concha urquiza
arrepentimientoPor lo que te he ofendido, dulce cariño mío, / quiero ser a tu anhelo cual sería el rocío: / tierna, dócil y humilde como el agua que mana / y se ofrece a las llagas de la miseria humana. / Yo enseñaré a
atraída al olor de tus aromas…Atraída al olor de tus aromas / y embriagada del vino de tus pechos, / olvidé mi ganado en los barbechos / y perdí mi canción entre las pomas. / Como buscan volando las palomas / las corrientes mecidas en s
aunque tu nombreAunque tu nombre es tierno como un beso / Y trasciende como óleo derramado, / Y tu recuerdo es dulce y deseado, / Rica fiesta al sentido y embeleso; / Y es gloria y luz, Amor, llevarlo impreso / Como un sel
aunque tu nombre es tierno como un besoAunque tu nombre es tierno como un beso / y trasciende como óleo derramado, / y tu recuerdo es dulce y deseado, / rica fiesta al sentido y embeleso; / y es gloria y luz, Amor, llevarlo impreso / como un sel
caminosOh dulce canto de viaje, / mi alegría y mi caudal, / más que en las velas el viento / más que el surco en el mar! / Por los senderillos negros / nubes cargadas de afán, / por los senderillos rojos / alardes de
cancioncillaAmor, corriente escondida / que pechos adentro va, / como un manantial que está / alimentando mi vida; / en turbias aguas perdida / abreva el alma dolor: / si no te la cuento, Amor, / ¿a quién contaré mi herida
canciones en el bosqueVariaciones de los Cantares / Yo cantaré mi amor contigo a solas / que escuchas en el viento sosegado / sobre los vastos campos de amapolas, / pasando por los montes y collado, / soplando en las corolas enc
como perdí, en estériles acasosComo perdí, en estériles acasos, / aquella imagen cálida y madura / que me dio de sí misma la natura / implicada en Tu voz y Tus abrazos / Ni siquiera el susurro de Tus pasos, / ya nada dentro el corazón pe
david¡Oh Betsabé, simbólica y vehemente! / Con doble sed mi corazón heriste / Cuando la llama de tu cuerpo hiciste / Duplicarse en la onda transparente. / Cerca el terrado y el marido ausente, / ¿quién a la dich
del ser que alienta y del color que brillaDel ser que alienta y del color que brilla / me separa tu cálida presencia, / clausurando el sentido en la vehemencia. / de una noche sin fondo y sin orilla. / En ella mi tortuosa pesadilla / te confiere su
dichaMi corazón olvida / y asido de tus pechos se adormece: / eso que fue la vida / se anubla y oscurece / y en un vago horizonte desparece. / De estar tan descuidada / del mal de ayer y de la simple pena, / pienso
él fue quien vino en soledad callada…Él fue quien vino en soledad callada, / Y moviendo sus huestes al acecho / Puso lazo a mis pies, fuego a mi techo / Y cerco a mi ciudad amurallada. / Como lluvia en el monte desatada / Sus saetas bajaron a
hay en tus ojeras luna diluida…Hay en tus ojeras luna diluida / y olor de jazmines, y triste cantar, / la nostalgia en ellas quedose dormida, / disuelta en las perlas de un dulce llorar… / Cuando lloras cantan tus lágrimas puras / los hi
hazme saber, amor, dónde apacientas…Hazme saber, Amor, dónde apacientas, / dó guías tus rebaños, dónde vagas, / no huelle tras las ínsulas aciagas / las rutas de la tarde cenicientas. / Tu grey, oh tierno Amor, dó la sustentas / y con pastos
invitación al amor(Ensayo de rima interna) / Amigo, ten el paso presuroso; / mira este valle umbroso, esta pradera / donde la primavera se derrama / y su sagrada llama va agitando, / el cáliz desatando de las flores / que esco
jezabelPalidez consumada en el deseo, / suma de carne transparente y fina, / ya sellada, en profética rutina, / para el soldado y para el can hebreo. / ¡Oh desahuciada fiebre, oh devaneo / que oscila como péndulo
junio, brazada de soles…Junio, brazada de soles / por el campo florecido, / ¿qué le dirás a mi alma / que quiera prestarte oído? / ¿Qué le dirás a mi alma, / Junio, de verde vestido? / El amor de los donceles / se fue por el monte arr
la canción de junioJunio, brazada de soles / por el campo florecido, / ¿qué le dirás a mi alma / que quiera prestarte oído? / ¿Qué le dirás a mi alma, / Junio, de verde vestido? / El amor de los donceles / se fue por el monte arr
la canción de sulamitaHazme saber, Amor, donde apacientas, / Dó guías tus rebaños, dónde vagas, / No huelle tras las ínsulas aciagas / Las rutas de la tarde cenicientas. / Tu grey, oh tierno Amor, dó la sustentas / Y con pastos
la canción intrascendenteTonadilla de viajero: / del corazón a la boca, / y de la boca, al sendero. / Siembra los rumbos del viento / y quién sabe / si vayas a hacer granero / en la garganta de un ave. / Por los valles y los montes / and
la cita Te esperaré esta noche, Señor mío, / en la siniestra soledad del alma: / en la morada antigua / donde el amor se lastimó las alas; / por cuyos largos corredores gime / la ausencia de tu voz y tus palabras. /
