PAIS POEMA

Libros de basilio fernández

Autores

basilio fernández

all the world will smile again
El que medita a la sombra de una torre, / o el que canta / en la cima de ese Everest moldeado de nieve, / puede ver cómo el mundo vuelve hacia atrás sus / ojos / y olvida sus cabellos caídos por la historia
ascensión a la rosa
Helada en el susto verde / te soñé / latiendo en las claridades / Vientos sin rumbo alumbraban / tu sangre viva en la nieve / crucificada en las venas / Por tu candor de aluminio / claveles degollaría / en invisi
bellísima de estío
Nunca reclines un ángel oh bellísima de estío / hacia el violín sibarita / Hay que dejar caer la voz / para hacer pie sobre las amapolas. / Bien sé que una mejilla / es tan mortal como las pompas de jabón / B
blessing
La dejadez, la intemporalidad / subsiste como el humo, / inaugura conjuras de silencio / de fe sin ficciones / como vanas sombras de juventud. / Hay claves indecibles de secuencias, / textos de libros gnóstic
el 28 de julio de un año sin gloria
El 28 de julio de un año sin gloria / nací a la extrañeza, / y al bienestar de los rincones familiares, / discontinuo y sin sueño / como el que no espera visitas. / Nunca necesité afanes para diluirme, / ni t
el soneto que fue a medias
Tu comba en puro croquis de sirena / late en el lirio del usted primero / y en catarata azul de marinero / regula la oración mensual de arena / Mujer elaborada en la verbena / a sol y sombra del paisaje al
elegía
Lo que hubo en ti de roca, sangre y sigilo, / fue del último viento estéril, / de la última nevada transitable, a los ojos / ya las banderas abatidas, solas. / ¿Por qué nuevos caminos vas / acumulando noche
habitantes de una naranja
Si observáis fijamente comprobaréis la / redondez de la tierra, / veréis una naranja por la que corren ríos, / gacelas, vientos frío y aureolas de héroe. / Pero veréis también cuerpos abandonados, / cumbres
homenaje a enrique gil
La luna se avecina / a solas con su huella / espía de los trigos / mártires hacia el alba / Alejaba la flauta / los durmientes fluviales / los durmientes sin brío / que anhelaron violetas / Se olvidaba la voz / a l
los degenerados morales
Los degenerados morales, / los incorruptibles de delicadas maneras, / los exquisitos de la usura, / exigen a veces muy poca luna para morir de / amor. / Esto es obvio. / Nadie lo reconoce con el plumaje de la
los poderosos
Los poderosos centellean en su oro pálido, / las clases pudientes aman su dialéctica, / no su ignominia, / vituperan la edad de oro totémica / pero creen en su plenitud. / Como titanes que emergen del asfal
te encontraré
Te encontraré tal vez / en esa esquina del paraíso / o en el aire trivial de una playa nocturna / donde se ata la sombra / y se extenúa el infinito. / Plenitud en que se abisma la atracción / del violonchelo
un árbol revela el viento
Muerta en rigores de mármol / el aire se te rendía / y en ángulos te quebraba / Sola / desceñida de las aguas / Pistas de sueño y naufragios / imantadas de claveles / en el mundo sin distancias / La luz te resuci