PAIS POEMA

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dylan thomas

a llewellyn
Este lado de la verdad / que puede que no veas, hijo mío, / rey de tus ojos azules / en el país cegador de la juventud, / todo lo que se ha deshecho, / bajo los cielos indiferentes, / de inocencia y de culpa /
a otros que a ti
Amigo, enemigo te grito. / Tú con la mala moneda en tu bolso, / tú, mi amigo, con aire triunfador / que palmeabas la mentira en mí, cuando atrevido mirabas / dentro de mi más tímido secreto, / tentado con g
acaso porque el ave del placer silbe
¿Acaso porque el ave del placer silbe luego de las púas candentes en los ojos, / será más dulce el canto del caballo ciego? / Se refugian a tiempo el pájaro y la bestia / para sufrir la cena y los cuchi
aferra estos antiguos minutos en el mes del cucú
Aferra estos antiguos minutos en el mes del cucú, / al pie del cuarto magro obstáculo en la colina de Glamorgan / mientras los verdes capullos suben hacia el cielo a la deriva del tiempo; / el tiempo, c
ahora
Ahora / di que no / hombre, áspero hombre / áspero amante mío / cimienta la honda roca y arroja el ancla florecida. / por temor de que él salte hacia el centro en el polvo / y traicione, el muy tonto, la dure
al despertar, sola en una multitud de amores, cuando la luz de la mañana…
Al despertar, sola en una multitud de amores, cuando la luz de la mañana / sorprendía en sus ojos largos como la noche / el dorado ayer de él, dormido sobre el iris / y el sol de este día saltaba al cie
al espíritu de la primavera
Y dije al llegar la primavera, / No continúes oculto en los coloreados árboles, / Dulcemente sacude tu cabeza / Con la espuma de floreados mares. / Y tú te alzaste de las profundidades de la hierba / Que su
al principio era la estrella de tres puntas…
Al principio era la estrella de tres puntas, / única sonrisa de luz a través de la cara vacía; / única rama de hueso a través del aire enraizado / la sustancia partida que fue la médula del sol primero;
alimenta la luz
Alimenta la luz y no cubras el rostro humano de la luna, / ni manejes los vientos que no arrasan los huesos, / pero arranca a su círculo la médula de doce vientos; / domina la noche y no seas el sirvien
amor en el hospicio
Una extraña ha venido / a compartir mi cuarto en esta casa que anda mal de la cabeza, / una muchacha loca como los pájaros / traba la puerta de la noche con sus brazos, sus plumas. / Ceñida en la revuelta
amor en el manicomio
Una extraña ha venido / a compartir mi cuarto en esta casa que anda mal de la cabeza, / una muchacha loca como los pájaros, / traba la puerta de la noche con sus brazos, sus plumas. / Ceñida en la cama re
antes que llamara
Antes que llamara y la carne me abriese, / que mis líquidas manos golpearan en el vientre, / yo, que era entonces informe como el agua / que formaba el Jordán junto a mi casa / era hermano de la hija de M
aquí en esta primavera
Aquí en esta primavera, flotan estrellas en el vacío; / aquí en este invierno ornamental / se abaten las atmósferas desnudas; / este verano entierra a un pájaro de primavera. / Los símbolos se eligen desd
balada del señuelo de piernas largas
La proa resbalaba en las aguas y la costa / ennegrecida por los pájaros echó la última mirada / a su pelo revuelto y su ojo azul ballena; / la ciudad transitada agitó sus guijarros para desearle suerte.
