cira andrés
barquitos de papelMi madre hace barquitos de papel / y me recuerda que de niña / los poníamos sobre la zanja para verlos perderse. / Mientras dobla los papeles me comenta / «parecen de verdad» / y los va colocando en las agu
canciónLiviana como un pájaro / danzo bajo la tormenta. / La noche y sus manos pasarán otra vez por mis ojos / con la misma vehemencia con que canto. / Que nadie lo castigue ni lo toque, / que su belleza sea siemp
confesiónA Marcel Proust / ¡Oh!, Marcelo, soy una desterrada. / Los heliotropos de mis ojos / están sobre la tierra para podrirse, / para que vengan los gusanos de la muerte. / Mi espalda es divina y mi sexo conmove
delirio del quijoteNo eran de viento los molinos, Sancho, / sino de tiempo. / Ha sido desigual la pelea, tan difícil, / las aspas giraban hacia arriba, indiferentes, / y yo minúsculo abajo, en su sombra. / Eran de tiempo, San
desnudoI / Cuerpo, soledad, fantasma mío, / hoy descubro que existes y eres hermoso. / Has alcanzado el esplendor de los antiguos imperios / y contemplo pájaros y peces / que vienen a morir a tu orilla. / Buenas noc
estamosEstamos en la orilla de la playa, tú me ignoras, seguro, porque estoy aquí. No veo caracoles, restos de la resaca que el mar arrastra y nos deja para convencernos de nuestra fragilidad. Estás tan
estrellas fugacesSiempre que las estrellas fugaces se desprenden / hacia esa otra noche / húmeda y lejana entre nosotros, / busco, rápido en mi memoria / aquel deseo / que sólo en su fulgor se realizara; / pero pasa en un tie
mi hijoMi hijo, digo, es el tesoro más grande de mi vida, y saltan estrepitosos los animales que mi madre descuartizaba feliz para que nosotros dijéramos éste es el vino seco y el comino, la hoja de laur
mirábamos las láminasMirábamos las láminas en los libros infantiles / y queríamos un castillo, sus nubes azules, / el canal atravesando el jardín / y su puente. / Queríamos los trajes / -tan fáciles de trazar sobre el papel- / Qu