País Poema - Autores

delia quiñónez

barro pleno
Encinta de sol, / colmada de tu barro limpio y firme / vas trasmutando mi cuerpo / en viva flor que destila rocío tras tu ruta. / Vegetal, / el temblor de mis dedos / t
del inédito milagro
Yo pondré la esperanza, hermano. / Caerá en tu frente, / en tus axilas, / entre el músculo fuerte / y la coraza que te cubre las arterias. / Te nacerá entonces una ro
dulcenombre
No supe que mi padre / tenía hojas en las manos, / hasta que verde vi / la plenitud lunar / de sus dedos / que troncharon, cotidianos, / la estrella -pan que nos alumbr
intima
No te diré / de qué fibra está formado / el corazón que me sostiene: / me será más dulce decir / que lo tengo hecho de Ti, / de tu sonrisa, / y de las penas inmensas / qu
marzo, fuego de vigilia
(A los mártires de 1962) / Marzo, tilitante responso / viejo y ensombrecido clavel. / ¡Qué multitud de ojos desgarrados / reflejan aún tus amapolas! / ¡Qué avalancha
muñeca en vitrina (fragmento)
Estoy aquí / -mirando sin mirar- / a las niñas que suspiran / por mecerme en sus brazos / renovando el sarcasmo / de las cortas ideas y los largos cabellos / y sin emba
nos habita el paraíso
En nuestros templos / habita el paraíso / profundo y claro / en la oquedad que dejan / los besos / y el temblor de espasmos milenarios / el fuego es apenas un roce / en l
orilla redentora
¿Dónde / si no en el beso, / encontraremos la orilla redentora? / Leve espada / anida y combate / compartiendo la savia / que deviene en torrente. / Uva frugal. / Ayuno de
otra vez el amor (1)
Todo lo dulce y amargo / brotó de un solo instante: / tiempo espacio / sacrificados / al día que llegaba entre cenizas. / Visión, su luz, para vivir. / Cerrazón, su luz
otra vez el amor (2)
En sus manos, / en mi piel, Edipo vuelve. / Niño casi / levanta la mirada / y aspira polen / de lunas renovadas. / Hombre casi / tiembla y solloza / hundido en terrenales s
otra vez el amor (4)
Si intentaras abarcar / con la mirada / toda la tempestad / que nubla mis sentidos, / tú -pequeño dios errante- / dudarías entre el llanto / y la rabia / de tus ojos venc
otros poemas (6)
No puedo saber / si tu muerte / hirió la arena y el musgo / del pasado. / Ávido, / te cubriste de tiempo / con una espada / de odios y silencios. / Cardo tu corazón, / hiel t
otros poemas (7)
Caes, / caigo / en el abismo / de una lágrima: / agua que no es agua. / Sal que no admite lo salobre. / Trémula ¿de dónde llega? / ¿Hacia dónde alza / su breve bastión de t
pájaros
La tarde se tiñó de pájaros, / fue preñándose de plumas… / La vi alzarse / profunda como una campanada. / Pero fue quedándose quieta, / tornándose lejana: / se borraron