blanca andreu
amor de los incendiosAmor de los incendios y de la perfección, amor entre / la gracia y el crimen, / como medio cristal y media viña blanca, / como vena furtiva de paloma: / sangre de ciervo antiguo que perfume / las cerraduras
amor míoAmor mío, mira mi boca de vitriolo / y mi garganta de cicuta jónica, / mira la perdiz de ala rota que carece de casa y muere / por los desiertos de tomillo de Rimbaud, / mira los árboles como nervios cris
así, en pretérito pluscuamperfectoAsí, en pretérito pluscuamperfecto y futuro absoluto / voy hablando del trozo de universo que yo era, / de subcutáneas estrellas de sangre / cazadas por el ángel de la anemia / en el cielo arterial, / dicie
cinco poemas para abdicarCinco poemas para abdicar, / para que sean un destello terrestre en mi tránsito / mientras el vaivén de mi cuerpo me dote de viejo sueño / y tenga un altar adornado, / mientras mis ojos suspendan la asper
cinerarioa Marta / I / Ahora me pregunto qué sería de aquel fuego / y de su noche, la ceniza. / II / El fuego es dios de nada, dijo el poeta, es nada / aunque a veces sople por las chimeneas / un aire alemán. / III / Ahora
cómo me pareceráCómo me parecerá extraño el aire que me envuelve, / cómo será así extraño, / cuando tú ya no estés, / la catedral del día, / el claustro que condensa la gran edad de la luz / y el carácter de las tormentas.
dame la noche que no intercedeDame la noche que no intercede, / la noche migratoria con cifras de cigüeña, / con la grulla celeste y su alamar guerrero, / palafrén de la ola oscuridad. / Dame tu parentesco con una sombra de oro, /
desde irakRespóndeme, político, ¿por qué / quieres desfigurar la faz del mundo? / ¿Por qué quieres cortar / las cabezas azules de mis templos? / ¿Por qué quieres / salpicar con mi sangre / a tu pueblo inocente? / ¿No sab
di que querías ser caballo esbeltoDi que querías ser caballo esbelto, nombre / de algún caballo mítico, / o acaso nombre de tristán, y oscuro. / Dilo, caballo griego, que querías ser estatua desde hace diez mil años, / di sur, y di paloma
dosY casi espíritu de fuego, casi la empuñadura de una idea del fuego / aire de pájaro o espada, pero espía, / en tu interior hay ciervos y prodigios, / acaso un charco de oro.
elphistoneEs la hiedra negra, en las raíces, entre las hojas / del invierno, caídas hojas bajo la nieve, en las estrellas / del invierno, estrellas gastadas. / Yo lo recuerdo de la misma manera que el invierno / cu
en la india(Loto) / -¿Quién eres tú, misteriosa / paloma vegetal de las aguas / perfumada estrella viviente? / -Cuando alza el azafrán como un monarca / su morada corona / y hace brillar su pistilo escarlata / del color d
escucha, escúchameEscucha, escúchame, nada de vidrios verdes o doscientos días / de historia, o de libros / abiertos como heridas abiertas, o de lunas de Jonia y cosas así, / sino sólo beber yedra mala, y zarzas, y eriza
fábula de la fuente y el caballoA Beatriz de Laiglesia y Werner Aspenström / Dicen que murió un caballo. / Contaron que pasó como una sombra, que galopaba / como noticia que va corriendo / todos los días hasta la fuente -agua y son
hasta nosotros la infancia de los metales rarosHasta nosotros la infancia de los metales raros, / la muchedumbre de la plata que nos pudre en su espuma, / su larga espuma larga como una cinta que naciera en un / cuaderno de Back el Joven / Y viniera a
hombres de los océanosA Miguel Lodeiro / Navego / sobre trigo celeste / entre hierbas azules por los campos marinos. / Aquí son gaviotas las tórtolas / y el mirlo, cormorán. / Los que labran estos húmedos surcos / de color verde o í
lo que tuve y lo que no tuveLo que tuve y lo que no tuve y acaso aquello que mi mano / solitariamente asilaba, / todo lo que ahora escucho maldecir y llamear. / Del mismo modo que escucho tu nombre golpeando fragua / mítica, / sonando
los labios impacientesLos labios impacientes de la noche te sanan mientras abren / el olor de la piedra / te conducen si acosan el alma de la piedra / si el tierno corazón mineral beben / es tu hora es la noche / así, dirás que
