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Libros de carmen gonzález huguet

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carmen gonzález huguet

aire sólo
Aire sólo, fervor que callo y digo, / palabra que te nombra y te delata, / que te eleva en su vuelo o te maniata: / en mi boca te encierro o te prodigo. / Te dejo a la intemperie o al abrigo, / te guardo en
amor, eres lo único que tengo
Amor, eres lo único que tengo, / agua que entre mis dedos se diluye, / que cuanto más persigo, más me huye, / por más que mi penar sin fin prevengo. / Tenaz tormento que al latir sostengo, / casa en la aren
brasa en la llaga
Brasa en la llaga, sal en cada herida, / sombra en el sol, carámbano en el fuego, / río de luz que fluye en ojo ciego, / brújula encandilada y confundida. / Vas en mis venas como va la vida / en el ardor oc
cantos de la confrontación
I / Para saberme / era preciso que supiera / las líneas de mi rostro contra el de otros, / que toda identidad me fuera conferida por contraste, / que supiera qué soy / sólo a cambio de ver y de aprender / todo
de 'ausencia'
1. Aire sólo, fervor que callo y digo, / palabra que te nombra y te delata, / que te eleva en su vuelo o te maniata: / en mi boca te encierro o te prodigo. / Te dejo a la intemperie o al abrigo, / te guardo
de 'locura amor'
1. Amor, y tú lo sabes, es venero / de profundas y dulces quemaduras, / y también tiene espinas tan seguras / que matan con el roce más ligero. / Amor hace lo eterno pasajero / y nos convierte en lámparas o
de 'presencia'
1. Brasa en la llaga, sal en cada herida, / sombra en el sol, carámbano en el fuego, / río de luz que fluye en ojo ciego, / brújula encandilada y confundida. / Vas en mis venas como va la vida / en el ardor
de 'tierra habitada'
1. Del rumor de tus manos me alimento / y mi hoguera renuevo en lluvia fría. / Surge de ti fluyente geometría: / venero de la luz, cálido acento. / El seno de la vela que hincha el viento / para partir a la
donde acaba el silencio
Allá, donde los caminos se borran, / Donde acaba el silencio, / Invento… / La mente que me concibe, / La mano que me dibuja, / El ojo que me descubre. / Invento al amigo que me inventa, / Mi semejante… / Contra e
espejos incendiarios
I / Amor que desazonas lo que tocas / y que al fuego le das color de olvido, / al gozo lo traduces en gemido / y la alegría en aflicción trastocas. / ¿Por qué la reciedumbre de las rocas / no traduces en suav
estirpe
Territorios de harina / levantados tan sólo en homenaje / al paladar del hambre, / no a la gula. / Casa donde jamás entró a medrar / molicie ni pereza. / Esfuerzo derramado inacabable / desde el primer hervor d
la amante
I / Un lento derramarse, un cielo en fuga, / un crepúsculo muerto sobre el agua. / Una raíz de sal que te sumerge / en la hondura más negra de su grito. / El agua viene y lame cada orilla / con su lengua de c
la enemiga
La sierva. / Nunca amante, ni amada, / ni la amorosa compañera, / ni la amiga. / Nunca la igual, / sino la subalterna. / La mejilla ofendida. / La carne doblegada. / La humillación servil. / Las manos y la voz / enca
locuramor
Locuramor gritando su batalla, / desde un cielo sin luz, inexpresado. / Me creciste de pronto en el costado / como una inmensa flor que me avasalla. / Una roja tormenta me restalla / dentro de cada poro ena
matlalpapalotl (morpho hyacinthus)
Un beso del espacio huyendo herido, / un beso del relámpago sujeto, / un colibrí diluído, un cielo inquieto, / un incendio de mar estremecido. / Párpado del celaje detenido / en el margen del tiempo y del s
memento mori
I / Es la sombra que viene, / La garra preparada / Para el golpe certero, / La mirada en alerta / Que busca, sigue, acecha. / Nada se escapa al ojo / Implacable y absorto. / Nada al cruel arrebato. / Cuando la furi
memorial de agravios
Para Yadira Calvo / Porque el blanco odia al negro / Porque el amo teme al esclavo / Porque el ladino necesita al indio / Porque somos distintas / Porque no débiles / Porque lúcidas / Porque el deseo / Porque som
oficio de mujer
I / Este amor que construyo en tu alabanza / y que habita en tu casa de rumores / no nada en oropeles, ni esplendores, / mas resiste lo adverso y la mudanza. / Profecía de ayer, fiel esperanza / de un futuro
oscuro
I / Oscuro como el fuego, oscuro, oscuro: / Derramada en la noche tu hermosura, / como una larga llamarada oscura, / como un vuelo de cuervo, hostil y duro. / Sombrío, triste, anónimo, inseguro. / Tu beso, un
palabra de diosa
I / Mi delicada flor se abre. / Tu luz penetra: / Gozo. / II / Soy la aguja, / Tú el hilo: / Borda. / III / Este es mi cuerpo. / Este / El río de mi sangre. / Te envuelvo en él, sumerges / Tu propio río oculto. / Naces de nu
puta
Rosario dixit / No es el reptil / que tienta con su boca ávida / desde el viejo manzano / del bien y el mal. / Ni Lilith, / ni una de tantas / nefandas encarnaciones del pecado. / Ni vedette proletaria, / ni siquie
sin embargo, el amor
Wabinureba / Mi wo ukigusa no / Ne wo taete / Sasou mizu areba / Inamu to zo omou / (Estoy tan sola / Mi cuerpo es una hierba que flota / cortada de raíz. / Si el agua me sedujera / La seguiría, lo sé) / Dama Ono no
sonetos corporales
I / Tallo fecundo, de botón florido / con cálida corola coronado, / clavel triunfante, fuiste levantado / por empuje de sangre, recio, erguido. / Buscas, ciego, región donde, en olvido, / se abandone tu mar a
vértigo
1. / Viene como la noche / con su telón poblado de agujeros; / como la lluvia, / con su rumor de multitud; / como la palabra / que sube hasta la voz. / Como un mundo, / una especie, / un trozo de realidad / que la re