cristina pizarro
ahora estoy plena de silencios y de sombrasAquella luna roja en la vigilia / bebió la sangre de mi entraña. / Hubo demonios escondidos / en el trigal / que sorbieron todas las gotas de mi savia. / Sin buscarte, / habías venido a mí. / Estaba mi boca ent
hipnosisMe sumerjo en el imperio de la noche / desde aquel palacio rodeado de un séquito de dioses / que hieren con sarcasmo / mientras recogemos lirios prohibidos. / Mi cuerpo / a veces deshabitado del presente / co
me fragmento en el morirPor qué, padre, / me he jugado la vida. / Hubo un tiempo / en que aceché al ser / que fisgoneaba por sentidos peligrosos. / Y así , con el ardor ácido de un golpe invisible, / se acalambrararon mis carnes / agu
una quimeraTe amé entre la letra negra de átomos iracundos. / En el instante fugaz de un encuentro azaroso. / En la embriaguez de un corazón transfigurado / por resplandores marchitos. / En la tormenta estival de am