mantuaQué bandada de horas hacia nunca más aprovecha el viento / a favor, / qué brusco aleteo cuando todas las aves han callado, / cuando de las acacias risas secas escapan huyendo hacia el / final / o ese hombre
marinaTe he visto, océano / te he galopado / a lomos de un violín / de madera pulida / de un potro alabeado / del color del cerezo / y eras, océano / un prado / de hierba azul / en movimiento. / Como si fueras / el propio ol
marina del color del amorEres la estrofa azul, el poema verde / que mi amor me recita con su sonrisa roja / que me canta mi amor / con alma gigantesca y dedos negros. / Eres el verso azul inacabable / hecho de estrellas y de cielo
marina del libroInquiero los porqués, los hasta cuándo / los cómo y dónde / y esa pregunta muda que me ahoga / y vive en el silencio. / Y entonces tú contestas / majestuoso / enorme gamo verde / país de agua / donde los soñadore
o mar profundoVi un sembrado celeste / hecho de cristal vivo / parecía una pradera de zafiros / de tréboles azules y violetas . / Debajo de su tierra transparente / latía un resplandor / de prodigiosos peces / de delfines / qu
oceánidosDe los bosques salados / llegan ciervos / que son delfines / brincando en su belleza / como arcos celestes . / Parecen hechos de hojas de olivo / tras una lluvia de luz de luna . / Como potros / como campanas / sal
oceánodos iiAy ballestas de plata / sobre los matorrales / de la espuma / que lanzáis como flechas / vuestro cuerpo en el salto. / Ay sabios adivinos / voladores / delicados / délficos / delfines. / Tórtolas de las aguas. / Sobre
ofrendaDecidme, agua, fuego furioso, nuvia del infierno, / sobre la grande mar redoblan los tambores / del enemigo viento y retumban como campanas / los lingotes de cobre en la sentina. / Decidme, lastre o merca
para olgaNiña de greyes delicadamente doradas, / niña obsesión de la cigüeña virgen / con mechones de plumas de damasco / que salpicaban muerte, / de la cigüeña loca con alones / de estricnina dorada / que v
sangro de veras sangro luzSangro de veras sangro luz que se escapa y es en mí donde las / cabalgaduras se reúnen para arrancar con orlados cascos ancas / de piedra atesorada la asesina vegetación del tomillo y las llamas / de ma
sombra y rito de amorSombra y rito de amor: / di tú ángel visible / cuya existencia se fragua en la insumisión / a la palabra y a su asilo / di tú ángel adelgazado por el silencio, / esbeltísimo en lo callado, / con el costado in
suspiro germánicoLimpio y claro como una gota de agua / como una lágrima / tu amor / como una gota de agua transparente / como una lágrima / es transparente / limpio y claro / como una lágrima / tu amor / y como un beso.
te veo en una profundidad quieta y claraTe veo en una profundidad quieta y clara y tus ojos amantes / me acompañan de cerca. Bien puedes romper todas mis / remilgadas opiniones llenas de chismes, enredos y vicios: / entre tú y yo no hay ningu
tú eras columna de babiloniaTú eras columna de Babilonia o casi, / capítulo del beso de Babel cuando eras mano / labios dedos torres / historia alta de ti, / el libro de la voz deshojándose con paso de / danza, / y la colonia que se des
unoDe este modo se forma agreste y larga como agua sin riqueza, / como un animal que no aguarda, / el vuelo, la grandeza, los belfos con fiebre, las alas malheridas, / como un animal impensado, el perfil v
ursa maiorCierra tus puertas, muerte de los sueños, / fueras el hombre que en turbión de centeno / y hierba seca sobre el mar amarillo / cae cuando se desbocan los caballos / y despierta la cólera del padre. / Aquí y
vendrá sin las estrellas lácteasVendrá sin las estrellas lácteas / y sin tiranosaurios de luz, / maroma umbilical para niños marítimos / que se ahorcaron con algas y cabellos oceánicos / huyendo en hipocampos de sueño de aquel parto, en
yo sola oscura por azoteasYo sola oscura por azoteas con alas amontonadas por la quietud y por la / muerte agrandadas y por cantos diciéndote ay condúceme con mi corazón / desconocido a la puerta de las tiendas todas donde ven
yo te di huesos de palomas rojasYo te di huesos de palomas rojas / de palomas que alientan dentro de los rasguños / desdeñoso licor de herida / pequeño peldaño de muerte / Atrapé las palomas que habitaban en la sangre alterada / de los ni