País Poema - Autores

carles riba

canción en la calma muerta
¡Melancolía en calma! / ¡Ni aire ni pena viva / para animar las velas / de este día sin islas! / El tiempo es sólo ámbito, / el ámbito es huida / de ojos hacia un allá;
conjuraría
Conjuraría, en súplica, a la noche / y con la noche a una tormenta ardiente: / grandes vientos que alteran los armoniosos lagos, / en dulzuras de umbría, cuernos
don del poema
¿A quién sino a ti diré / la hora llorada en la soledad invisible, / amor, donde crece y calla el ansia imposible, / donde es incierto el astro, nocturno el verde
la noche quiso que fuésemos noche
La noche quiso que fuésemos noche / también nosotros, térreos / como la sombra y como los animales / que vagan desnudos a la caza del deleite. / El aire, entre tu p
más allá
Como proa con ola, / como luz con el vidrio, / como amante y amada, / me encontraré contigo, / Esperanza, Esperanza, / tú adusta, yo firmísimo. / No sabré si es amor / o
por tres fulgores conocí el amor
Por tres fulgores conocí el amor, / tres fulgores nocturnos: / por astros blancos, pecho abierto, / fucilar del ocaso mustio. / Que venida de lejos los brazos exten
segunda elegía de bierville
¡Sunion! Te evocaré de lejos con un grito de alegría, / a ti y a tu sol leal, rey de la mar y el viento: / por tu recuerdo, que me eleva, feliz de sal exaltada,
tankas de las cuatro estaciones
Vastedades / 2 / Luz en el viento / y en un viaje el mundo. / ¡Ah,juventud / dentro de esta mirada, / dentro de mi añoranza! / * * * / 3 / Celosa, el alba / ha robado a mi sueñ
tankas del recuerdo
41 / Otra llamada, / no del bosque, hace pura / la umbría insomne. / Voy delante. ¿Me sigues? / No me vuelvo. ¿Me amas? / * * * / 45 / Siguiendo siempre / Las invisibles aves
un amante grita el nombre
Dios pudo hacer abrirse el brote / de una rosa más, la más noble / en alba de una isla sin hombres; / por remoto cambio nocturno, / romper, entre un cielo y el suyo