bendita primavera
Oh / fuera de una cama de amor / cuando el hospital inmortal hizo otro movimiento / para aliviar el escrutado e incurable cuerpo, / y la ruina y sus causas / sobre el mar agresivo y punzante que como un fal
casi sobre la víspera incendiaria…
Casi sobre la víspera incendiaria / de varias muertes próximas, / cuando alguien ante los despojos de tu ser más amado / y desde siempre conocido, tengan que abandonar / los leones y fuegos de su aliento
ceremonia después de un bombardeo
I / Los seres que soy / los pesarosos / penad / entre calles quemadas por la muerte incansable / por el niño nacido hace unas horas / con la boca aplastada / carbonizada sobre el pecho negruzco de la tumba / el p
cómo el animal que hay en mi
¿Cómo el animal que hay en mi / cuya forma embrujada yo dibujo en el cráneo cavernoso / vehículo de pústulas y caracola de exultación, / soportará el entierro bajo el muro de hechizos, / el velo tantas ve
con el fénix bajo la pira…
Con el fénix bajo la pira / por desgracia esperando una muerte / que aún me alivie de mis pecados y mis días, / y aguardando a la mujer en sombras / santa cincelada y sensual entre los muertos que se esca
cuando de pronto los cerrojos del crepúsculo
Cuando de pronto los cerrojos del crepúsculo / ya no encerraron el largo gusano de mi dedo / ni maldijeron al mar enroscado en mi puño, / la boca del tiempo sorbió como una esponja / el ácido lechoso en c
cuando desperté, la ciudad habló…
Cuando desperté, la ciudad habló. / Se alborotaron, los relojes, los campanarios y los pájaros / junto a la retorcida muchedumbre, / el reptil corrompe en una llama, / a los intrusos y ladrones del sueño,
cuando el tiempo te alcance, como una tumba veloz…
Cuando el tiempo te alcance, como una tumba veloz, / cuando tu calma y tu ternura sean una guadaña de cabellos / cuando el amor en su atavío se demore por la casa, / al subir por desnudas escaleras, pal
cuando mis cinco sentidos campesinos vean
Cuando mis cinco sentidos campesinos vean, / se olvidarán los dedos de sus pulgares verdes / y sabrán de qué modo el amor es raspado en la escarcha / y transido de invierno, / a través del zodíaco a puñad
de los suspiros algo nace
De los suspiros algo nace / que no es la pena, porque la he abatido / antes de la agonía; el espíritu crece / olvida y llora: / algo nace, se prueba y sabe bueno, / todo no podía ser desilusión: / tiene que h
demasiado altivo para morir, murió ciego y vencido…
Demasiado altivo para morir, murió ciego y vencido / del modo más sombrío, sin mirar hacia atrás, / un hombre amable y frío en su mezquino orgullo / el día más sombrío. Oh que siempre yazga / luminoso por
dentro de su cabeza yacente
I / Dentro de su cabeza yacente / los enemigos de él entraron en el lecho / bajo el pesado párpado / por el tambor rizado de la oreja enterrada en el pelo; / Y la áspera paloma de Noé despertada de pronto / t
desde la primera fiebre del amor a su infortunio, desde el tierno segundo
Desde la primera fiebre del amor a su infortunio, desde el tierno segundo / hasta el hueco minuto del vientre, / desde el primer atisbo hasta el tijeretazo umbilical / la edad del pecho y la época feliz
después del funeral
Después del funeral, alabanzas de necios, rebuznos, / golpes de viento en las orejas como velas, el acolchado / golpeteo de una alegre clavija sobre el pie grueso de la tumba / que clausura los párpados
diablo encarnado en una serpiente balbuceante…
Diablo encarnado en una serpiente balbuceante, / Las planicies centrales de Asia fueron tu jardín, / En tiempo corpóreo el círculo fue despertado, / Tocando la hirsuta manzana en las formas del pecado, /
doblo la esquina de la oración y ardo…
Doblo la esquina de la oración y ardo / en una bendición del repentino / sol. En el nombre de los condenados / me volvería y correría / a la escondida tierra. / Pero el sol clamoroso / purifica / el cielo. / Yo / m
