concha garcía
amaneciendo en soledadSí que es ser de día vestirme / cuando no tengo un sosiego enfrente / ni nada en el costado, chupada / de lástima voy vertiendo el traje / en mis brazos y lo encajo
anomalíaNo paseo. Ni ando. Voy a casa. / Cayó del monedero el bono-bus / y tengo cinco duros. Ni para / cerveza me queda. Te amé / escrupulosamente. Iba / a charcuterías y te
árboles que ya floreceránDesde la sala de estar / porque en algún lugar tiene que situarse una / o en alguna parte, a veces / en la sala, otras en un recuento / de días y noches como bolas
bajo los auspiciosLa cosa más profunda que he vivido / ya la he olvidado. Ahora sólo me importa / arreglar la ventana si se rompiera, o / limpiar los cristales. Todas las verdades /
brinco de sorpresaPodríamos incluso contemplar sin fastidio / ese amontonamiento de lo que ahora está bien. / Volver al deleite, anticiparse una vez más / a una especie de pérdida
cansancioSentada es como si bebiera largos tragos de playa, / pócimas de tonterías y me cortase las uñas, / sin compañía. Es un cuento más, una residencia / cara. Piso el
confirmaciónSoy una larga espalda inclinada hacia el sur. / Que mi madre me dio leche, ya lo sé. Que me / hincó la uña con cierta parsimonia bajo los cojines / y edredones y
cuando aún palpita el pechoEsto que me parece flojedad es una oruga / que comprime como un rulo mi amor / por la distribución, que fuese inactiva / yo, me deja de parecer artístico. En pleo
cúspideU olvidar. Hacia atrás sueño. / La rareza de un bosque en un póster / sobre la aguja del reloj. Te tuve / cuando no te tenía, corre brisa / tanto corre que ventea.
dejando de amarYa no le digo te quiero a nadie, / he perdido el sur del vestido y las / costuras se abren, parezco una tela / inflexionada, una rota lana. / Me río de tanta lluvia
dichaTengo todo el instante resumido en un libro / y me abro de piernas para mentir: / la vida es un puzzle, preparo el potingue / de delicioso residuo y me congratulo
el aire de un vaivénMirar la maravilla deletreando / un momento de ella, lo demás / ocurre sin sinsabor. Álgido / anochece muy enorme por lo que / tuvo de bueno. La vida se nombra / a ve
el bello secreto de la memoriaDispensa mis terraplenes. Ya no pueden / con el agua embarrizarse, han agrietado / su forma y entre algunas franjas / yerba seca asoma. Las lluvias / y los otoños n
el efecto de un paisajeEs la una y treinta / medio cuerpo asomado / a la vida entera. Desapercibo / un raro calambreo que nace / en las piernas. Brilla lo que / queda de luna. Mis oquedades
el hielo de la noche de veranoAlcanzar el absoluto tedio: designio y arcada / todo junto, los que sueñan son más astrales / que yo, no es preciso intuir ni saber, sólo / con el desliz de la ma
el recuerdoUna pena repta por su ombligo. Ayer / ayer me dijo oblicuamente amor mío y / hoy, hoy tengo que ser áspera con la memoria, / enlazar las manos con ansiedad, tomar
el reposoEs suficiente. Acaso se baste a sí misma / para luego parpadear. No la auguréis / de leve y poco mordaz, es una isla / de altivez escondida, un lloro breve. / La sa
el tiempo sí regresaUna cacerola que dejé puesta un día / sobre el mármol de la cocina. / Aquel lugar deshabitado largos años / mantuvo el utensilio. Yo era otra / al volver a destapar
empezarTodavía no he bebido lo suficiente. / No digo mucho, digo lo suficiente. / Así que ahórrate la otra vez / y próximas. Nunca dije: atada soy. / Ni me horroricé por u
escena en un marTodo lo que dice bordea el asunto. / Habla de tierra rara, de un hotel, / de varios obstáculos. Una mirada / complaciente casi le abraza. Llega / de un remoto trazo
esto está muertoHa sonado alrededor de los aconteceres / una silueta que no estaba prevista / pero que existía. Tiene sombra. / Se cubre de tus órganos principales / y elabora un p
extraña tristezaSilenciosa, más que el polvo de la botica, / enmadejando hacia atrás con insolencia / varias disipaciones, busca el hito de su putaísmo / maltrecho y no goza con
