PAIS POEMA

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czeslaw milosz

dedicatoria
Varsovia 1945 / «Vosotros, a quienes no pude salvar, / Escuchadme. / Intentad entender estas simples palabras, ya que de otras me avergonzaría. / Os juro que en ellas no hay hechicería. / Os hablo en silenc
el paisaje
El paisaje no necesitaba nada excepto glorificación. / Excepto mensajeros reales que trajeran sus dones: / Un nombre con un atributo y un verbo inflexivo. / Si solamente preciosos robles copiosamente br
elegía para n. n.
Si es demasiado lejos para ti, dilo. / Habrías podido correr sobre las pequeñas olas del Báltico, / atravesar el campo de Dinamarca, la floresta de hayas, / virar hacia el océano, y ya está, cerca, / el L
encuentro
Estuvimos paseando a través de los campos / en un vagón al amanecer. / Una herida rosa roja en la oscuridad. / Y de pronto una liebre atravesó la carretera. / Uno de nosotros la señaló con la mano. / Eso fu
eso
Ojalá por fin pudiera decir qué está en mí. / Gritar: gente, les mentí / diciendo que eso no estaba en mí, / cuando eso está ahí siempre, días y noches. / Aunque gracias a eso supe describir sus ciudades
estudio de la soledad
Un guardián de conductos de larga-distancia en el desierto? / Un equipo de un solo hombre para una fortaleza en la arena? / Quienquiera que él fuera. Al alba vio las surcadas montañas / El color de las
honesta descripción de mí mismo
Tomándome un whisky en un aeropuerto, / digamos que en Mineápolis / Mis oídos captan cada vez menos las conversaciones, / mis ojos se debilitan, pero siguen siendo insaciables. / Veo sus piernas en minifa
isla
Piense como quiera acerca de esta isla, la blancura de su / océano, grutas / cubiertas de viñedos, violetas, manantiales. / Estoy atemorizado, para poder recordarme difícilmente / allá, en una de esas / med
la caída
La muerte de un hombre es como la caída de una poderosa nación / Que tuvo valientes ejércitos, capitanes y profetas, / Y ricos puertos y barcos en todos los mares, / Pero ahora no socorrerá ninguna siti
lecturas
Usted me preguntó qué es lo bueno de leer El Evangelio en Griego. / Yo respondo que eso es propio de nosotros mover nuestro dedo / A lo largo de las letras que perduran más que esas grabadas en la pie
madurez tardía
Tarde, ya en el umbral de mis noventa años / se abrió la puerta en mí y entré / en la claridad de la mañana. / Sentía cómo se alejaban de mí, como naves, / una tras otra, mis existencias anteriores con su
no este camino
Perdóname. Yo fui un intrigante como muchos de esos que se deslizan / furtivamente por las humanas habitaciones de la noche. / Yo calculé la posición de los guardias antes de arriesgarme a acercarme / a
noticias
De la terrena civilización, qué diremos? / Que fue un sistema de coloreadas esferas vaciadas en vasos ahumados, / Donde un luminiscente hilo líquido se mantuvo envuelto y desenvuelto. / O que fue una im
nunca de ti, ciudad
Nunca de ti, ciudad, he podido irme. / Larga fue la milla, pero algo me retrocedía como a una / pieza en el ajedrez. / Huía yo por la tierra que rodaba cada vez más rápida / Y siempre estuve ahí: con los
río wilia
El río, que viene de los bosques, gira aquí. / Es domingo, las campanas de las iglesias del pueblo repican. / Las nubes se acumulan, se dispersan, y de nuevo el cielo es azul. / A lo lejos, ellos, dimin
tentación
Bajo un cielo de estrellas estuve paseando, / En una sucesión de ciudades desconocidas de neón, / Con mi compañero, el espíritu de la desolación, / Quien corriendo a mi alrededor y sermonizando / Me dijo
un poema para final del siglo
Cuando todo estaba bien / Y el concepto de pecado había desaparecido / Y la tierra estaba lista / En paz universal / Para consumir y disfrutar / Sin dogmas y utopías, / Yo, por razones desconocidas, / Rodeado p
una frívola conversación
-Mi pasado es un estúpido viaje de mariposa en ultramar / Mi futuro es un jardín donde un cocinero corta el cuello de un gallo. / Qué tengo, con toda mi pena y mi rebelión? / -Tome un momento, uno exact
una hora
Hojas que brillan con el sol, celoso zumbido de abejorros, / Desde lejos, desde algún lugar allá del río, ecos de prolongadas voces / Y lentos sonidos de un martillo, me dieron la alegría no solamente
una vida feliz
Su antigua edad cayó en años de abundante cosecha. / No había terremotos, sequías o inundaciones. / Parecía como si el cambio de las estaciones ganara en constancia, / Las estrellas crecían vigorosas y