cristóbal de castillejo
a otro, por lo mismoEl que las coplas hicistes, / Todos los que las miramos / Sabed qu’en deuda os quedamos / De la risa que nos distes; / Pero vos de vos y dellas / Quexaros también pod
a otro, por otro tantoVuestras copias recibí, / Y es cierto que, si no fuera / Porque no digáis de mí / Que de envidia no las vi, / De asco no las leyera. / Y porque daros razón / De los yer
a un amigoNo os burléis de la invención / D’este mi nuevo presente; / Que se hace por razón / Que este caballo bridón / Espuelas no las consiente. / Por su nombre lo veréis / Que
a un caballeroPor grosera cosa ser / Los dexó toda la gente; / Y vos, por bien parecer, / Holgáis, señor, de traer / El vuestro públicamente; / Por tanto, si no queréis / Que reniegu
a un caballero su amigoPues estáis donde me vi / Con tan próspera aventura, / Gozad del bien mientras dura; / Dexen todos para mí / El dolor y la amargura. / Pídeme la voluntad / Con grave ne
a un hermafroditoCuando mi madre cuitada / En el vientre me traía, / Viéndose grave, pesada, / Diz que a los dioses, penada, / Consultó qué pariría. / Febo dixo: «Varón es.» / Marte hem
a un maestresalaMaestresala, sentir pena / No debéis d’esta costumbre; / Que siendo tan ruin la cena, / Ruin ha de ser, y no buena, / La lumbre con que se alumbre; / Pero puédese pen
a un mal pagadorPues no se escusa perderos, / Según que camino va, / Yerro pienso que será / Dexar perder mis dineros. / Y pues por tan poco precio / Perderme, señor, queréis, / Más qu
a un vizcaínoServido no ge lo tienes, / Aunqu’en gana le tenía; / Mas mire su señoría, / Generación, dónde vienes. / No mires merecimiento / De barbero guipuzquiano, / Mas el razón
a una dama¡Qué buen caballero era, / Perdónele Dios, amén, / Dexando tal heredera! / Si antes de escribir muriera, / ¡Oh, cómo muriera bien! / Su pensamiento fué vano, / Aunque s
a una guarnición de terciopeloEn cuero me la envió / Con mil golpes por la cara; / Si el pelo no le faltara, / El tercio bien acudió; / Pues viene sobrerraída, / Señal es que fué borrón, / Porque pa
a una que se casó con un barberoHi de puta, ¿qué señal / De querer quitar baraja? / Estando conmigo mal, / Señora, pesar de tal, / ¿Echáis mano a la navaja? / Bastaba para una mora / Los regalos y sai
a uno que apostó de hacer una coplaPues falta no hay en vos, / Desempeñad vuestra prenda, / Qu’esta cifra de contienda, / Mejor me perdone Dios / Que vuesamerced la entienda. / Y mirad a qué me atrevo,
a uno que quería que le glosase un moteNo sufre glosa ninguna, / Porque huyen de rondón / La razón y la intención / Por su parte cada una. / Y de tal entendimiento / El mote tan lexos va, / Que no lo confesa
canseco a su chamarraNo temáis, chamarra mía, / Que os puedan a vos decir / Si no que por me seguir / Dexastes la compañía. / Si me tuvistes amor, / No estuvistes engañada, / Pues yo os qui
ciertos caballeros al autorSiempre en jueves, de la cena / Por remembrança y memoria, / Solemos estar en pena; / Pero vos, según se suena, / Diz que estuvistes en gloria. / Los banquetes
el mismoEl Navidad es pasado, / Y Reyes otro que sí; / Mas del copla que le di / Ya le tienes olvidado. / Prometido pues’me había / El aguinaldo, señor, / Mande vuestra señoría
mas ellosMas ellos, caso que estaban / Sin favor y tan a solas, / Contra todos se mostraban, / Y claramente burlaban / De las coplas españolas, / Canciones y villancicos, / Roma
mercado a su chamarra¡Oh chamarra de papel! / En hora fuerte y menguada / Vos fuistes invencionada, / Pues por vos me dicen cruel. / De cuya causa cuidado / Nace qu’el alma me arranca; / Qu
pregón generalHacer manda esta justicia / A las chamarras presentes, / Por los delitos siguientes, / La reina nuestra, Malicia. / Y el pregón de su querella / Desta manera comien&c
razonamiento de un capitán a su genteSeñores y compañeros / Que salistes de Bohemia / Por virtud, y no por premia, / A ganar honra y dineros, / Ya sabéis que hasta aquí, / Mientra quiso la fortuna, / No ha
reprensión contra los poetas españolesPues la sancta Inquisición / Suele ser tan diligente / En castigar con razón / Cualquier secta y opinión / Levantada nuevamente, / Resucítese Lucero, / A corregir en Es
respuestaNo sé si huya de vos / O busque quien me defienda; / Porqu’en tan estrecha senda / No ternéis en mucho a dos / Si corréis suelta la rienda. / Y aunqu’el mote no fué n
respuesta a un caballeroUna copla me enviastes, / Señor, mala yacija, / Hecha con pies de estornija; / El mal es que trasnochastes, / Y al cabo paristes hija. / Mas, sin más satisfación / De l
respuesta del autorInjustamente condena / Mi fama la falsa historia; / Mal se habla en culpa ajena / En una casa tan llena / De culpa, y culpa notoria. / Al repique de broqueles / Estáis
sonetos1 / Si las penas que dais son verdaderas, / Como bien lo sabe el alma mía, / ¿Por qué no me acaban? y sería / Sin ellas el morir muy más de veras; / Y si por dicha so
su chamarra a cansecoSeñor, vos buscáis mi mengua; / Mucha queja de vos tengo, / Pues sabiendo dó yo vengo, / No tenéis tiento en la lengua. / Mis tachas parecerán / Que a vuestra causa m
su chamarra a mercadoMás me siento yo injuriada / De vos, descortés hidalgo, / Pues que siendo en paño algo, / En chamarra no soy nada. / Si quedó por mi ocasión / Vuestro pecho sin abrig