camilo pessanha
a lo lejos los barcos de floresSolo, incesante, un son de flauta llora, / viuda y grácil en la sombra serena, / perdida voz que de otras se enajena, / flecos sonoros que encubren la hora. / Está
baja en tierno follaje la colinaBaja en tierno follaje la colina: / como un cuadro verdoso, adormecido, / que sanase mis ojos que han ardido, / y en los que el fuego del furor declina… / ¡Ven, de
caminoUn día en el camino me encontraste / siguiendo el rastro de algo que no sé. / Con un ¡buen día! yo te saludé, / que yendo solo la jornada es grande. / Está muy lejo
canción de la partidaA mi corazón un ancla pesada / he de colgarle en un quiebro del mar. / A mi corazón un ancla pesada… / y lanzadla al mar. / Quien va a embarcar y embarca desterrado
crepuscularEn el ambiente flota un rumor de quejumbre, / de deseos de amor, de ayes retenidos… / Una ternura ingrávida, punteada de balidos, / apaga su fragancia en esta pes
en un retratoCuando, bajo el montón cuadrangular / de tierra fresca que me ha de enterrar, / y después de ya mucho haber llovido, / cuando la hierba avance hacia el olvido, / aú
engañada se abrió una rosa bravaEngañada se abrió una rosa brava / en invierno: en el viento hela marchar… / ¿En qué piensas, mi bien? ¿Por qué callar / las voces con que ha poco me engañabas? / ¡
interrogaciónNo sé si esto es amor. Indago tu mirada, / si algún dolor me hiere, en busca de un abrigo; / y a pesar de esto nunca he pensado en morada / donde fueses feliz, y
paisajes de inviernoI / Detente, oh corazón, no avances más. / ¿Dónde vas tan aprisa, desgraciado? / Mis ojos encendidos que el pecado / quemó -¡es el sol!- Volved, noches de paz. / Carg