donde una vez las aguas de tu rostro
Donde una vez las aguas de tu rostro / giraron impulsadas por mis hélices, sopla tu áspero fantasma, / los muertos alzan la mirada; / donde un día asomaron el pelo los tritones / a través de tu hielo, el
el demonio encarnado
El demonio encarnado en una serpiente parlante, / con los planos centrales del Asia en su jardín, / despertó y azuzó al mundo que nacía, / dividió la barbada manzana en formas del pecado, / y Dios andaba
el dolor ladrón del tiempo hacia afuera se arrastra…
El dolor ladrón del tiempo hacia afuera se arrastra / del sepulcro nimbado por la luna con los años navegantes, / la sota de la pena se marcha sigilosa / desde la fe, hendida por el mar, que puso de rod
el jorobado en el parque
El jorobado en el parque / solitario señor / apuntalado entre los árboles y el agua / desde que el candado del jardín se abre / para que entren los árboles y el agua / hasta la lóbrega campana dominguera en
el mar recién nacido
El mar recién nacido / ensalzó al sol. / Adán el descubridor, / el justo, / cantó sobre el origen. / ¡Oh, las alas de los niños! / ¡El vuelo hacia la herida del antiguo / joven desde los cañones del olvido! / ¡La
en dirección al altar, bajo la luz del búho, a mitad del camino de la casa…
I / En dirección al altar, bajo la luz del búho, a mitad del camino de la casa / el caballero con sus furias, declina hacia la tumba; / Abadon en pellejo arrancado a la uña de Adán, / devorador de mundos,
en el aniversario de una boda
Se rasga el cielo que atraviesa / este harapiento aniversario / de dos que al unísono recorrieron tres años / los amargos caminos de sus juramentos. / Ahora su amor miente una pérdida / y el Amor y sus enfe
en el principio era la estrella de tres puntas…
En el principio era la estrella de tres puntas, / una sonrisa de luz a través del rostro vacío, / un arbusto ele hueso a través de un aire que echaba raíces, / la sustancia escondida, del sol primero mé
en el sol como semilla de mostaza…
En el sol como semilla de mostaza, / junto al alto río inclinado y el zig zag del mar / donde los cormoranes huyen, / en su casa elevada sobre zancos, entre picos / y monsergas de pájaros / en este día como
en el sueño campestre
I / Nunca, nunca, mi muchacha andariega / en tierras de cuentos junto al fogón y hechizados durmientes, / temas o creas que el lobo con pálida capucha de cordero / balando y galopando ha de saltar brusca
en mi oficio o mi arte sombrío
En mi oficio o mi arte sombrío / ejercido en la noche silenciosa / cuando sólo la luna se enfurece / y los amantes yacen en el lecho / con todas sus tristezas en los brazos, / junto a la luz que canta yo tr
en mi oficio o sombrío arte
Ejercido en la silenciosa noche / cuando sólo la luna se enfurece / y los amantes yacen juntos / con todas las penas en sus brazos, / junto a la luz que canta yo trabajo, / no por ambición o por el pan / no p
en mi oficio u hosco arte
En mi oficio u hosco arte / ejercido en la noche en calma / cuando sólo rabia la luna / y los amantes descansan / con sus penas en los brazos, / trabajo a la luz cantora / no por ambición ni pan / lucimiento o
en mi trigésimo año camino del paraíso…
En mi trigésimo año camino del paraíso / fui despertado al oído desde el puerto y el bosque vecino / desde la playa con su banco de almejas / y su garza diciendo misa. / La mañana me hacía señas / Con el ag
entonces mi neófito estaba
Entonces mi neófito estaba / —niño de blanca sangre arrodillado / bajo la campana de las rocas— / sumergido en los doce mares apóstoles, / el que devana los relojes de agua / anuncia un día y una noche verd
entre los muertos en el ataque al alba había un hombre de cien años
Cuando sobre la guerra despertaba la mañana, / él se vistió y salió y murió, / su pelo bostezó liberado, disperso por un golpe de viento, / cayó en el lugar que amaba sobre la piedra volada de la calle,
érase otra vez
