidos en la arena, alerta al amarillo…Tendidos en la arena, alerta al amarillo / y al mar austero, remedamos al que se burla / del que sigue los ríos rojos, / hueca alcoba de palabras / desde la sombra con forma de cigarra, / porque en esta tum
todo, todo y todo los mundos áridos levantanI / Todo, todo y todo los mundos áridos levantan, / la época del hielo, el océano sólido, / surgen desde el petróleo y las masas de lava. / Ciudad de primavera, la gobernada flor, / gira sobre la tierra que
un cambio en los climas del corazónUn cambio en los climas del corazón / vuelve seco lo húmedo, la bala de oro estalla / sobre la tumba helada. / Un clima en la comarca de las venas / cambia la noche en día; la sangre entre sus soles / ilumi
un santo a punto de caerUn santo a punto de caer, / las planicies manchadas de los cielos golpearon y rozaron / los ruedos en forma de cometa de su besado manto, / en la última calle los gestos alabaron / el destejerse como canc
una vez era el color del decirUna vez era el color del decir / empapaba mi mesa el lado feo de la colina / con un campo volcado donde una escuela callada se asentaba / y un remiendo de niñas blanco y negro en sus juegos crecía; / Yo d
una vez hubo un salvadorUna vez hubo un salvador / más precioso que el radio / más simple que las aguas, más cruel que la verdad; / reunidos por su hablar / los niños se alejaban del sol / para oír la nota de oro dar vueltas en un
veo a los muchachos del verano en su ruinaI / Veo a los muchachos del verano en su ruina / convertir en eriales los dorados rastrojos, / desdeñar las cosechas y congelar los suelos; / y allí, en su ardor, el invernal diluvio / de amores escarchados
vuelvo la esquina de la plegaria y ardo…Vuelvo la esquina de la plegaria y ardo / en una bendición del repentino sol / en nombre de los condenados / me volvería o correría / a la escondida tierra / pero el sonoro sol / purifica / el cielo / Alguien / me
y la muerte no tendrá dominioY la muerte no tendrá dominio. / Los hombres desnudos han de ser uno solo / con el hombre en el viento y la luna poniente; / cuando sus huesos queden limpios y los limpios huesos se dispersen, / ellos ten
y la muerte no tendrá señoríoY la muerte no tendrá señorío. / Desnudos los muertos se habrán confundido / con el hombre del viento y la luna poniente; / cuando sus huesos estén roídos y sean polvo los limpios, / tendrán estrellas a s
y la muerte perderá su dominioY la muerte perderá su dominio. / Los muertos desnudos serán un solo muerto. / Con el hombre en el viento y la Luna de occidente; / cuando se descarnen los huesos y desaparezcan los huesos. / Donde hubo c
y no tendrá poder la muerteY no tendrá poder la muerte. / Los muertos desnudos serán uno / con el hombre en el viento y la luna de poniente; / cuando sus huesos se descarnen y, una vez limpios, desaparezcan, / tendrán estrellas en
yace tranquilo, duerme en paz, tú que sufres…Yace tranquilo, duerme en paz, tú que sufres / la herida que arde y se agita en tu garganta. / A flote sobre el mar silencioso la noche entera hemos oído / el rumor de la herida envuelta en una sábana d
¿hubo un tiempo?…¿Hubo un tiempo / en que los danzarines con sus violines / en los circos de niños olvidaban sus penas? / Un tiempo hubo en que podían llorar sobre los libros / pero el tiempo asentó su gusano en las huell
¿no haces las veces de mi padre?¿No haces las veces de mi padre o acaso el brazo erguido / por bien de mi alta torre, no se modela con su piedra? / ¿No haces las veces de mi madre, o acaso no has sufrido como yo / mi vergüenza en
¿se dirá que los dioses cascan las nubes?¿Se dirá que los dioses cascan las nubes / cuando las nubes son malditas por el trueno, / se dirá que lloran cuando aúlla la atmósfera? / ¿Serán los arcoíris el color de sus túnicas? / Cuando llueve ¿dónd
¿se dirá que los dioses entrechocan las nubes?…¿Se dirá que los dioses entrechocan las nubes / cuando las nubes vienen malditas por el trueno? / ¿Se diría que lloran cuando el temporal clama? / ¿Serán los arcoíris el color de sus túnicas? / ¿Dónde los