corina bruni
altibajosUn día, risa loca-, / y otro, lágrimas; / sin que medien caricias ni querellas… / Son estados del alma / o de la mente, / que / -en forma ya consciente o subconsciente- / marcan el frágil rostro, / para siempre, /
busquéBusqué, en la espesa niebla, / un rayo cristalino. / Laceraron mis pies / las piedras del camino. / Rasgué la oscuridad / en busca del destino-, / y sólo hallé la nada. / Entonces -ya cansada- / quise oír el lati
el calendarioDesprendo una hoja, cada día, / del calendario, que me mira atónito-, / y, / en el desgarre que mi impaciencia deja, / creo escuchar / del número que fue, una débil queja. / La culpa no es de nadie; / no del dí
en el momento exactoPor no decir / en el momento exacto: / «Tú bien sabes que siempre te he querido…» / perdí la perspectiva de la vida, / y la felicidad tan perseguida / se escapó / por las calles del silencio. / Por un orgullo n
fue¿Fue verdad o mentira? / ¿Fue realidad / o fue tan sólo un sueño? / ¿Fue un sentimiento vago-, / indefinible? / ¿O fue un amor profundo? / No sabría decirlo-, / pero fue.
maternidadNiebla sin luz-, / y luz entre la niebla, / emergiendo en forma subrepticia; / existencia que brota -como gema- / del milagro que engendra una caricia. / El seno fecundado pone a prueba / la caricia, / que en f
nuevo año en el telar del tiempoEl tiempo teje-, y no cesa / un instante de tejer, / con los recuerdos de ayer / o el valor de una promesa. / Ahora ha desenrollado / su ovillo de lana verde, / para tejer -lentamente- / las emociones del año. /
se me escapaSe me escapa la noche / entre encajes de sombras… / Se me escapan -despacio- / los latidos del pecho. / Se me escapa la dicha; / se me escapa la calma… / Y, / aunque yo me resista / -con profusión de lágrimas- / ¡s
tu soledadEl eco de tu voz, / que me persigue en mis horas de insomnio, / es un lamento… / Y pienso: / «Quizá estás triste», / quizá estás solo bajo el firmamento… / Tu soledad se funde en mi presente. / Con las manos cr
¿qué tal, cómo has estado?«¿Qué tal, cómo has estado?» / El tono de tu voz, un tanto indiferente / heló mi corazón. / Subió mi pensamiento / por la cuesta empinada / del olvido y la ausencia-, / y me costó trabajo echar una mirada / a l