I / Érase otra vez, / cuando mi traje módico / cortado a la medida de la pizca de carne, / pinchado alrededor del espíritu / en el principio de cada sufrimiento, / mis pantalones rotos y mi saco empollado de
es la campana de lengua polvorienta de los pecadores que a los templos me ciñe…
Es la campana de lengua polvorienta de los pecadores que a los templos me ciñe / cuando el tiempo, con su antorcha y su clepsidra, como un cura de azufre, / con su talón de bestia hundido en la sandal
es un cuento de invierno…
Es un cuento de invierno / que el anochecer ciego de nieve transporta sobre los lagos / y los campos flotantes de la granja en la copa de los valles, / sobre el pálido aliento del rebaño en la vela furt
este pan que yo parto
Este pan que yo parto fue alguna vez avena, / este vino en un árbol extranjero / se zambulló en su fruta; / durante el día el hombre y por la noche el viento / segaron las cosechas, rompieron el gozo de l
fern hill
Otrora cuando yo era joven y libre bajo los manzanos / Por la casa alegre y feliz como el verdor de los campos, / Cobijado en la noche por el abismo rutilante, / El tiempo me dejó clamar y trepar / Por lo
hace una pena
Hace una pena, / ella a quien yo abrazaba en los pastos y la flor, / golpeada por el agua desde la espina en forma de guadaña. / mar y viento de infierno, / un tallo abigarrado que asaltaba la torre, / donc
hago esto en una ausencia tumultuosa
Hago esto en una ausencia tumultuosa / cuando con su collar de piedra, / cada antiguo minuto en la estación del celo / abriga mi anclada lengua, resbala por el muelle, / cuando, bendita sea la alabanza, s
halla la carne sobre los huesos que pronto estarán desnudos…
Halla la carne sobre los huesos que pronto estarán desnudos, / y bebe en los dos riscos de leche, / la más alegre médula y las heces / antes que los pechos de las damas sean harapos / y sus piernas jirone
hasta que la oscuridad creadora de la humanidad…
Hasta que la oscuridad creadora de la humanidad / Procreadora de pájaro animal y flor / Y de todas las cosas humillante / Diga en silencio el último estallido de la luz / Y la hora quieta / Venga de los mar
hay orejas que oyen en las torres
Hay orejas que oyen en las torres / hay manos que rezongan en la puerta, / hay ojos que en los aleros ven / los dedos en los cerrojos. / ¿Debo abrir o quedarme / solo hasta el día en que muera / sin ser visto
he ansiado alejarme
He ansiado alejarme / del siseo de la mentira desgastada / del incesante grito de los viejos terrores / que crecen más terribles cuando el día / traspasa la colina y entra en el mar profundo; / he ansiado a
hoy este insecto
Hoy, este insecto, y el mundo que respiro. / ahora que mis símbolos se abrieron paso al espacio, / el tiempo contempla la ciudad y yo tomo del tiempo / descuidado y precioso una mitad para empujar con e
la conversación de los rezos
La conversación de los rezos que van a decir / El niño que va a dormir y el hombre en las escaleras / Que sube hacia su amor moribundo arriba, en su cuarto, / Uno sin preocuparse de a quién conmoverá en
la conversación de los rezos que está por pronunciar…
La conversación de los rezos que está por pronunciar / el niño que se acuesta y el hombre en la escalera / que trepa al cuarto alto donde muere su amante, / sin que al niño le importe a quien verá en su
la cúpula se estira
La cúpula se estira. Su imagen es una jaula de pájaros. / Desde el nido de piedra no deja que las aves cinceladas, plumosas / mitiguen sus vividas gargantas en la grava de sal, / o perforen el quebrado
la fuerza que por el verde tallo impulsa a la flor
La fuerza que por el verde tallo impulsa a la flor / impulsa mis verdes años; la que marchita la raíz del árbol / es la que me destruye. / Y yo estoy mudo para decirle a la encorvada rosa / que la misma f
la fuerza que por el verde tallo impulsa la flor