heladas por el presenteSoy una mujer que se alejó del mar. / El pequeño fin, como dije. / Ponerse la toalla, el pequeño / trozo de pared, pon la mano / y échate sobre mí, un poco lejos, / e
la valía de un olvidoEse vicio solitario la va a perder, / va a partir los entremeses equivocadamente / para que en la boca naden solos, / y entretendrá su cutis con varias cremas / mie
lejos de ti todo es moralDa igual que vivas en un primer piso / también cae sin deseo especial. / Lo sé todo de ti, pero no te siento. / Se dobló delante mío, como si no / estuviese, me ind
leve delicadezaNo sé. Abro el buzón. Llegan / aquellas cosas mal puestas / en una silla o sobre ella. / Aturdirme de letras, / vivir tardíamente dos pasos / lo justo para intransita
lo que se sabeToda mi vida la pasión soterrada / en el bajo fondo de la placidez. / La idea de la pericia escapa. Un lento / proceso al amanecer. La quinta vez / que reescribo. T
momento en junioSe van. / Hacen cloc clac, como si chocaran. / Crujen dentro y fuera del agua, / están en otra parte: vuelan. / No hay números infinitos / sólo los que dividen unidad
monólogo de césar vallejoSoy César: Un traje gastado, dos corbatas, / va a llegar noviembre como dije / en un poema. Un tragaluz / me pone sombras y soy una mancha / que nació sobre una sil
recueloHuir. Un vaso roto. Esquivar / al amigo de la yerba, los platos / de coñac, regalos, orfebrería / en baúles, tenazas de hierro / abundantes misivas, amontonar / largo
recuerdo después del diluvioMaldijo un cayado, ¡qué tonta! / por eso yo la tuve temblando / cinco noches. Sólo eso. Cinco / vómitos muy continuados, / a medida que la luz repetía / esa osadía es
retrato fingidoAlgo de gozo, nunca un latido constante / y la forma de cerrar las ventanas / en un corredor resentido. Parece liviana. / Cuando surge de broches y maquetas es aú
sensación en el labioMe da sorpresa bajar / por la ventura de mis emociones / porque para qué haber estado alta / si la fiebre la produce el recorrido. / Tengo un beso junto a la boca / y
sillasDías en los que vivir parece una tabla / que apuntala una ciudad, y luego / querer tomar café. Qué clase de correcta / inarmonía duele al desechar los azucarillos
sin pudorCombar los pezones un poco soberanos / no me veta. Tampoco vadeo si surge / la bagatela. Me muero en pequeño, / casi de mentira, porque después soy como otra, / que
te lo ruegoMe encontré tan menuda, tan / encogida, ovillada en eso / que la taquicardia auguró. / Doce o trece horas de amor desmedido / maldita sea hoy, cómo avanzaba / la saba
testamentoAmor mío dos puntos, se cayó / la voluntad de seguir siendo, salgo / enhebrada de tu saliva aún y me / aturde dejar de perseguirte, tú que fuiste / llama en la ojer
todos los días son igualesMecánicamente asiste a donde debe ir / logra inclinar la cabeza, luego vuelve / una resaca, un pánico / ciertas bellezas.
tomando místicamente el amorRaro debut de mi calambre. / Me costó la dicha saberla. / Me dijo panorama muy sancionadora. / Arrastré letargos y huecos días / mirándome las venas entre periódico
un conato de tristezaHora de ti bajando la escalera. No puede ser / que un labio sienta tanto desdén cuando mira / lo prieto que está sin quererlo. Me / abruma el rápido desliz con el
variacionesHemos conocido vicisitudes de doble filo / aguas donde bañarse era imposible / tiempos de amor con un fondo blanco / y una ternura por mirarlo todo / que nos daba r
vasta sedMe ansía cuando se le seca la boca / bebiendo tragos, en los genitales le irrumpo / de mentira y se trajea con la tarde / que nunca vine. Meditando en montañas / de
viento, lluvia y un paraguasDe negro va, pero llega tardía / como siempre, es una imagen cotidiana / verla acercarse a las lindes de todo / como si el centro fuese un lado, y / teme mucho que
¿qué es lo que cae?Cada año me convierto en un grupo de personas / que se disuelven en una calle peatonal, / los días dos de enero veo esparcirse / un trozo de mi alma / que yo contem