carlos illescas
de 'ejercicios'Desordenado espejo / Sobre el cristal anuda la manzana / el ímpetu apagado de su goce; / acrece su medida si dilata / el color jubiloso mientras pone / su fina redondez en la balanza. / Debajo de su forma rec
de 'llama de mí'La noche / I. Persiste en el aire una herida / más grande que las cosas grandes. / Me busca. Me encuentra. Me abraza, / y al solazarse en la efusión, / ¿lo digo? / me traspasa de ti. / II. La media noche en alt
de 'los cuadernos de marsias'A plena luz… / A plena luz. A hurto y sombra / ensayo a escribir tu nombre. / No acierto con las letras. / Vacilo en el aroma. Me iluminas, / su rosa trascendiendo. / ¿Cuántas auroras morirán / antes, amor, de
de 'manual de simios y otros poemas'Arder sin cese / La soledad lleva tu nombre. / Tu sexo. La hierba. Mi persona. / Rumorea luces perdidas. Delira / y al soñar camina en llamas. / Alto destino arder sin cese. / Pero la soledad, tu soledad, / la
de 'palabra en tierra'Futuro / Tener un nombre, lo primero. / La mujer. El fusil de dulce carga. / Estrellas caudalosas. / Después, lo que se adquiere con el aire; / el agua con la sed, la geometría, el hambre. / Antes, haber cava
de 'requiem del obsceno'Aquí… / Aquí, / el solio del obsceno. / «Rebeldes ángeles caídos, / de todo corazón abominad / la música porque ella desconoce / el cinismo del tiempo. / Sus continuos abismos sepulcrales, / las calaveras impetuo
de «usted es la culpable»Acaba de entonar su canto, oílo / con claro acento diáfano, lo juro, / un bagazo de sombra. Con sigilo / su cautivo eco perseguí a lo oscuro / de un viejo corazón. Buscaba asilo / entre el peñasco sensitivo