La fuerza que por el verde tallo impulsa la flor / Impulsa mis verdes años; la que agosta la raíz del árbol / Es la que me destruye. / Yo estoy mudo para decirle a la rosa doblada / Que dobla mi juventud
la losa decía a fecha de su muerte
La losa decía a fecha de su muerte. / Me detuve a la vista de sus dos apellidos. / Una virgen casada reposaba. / Se casó en este sitio invadido de lluvias / que descubrí un buen día por azar, / antes que en
la luz irrumpe donde ningún sol brilla
La luz irrumpe donde ningún sol brilla, / donde no se alza mar alguno, las aguas del corazón / impulsan sus mareas; / Y, como rotos fantasmas con tocas de luciérnagas / las cosas de la luz / desfilan por la
la mano que firmó el papel
La mano que firmó el papel devastó una ciudad, / cinco dedos soberanos tasaron el aliento, / duplicaron el mundo de los muertos y dividieron un país / estos cinco reyes dieron a un rey la muerte. / La man
la semilla-latente no abordará…
La semilla-latente no abordará / a este pueblo de espectros, el vientre pisoteado / que se amuralla contra sus asaltos, / ningún dios-en-héroe se desplomará / como una torre sobre la ciudad / tropezando de
lamento
Cuando era yo un muchacho presuntuoso y una pizca de hombre / y el negro escupitajo de los feligreses, / (suspiraba el viejo vástago de carnero en su agonía de mujeres) / andaba de puntillas, tímido en
me hice camarada del sueño que besaba mi mente…
Me hice camarada del sueño que besaba mi mente, / dejé caer la lágrima del tiempo; el ojo del durmiente / que se abría a la luz, giró hacia mí como una luna. / Así, con talones alados, volé a lo largo d
mi héroe desnuda sus nervios a lo largo de mi cintura…
Mi héroe desnuda sus nervios a lo largo de mi cintura / que rige de la cintura hasta los hombros, / desenvuelve la cabeza que, como un fantasma soñoliento, / se apoya en mi mortal regidor, / el espinazo a
mi mundo es pirámide
Mitad del padre camarada / cuando imita al Adán que el mar sorbiera / en su casco vacío, / Mitad de la madre camarada / cuando salpica con su leche lasciva / la zambullida del mañana, / las sombras bifurcadas
no entres dócil en esa buena noche
No entres dócil en esa buena noche, / la madurez debería arder y sentir ira al finalizar el día; / ira, ira contra la muerte de la luz. / Aunque los sabios, al concluir su tiempo, sepan que la oscuridad
no entres dócilmente en esa buena noche
No entres dócilmente en esa buena noche, / Que al final del día debería la vejez arder y delirar; / Enfurécete, enfurécete ante la muerte de la luz. / Aunque los sabios entienden al final que la oscurid
no entres dócilmente en esa noche quieta
No entres dócilmente en esa noche quieta. / La vejez debería delirar y arder cuando se cierra el día; / Rabia, rabia, contra la agonía de la luz. / Aunque los sabios al morir entiendan que la tiniebla e
nuestros sueños de eunuco
I / Nuestros sueños de eunuco, sin semillas en la luz, / de luz y amor, los vaivenes del corazón, / castigan los miembros de sus hijos, / y amortajados su manto y su sábana, / acicalan a las novias oscuras,
nunca desde esta ira
Nunca desde esta ira, un anticlímax / luego que el rechazo la golpeó en el lomo / y la flor coja se arqueó como una bestia para lamer las extrañas corrientes / en una tierra atada por el hambre, / ella ha
oh hazme una máscara
Oh hazme una máscara y un muro que me oculte de tus espías / de esos agudos ojos esmaltados y de las garras ostentosas / de la rebeldía y la violación en los viveros de mi rostro, / una mordaza de árbol
plegaria
Vuelvo la esquina de la plegaria y ardo / en una bendición del repentino sol / en nombre de los condenados / me volvería o correría / a la escondida tierra / pero el sonoro sol / purifica / el cielo / Alguien / me
por entre las gargantas, donde se cruzan muchos ríos…
Por entre las gargantas, donde se cruzan muchos ríos / gritan los pájaros acuáticos / bajo la luna fecundada sobre la alta colina de yeso. / Y allí, esta noche, voy por el muslo del gigante blanco / donde
