coventry patmore
el amante casado¿Por qué, habiéndola conquistada, me lamento? / Porque la gracia vestal de su espíritu / me incita a perseguirla incansablemente, / y ella, como un espectro, elude mis abrazos; / tan intensa es su feminei
el ángel de la casaEl hombre debe ser complacido, pero complacido / en el placer de la mujer, / Bajando por el golfo de sus necesidades / Ella pone su mejor esfuerzo, ella se arroja. / ¡Y con qué frecuencia se arroja en van
las profundidades del espírituNo es en la crisis de los eventos / De una esperanza musical, / O en los actos de graves consecuencias, / Donde la vida revela su profundidad. / El día de los días no está en el pasado, / En aquello que fue
las victorias del amorQuien oye una vez con claridad / la música de las esferas prohibidas, / en adelante estará solo, / y durante el resto de sus días, / como alguien que recorre la Muralla China, / de un lado divisará ciudades
realidad del amorCamino, confío, con los ojos abiertos; / he recorrido la mitad del terrenal desierto; / detrás de mis pasos se esconde / mucha vanidad y algo de remordimiento; / he vivido para sentir el orgullo de los es
venus y la muerteEn áureos grilletes yacían sus pies cautivos, / Dulcemente asoleados; / En aquella palma la amapola, el Sueño; / En ésta la manzana, la Dicha; / Contra el flanco suave de su Esposa y Madre, / Un pequeño Dio