dolores etchecopar
carta ay ahora que un gran fuego de palabras / mueve la campana del desierto / (mientras unos niños agitan banderitas / en los patios lanzados por la memoria hacia la noche) / ahora locamente / te esperamos / yo y l
destinola verdad ha sido sacudida una y otra vez / en las telas del universo / ahora mi vida custodiada / por el traslado de los cerdos y los cánticos / empuja la música del sol / ahora la muerte es el velo / que es
el resplandortú en la madera / quiero que vivas en la madera del violín del desierto / alguien da órdenes a la luna / pero nada resplandece / si me muevo es de noche / si no me muevo es de noche / en el silencio están cav
el sacrificioella murió / pero pudieron salvar / al primer resplandor del océano / que se abría en el iris de sus ojos
encantamientono es ella / pero su pie descalzo / se apoya tan lentamente / bajo la palmera / es su sueño / la buscan en el prado / sus rastros en la hierba indican / que se lleva la parte desconocida de su cuerpo / por el sil
epifaníacuando parece imposible / un potrillo rapidísimo subleva / mi tambor huérfano
epílogo isuenan miles de teléfonos. Atiendes. Del otro lado / es siempre ella: su delicada y funesta isla de pétalos
epílogo ivella no dijo su nombre / se dejó prender fuego lentamente / con una carta en la mano
la transmisión del agua de los cuentoshabía una vez / hubo un día / había una vez / hubo una mano vacía / había una vez / hubo la transmisión del agua de los cuentos / bosque pequeño bajo la nieve / en las cataratas del silencio / (era de madrugada) /
los cuerposPude haber extraviado tus secretos pero vi / una gran manzana podrida en la cofia del sacerdote. / Mi vientre lleva las cirugías de la luz. Mi hijo / extraviado en mis vidas anteriores, en mis muertes, /
madremi madre es suave como un campo de maíz / pero a veces se oscurece / entonces me siento sobre una piedra / para que me trague el sol
notas salvajessi tu lengua apoya las cacerías del silencio / sobre mi lengua / hablaré / montaña oscura / madre clavada en la nieve / madre clavada en el ángelus de la caverna / en la vidriera en la rueca de los cuentos / en
precipiciomi pierna recorre el silencio / donde se forma / tu cuerpo desnudo / ahora todavía / y desde que la muerte introdujo / su intenso vocabulario / nada ha vuelto a suceder / sólo este largo sonido extranjero / sólo
redenciónuna mesa / el ruido de un tren al irse una ciudad / una mano / no sabe cómo se entra / pero abre tus lágrimas / y vuelve con tu rostro a la tierra