por qué el viento del este
Por qué el viento del este es frío y es fresco el viento sur / no se sabrá hasta que la fuente de los vientos se seque / y nunca más el oeste se ahogue / en los vientos que transportan la fruta y la cor
prólogo
Este día que hoy devana ante Dios / el fin del verano apresurado / en el torrente del sol color salmón, / en mi casa que los mares sacuden / sobre un despeñadero / enredada entre fruta y gorjeos, / espuma, fl
qué pronto el sol sirviente
Qué pronto el sol sirviente / (el señor mañana vigila) / puede desentrañar el tiempo y el armario de piedra, / (la niebla tiene un hueso / que a golpes de trompeta se investirá de carne) / vaciarse para ves
quién…
Quién / eres tú / tú que naces / en el cuarto vecino / tan patente en mi cuarto / que alcanzo a oír el vientre / cuando se abre y la sombra que avanza / sobre el fantasma y el hijo que desciende / tras la pared d
si los faroles brillaran
Si los faroles brillaran, el rostro santo se marchitaría / preso en un octógono de insólita luz, / y todos los muchachos del amor / se cuidarían de perder la gracia. / Los rasgos de sus íntimas tinieblas /
si me hiciera cosquillas el roce del amor
Si me hiciera cosquillas el roce del amor / si una niña tramposa me robara a su lado / y horadase sus pajas rompiendo mi vendado corazón, / si ese rojo escozor pudiera dar a luz / la risa en mis pulmones
si mi cabeza causara el más mínimo dolor
Si mi cabeza causara el más mínimo dolor / vuelve a encerrar el hueso descendido. Si el globo intacto de mi aliento / chocara en un conducto deja que salten las burbujas. / Es mejor ceñirme la garganta
sin trabajar con las palabras durante tres meses estériles…
Sin trabajar con las palabras durante tres meses estériles / en el vientre sangriento del año rico y la gran bolsa de mi cuerpo / censuro amargamente mi oficio y mi pobreza: / Tomar, dar, eso es todo, d
sobre la colina de sir john
Sobre la colina de sir John, / se cierne inmóvil el halcón en llamas; / en una nube alzada, al caer la penumbra, arrastra con sus garras / a los pequeños pájaros de la bahía, los levanta a sus horcas / y
sobre todo cuando el viento de octubre
Sobre todo cuando el viento de octubre / el pelo me castiga con sus dedos de escarcha, / preso en el sol exasperante, marcho ardiendo / y tiro hacia la tierra un cangrejo de sombra, / a la orilla del mar,
soñé mi génesis en sudores de sueño, irrumpía…
Soñé mi Génesis en sudores de sueño, irrumpía / a través de la valva giratoria, fuerte / como un músculo motor en el taladro surgía / de la visión y de los nervios espesos como vigas. / Desde los miembros
tendidos en la arena, alerta al amarillo…
Tendidos en la arena, alerta al amarillo / y al mar austero, remedamos al que se burla / del que sigue los ríos rojos, / hueca alcoba de palabras / desde la sombra con forma de cigarra, / porque en esta tum
todo, todo y todo los mundos áridos levantan
I / Todo, todo y todo los mundos áridos levantan, / la época del hielo, el océano sólido, / surgen desde el petróleo y las masas de lava. / Ciudad de primavera, la gobernada flor, / gira sobre la tierra que
un cambio en los climas del corazón
Un cambio en los climas del corazón / vuelve seco lo húmedo, la bala de oro estalla / sobre la tumba helada. / Un clima en la comarca de las venas / cambia la noche en día; la sangre entre sus soles / ilumi
un santo a punto de caer
Un santo a punto de caer, / las planicies manchadas de los cielos golpearon y rozaron / los ruedos en forma de cometa de su besado manto, / en la última calle los gestos alabaron / el destejerse como canc
una vez era el color del decir
Una vez era el color del decir / empapaba mi mesa el lado feo de la colina / con un campo volcado donde una escuela callada se asentaba / y un remiendo de niñas blanco y negro en sus juegos crecía; / Yo d
una vez hubo un salvador
