derek walcott
cul de sac valley (1)Un recuadro de amanecer / en un taller en la falda de la colina / dio a estas estrofas / su zancuda forma. / Si mi oficio es bienaventurado; / si esta mano fuera tan /
cul de sac valley (2)En la grava del riachuelo / empiezan las suaves guturales, / en el valle, un perro mestizo / que ladra una negra vocal / emite óvalos que se desvanecen; / junto a un
cul de sac valley (3)Mediodía. Las secas cigarras gimen / como los pedales oxidados / de la máquina de su madre, / de repente se detienen. Pétalos de lima / vuelan a la deriva como reta
cul de sac valley (4)Al oeste de las estrofas / escritas por el amanecer, / las plantaciones de plátanos responden / a su luz; por encima, / un halcón que describía círculos / con mi cora
desenlaceYo vivo solo / al borde del agua sin esposa ni hijos. / He girado en torno a muchas posibilidades / para llegar a lo siguiente: / una pequeña casa a la orilla de un
el amor después del amorEl tiempo vendrá / cuando, con gran alegría, / tú saludarás al tú mismo que llega / a tu puerta, en tu espejo, / y cada uno sonreirá a la bienvenida del otro, / y dir
famaEsto es la fama: domingos, / una sensación de vacío / como en Balthus, / callejuelas empedradas, / iluminadas por el sol, resplandecientes, / una pared, una torre mar
gros-iletDe esta aldea, empapada como un trapo gris en agua salada, / llegó un lenguaje guarnecido de conchas marinas, / con una sombra de bayas en sus axilas / y codos co
los mariscadores de caracolasDado que la peluda ortiga, la bifurcada mandrágora y la maligna / seta, la baba de sapo o el afilado y espinoso erizo / son, por su naturaleza, venenosos, no de
mañana, mañanaRecuerdo las ciudades que nunca he visto / exactamente. Venecia con sus venas de plata, Leningrado / con sus minaretes de toffee retorcido. París. Pronto / los im
puedo sentirla viniendo de lejosPuedo sentirla viniendo de lejos, también, Mamá, la marea / desde el día ha pasado su vez, pero aún noto / que como una gaviota blanca relampaguea sobre el mar,
silabario escolarNo tenía dónde registrar / el avance de mi trabajo / salvo el horizonte, ningún lenguaje / salvo los bajíos en mi largo paseo / hasta casa, por lo que extraje toda
un pensamiento que tiemblaUn pensamiento que tiembla, no mayor que un reyezuelo / herido, se hincha al pulso de mi alma redondeada, / punza mientras su arañazo señala semejante a un mont
valle roseau(Para George Odlum) / Una palada de mirlos / salió disparada desde el borde de la carretera / y la memoria trinó retrocediendo / más allá de la estremecida apisonad