la quieta soledad, el lecho oscuroLa quieta soledad, el lecho oscuro / De inmortales tinieblas coronado, / El silencio en la noche derramado, / Y el cerco de la paz, ardiente y puro. / Ruth detiene el aliento mal seguro, / Descubre el rostr
la segunda canción de sulamitaHazme saber, Amor, dónde apacientas, / dó guías tus rebaños, dónde vagas, / no huelle tras las ínsulas aciagas / las rutas de la tarde cenicientas. / Tu grey, oh tierno Amor, dó la sustentas / y con pastos
las piedras del camino se llenan de ternuraLas piedras del camino se llenan de ternura / y de musgos; los cielos contemplan con dulzura / los senos azulosos del agua que se estanca. / Clareando entre los charcos de solo todos deshechos, / se hinch
mi cumbre solitaria y opulentaMi cumbre solitaria y opulenta / declinó hacia tu valle tenebroso, / que oro de espiga ni frescor de pozo / ni pajarera gárrula sustenta. / En tu luz gravitante y macilenta, / quebrado el equilibrio del rep
miente mi corazón cuando te amaMiente mi corazón cuando te ama, / hecho intérprete fiel de mi sentido, / como el eco en abismo percibido / que el viento, no la voz, forma y derrama. / Este imperioso afán que te reclama / no en el centro
nostalgia de lo presenteSuspiro por las cosas presentísimas, / y no por las que están en lontananza: / por tu amor que me cerca, / tu vida que me abraza, / por la escondida esencia / que por todos mis átomos me embriaga. / Suspiro p
oh dulce canto de viaje…Oh dulce canto de viaje, / mi alegría y mi caudal, / más que en las velas el viento / más que el surco en el mar! / Por los senderillos negros / nubes cargadas de afán, / por los senderillos rojos / alardes de
perdido he mi soledad contigo…Perdido he mi soledad contigo, / mas esta noche tornaré a buscarte / -tierra los labios y en el alma trigo-, / cuando rendido en su postrer baluarte / el viejo compañero de mi vida / sepa el grito del ave q
primaveraHoja a hoja la tierna primavera / el verdor de los campos restituye / y, desatado de los hielos, huye / el arroyo burlando la pradera. / Despierto ayer a la canción primera, / el salvaje gorrión el ala intu
quiero decir que te amo y no lo digoQuiero decir que te amo y no lo digo / aunque bien siento el corazón llagado, / porque para mi mal tengo probado / que soy tibio amador y flaco amigo. / No amarte más es culpa y es castigo, / que de ansias
romance de la lluviaCorazón, bajo la lluvia / herido de amor te llevo; / te cerca el campo mojado, / la lluvia te dice versos, / el agua gime al caer / en tus abismos de fuego. / La roja tierra del monte / entreabre el húmedo seno
ruthLa quieta soledad, el lecho oscuro / De inmortales tinieblas coronado, / El silencio en la noche derramado, / Y el cerco de la paz, ardiente y puro. / Ruth detiene el aliento mal seguro, / Descubre el rostr
sed moriarPerdido he mi soledad contigo, / mas esta noche tornaré a buscarte / -tierra los labios y en el alma trigo-, / cuando rendido en su postrer baluarte / el viejo compañero de mi vida / sepa el grito del ave q
sonetos bíblicosI. Job / Y vino y puso cerco a mi morada / y abrió por medio della gran carrera / Fray Luis de León / Trad. Del Libro de Job / Él fue quien vino en soledad callada, / Y moviendo sus huestes al acecho / Puso laz
sonetos bíblicos - 5 - jezabelPalidez consumada en el deseo, / suma de carne transparente y fina, / ya sellada, en profética rutina, / para el soldado y para el can hebreo. / ¡Oh desahuciada fiebre, oh devaneo / que oscila como péndulo
sulamitaAtraída al olor de tus aromas / y embriagada del vino de tus pechos, / olvidé mi ganado en los barbechos / y perdí mi canción entre, las pomas. / Como buscan volando las palomas / las corrientes mecidas en
tus ojerasPara mi hermana María Luisa / Hay en tus ojeras luna diluida / y olor de jazmines, y triste cantar, / la nostalgia en ellas quedóse dormida, / disuelta en las perlas de un dulce llorar… / Cuando lloras cant
un soñar con el pálido ramajeUn soñar con el pálido ramaje / y las llanuras donde cuaja el trigo, / un aspirar a soledad contigo / por los húmedos valles y el boscaje: / un buscar la región honda y salvaje, / un desear poseerte sin tes
una canción de despedidaAdiós, amor que se queda, / dormido y desnudo al viento; / huellas en tus callejones / prolongarán mis ensueños, / huellas adentro del alma / cultivarán tu recuerdo; / adiós, mi tierra de amor, / dormida y desn
una mujer aureolada por sus cabellosTu rostro en tu cabellera / es el faisán en el nido; / Eros en la red ligera / de la sonrisa primera / detenido. / Es de Astartea el rostro aciago / sobre sus muslos de oro, / espantable fruto ¡Y mago! / entre la
ya corre el corazónYa corre el corazón por este suelo / Como antes del remanso el agua impura: / Aún lleva tierras en la entraña obscura / Y pretende copiar la faz del cielo. / Van creciendo el dolor y el anhelo, / La corrien