Una vez hubo un salvador / más precioso que el radio / más simple que las aguas, más cruel que la verdad; / reunidos por su hablar / los niños se alejaban del sol / para oír la nota de oro dar vueltas en un
veinticuatro años rememoran las lágrimas de mis ojos…
Veinticuatro años rememoran las lágrimas de mis ojos. / (Entierren a los muertos para que no marchen penosamente hacia la tumba.) / En el dique de la puerta natural me acurruqué como un sastre / que cos
veo a los muchachos del verano en su ruina
I / Veo a los muchachos del verano en su ruina / convertir en eriales los dorados rastrojos, / desdeñar las cosechas y congelar los suelos; / y allí, en su ardor, el invernal diluvio / de amores escarchados
vuelvo la esquina de la plegaria y ardo…
Vuelvo la esquina de la plegaria y ardo / en una bendición del repentino sol / en nombre de los condenados / me volvería o correría / a la escondida tierra / pero el sonoro sol / purifica / el cielo / Alguien / me
y la muerte no tendrá dominio
Y la muerte no tendrá dominio. / Los hombres desnudos han de ser uno solo / con el hombre en el viento y la luna poniente; / cuando sus huesos queden limpios y los limpios huesos se dispersen, / ellos ten
y la muerte no tendrá dominio (elizabeth azcona cranwell)
Y la muerte no tendrá dominio. / Los hombres desnudos han de ser uno solo / con el hombre en el viento y la luna poniente; / cuando sus huesos queden limpios y los limpios huesos se dispersen, / ellos ten
y la muerte no tendrá señorío
Y la muerte no tendrá señorío. / Desnudos los muertos se habrán confundido / con el hombre del viento y la luna poniente; / cuando sus huesos estén roídos y sean polvo los limpios, / tendrán estrellas a s
y la muerte perderá su dominio
Y la muerte perderá su dominio. / Los muertos desnudos serán un solo muerto. / Con el hombre en el viento y la Luna de occidente; / cuando se descarnen los huesos y desaparezcan los huesos. / Donde hubo c
y no tendrá poder la muerte
Y no tendrá poder la muerte. / Los muertos desnudos serán uno / con el hombre en el viento y la luna de poniente; / cuando sus huesos se descarnen y, una vez limpios, desaparezcan, / tendrán estrellas en
yace tranquilo, duerme en paz, tú que sufres…
Yace tranquilo, duerme en paz, tú que sufres / la herida que arde y se agita en tu garganta. / A flote sobre el mar silencioso la noche entera hemos oído / el rumor de la herida envuelta en una sábana d
yo, en mi imagen intrincada, a caballo en dos planos…
I / Yo, en mi imagen intrincada, a caballo en dos planos, / forjado del mineral humano, bardo de bronce / que modela su espectro en el metal, / ando por las escarnas de este mundo gemelo / mi fantasmal mita
¿hubo un tiempo en que los danzantes con sus violines?…
¿Hubo un tiempo en que los danzantes con sus violines / olvidaban sus penas en circos infantiles? / Hubo un tiempo en que podían llorar sobre sus libros, / pero el tiempo ha dejado su larva en su camino
¿hubo un tiempo?…
¿Hubo un tiempo / en que los danzarines con sus violines / en los circos de niños olvidaban sus penas? / Un tiempo hubo en que podían llorar sobre los libros / pero el tiempo asentó su gusano en las huell
¿no haces las veces de mi padre?
¿No haces las veces de mi padre o acaso el brazo erguido / por bien de mi alta torre, no se modela con su piedra? / ¿No haces las veces de mi madre, o acaso no has sufrido como yo / mi vergüenza en
¿se dirá que los dioses cascan las nubes?
¿Se dirá que los dioses cascan las nubes / cuando las nubes son malditas por el trueno, / se dirá que lloran cuando aúlla la atmósfera? / ¿Serán los arcoíris el color de sus túnicas? / Cuando llueve ¿dónd
¿se dirá que los dioses entrechocan las nubes?…
¿Se dirá que los dioses entrechocan las nubes / cuando las nubes vienen malditas por el trueno? / ¿Se diría que lloran cuando el temporal clama? / ¿Serán los arcoíris el color de sus túnicas? / ¿Dónde los