País Poema - Autores

clara lair

angustia
A veces soy tan lejos, lejos de todo ésto. / A nada me acomodo, en nada me recuesto: / Las palmas, los coquíes son sonido, paisaje… / Yo siempre estoy ausente, yo
duerme mi niño grande, duerme, mi niño fuerte…
Duerme mi niño grande, duerme, mi niño fuerte: / que el juego del amor rinde como la muerte. / Alas le dé a tu sueño el éter de quimeras / que ha dejado en tu ros
frivolidad
Y así dije al amado»Marcharemos unidos. / Será tu nombre el eco de todos los sonidos. / Me trazará el camino la huella de tus pasos. / Me abrirá el horizonte la c
letanía egoísta
¡Ay, solo quisiera / vivir las mismas cosas de distinta manera! / ¡Volver a florecer; saberme florecida; / y balancearme al ritmo más quieto de la vida! / En el jar
lullaby mayor
Duerme mi niño grande, duerme, mi niño fuerte: / que el juego del amor rinde como la muerte. / Alas le dé a tu sueño el éter de quimeras / que ha dejado en tu ros
nocturnos de nueva york – i
¡Quién sostiene las luces que cruzan en la sombra / de esta mi densa soledad tan rara! / ¡Cuando el florón más tenue de la alfombra / se cambia en el contorno de
nocturnos de nueva york – iii
¡Islita en que he nacido, Puerto Rico! / ¡Pobre tierra cedida y entregada! / Leve paisaje… brisa de abanico… / Día calcinador, noche extasiada. / ¿Tierra ansiosa de
pardo adonis
De la uva exhausta de mis cinco sentidos exprimo / en tu honor, pardo Adonis, esta gota de vino… / ¡Vino de tedio tinto! / ¡Hincha a solas el río seco de mi insti
rica y potente savia te dio la exuberancia…
Rica y potente savia te dio la exuberancia / que te adornó de flores y aromas tempraneras… / Honda raíz de instinto infiltró en tu fragancia / el veneno de ansias
y así dije al amado: marcharemos unidos…
Y así dije al amado: Marcharemos unidos. / Será tu nombre el eco de todos los sonidos. / Me trazará el camino la huella de tus pasos. / Me abrirá el horizonte la
¡ah, si fuera posible el milagro perenne…
¡Ah, si fuera posible el milagro perenne / del árbol que se seca y retoña en verdor, / en esa arcilla tuya, y tornaras indemne / a ser como en la hora del aroma y
¡cuántas veces la luna enternecida…
¡Cuántas veces la luna enternecida / me anunció tu llegada levemente! / Silbaban los coquíes tu bienvenida, / Y aplaudían las olas elocuentes… / ¡Cuántas veces las
¡quién sostiene las luces que cruzan en la sombra…
1 / ¡Quién sostiene las luces que cruzan en la sombra / de esta mi densa soledad tan rara! / ¡Cuando el florón más tenue de la alfombra / se cambia en el contorno d