balbina prior
barco latino sobre el támesis¿Qué habría yo de buscar en este barco, / en medio de tanto cuerpo de salsa encendido, / desesperado en un país hostil a la cumbia, / que nunca baila con el tercer mundo y cerrados sus pubs / borrachos ni
casi intacto el amorLlegado septiembre tendrá fecha nuestro contrato, / debo un par de letras al banco de la fidelidad / y tú, que el deseo te ha prestado hipoteca, / no pareces darte cuenta que el amor se hunde / como las p
en la aduanaY cuando en la interminable cola, / perdidos ya todos tus derechos, / todos empujan indignados: / blancos primero, afros y chinos; / latinos, indios y musulmanes; / para que sus familias no sequen / sus calce
esta semana, amorEsta semana, amor, / cuando te marches de vacaciones / haré un escáner a la ciudad, / agotaré la VISA de compras toda la tarde, / visitaré antiguos amigos que te disgustan, / besaré bares y discotecas de mo
la celebración de la palabraDesde esta pelliza de toro tan angosta a veces, / gran bazar de la droga, según los diarios, / portaviones de sol, vehemencia y gozo, / preñada de inquilinos que bailan / -y qué remedio- con el alegre sub
manifiesto de cualquier nocturnoReivindico el desenfado / y la desinhibición de mis deseos, / el punto de alcohol compatible con mis sentidos, / el encuentro furtivo con un amante efimero, / el bullicio sin rumbo de un grupo humano, / el
pisos en alquilerDeclaro haber vivido en miles: / de patio interior, oscuro y de vida intensa; / el del sexto sin ascensor / lleno de goteras y fuertes vientos; / del que nos echaron porque nos amábamos / sin control ni reg
revisiones a la dudaAyer me descubrieron un leviatán silencioso / que se ha alojado en mi más deseado trofeo, / aquel que desatara envidias por igualarlo, / el que despertó la codicia por poseerlo, / el que ofrecí por entero
subasta de sueños en la era heiseiSabía que atravesando Akakira / al final se llega a una vieja fábrica de aceros, / donde los prendidos sueños arden / como en plena calle verdes / papeleras de plástico galvanizado. / Era todo un milenio en
una oficina propiaNuestra tarea no es ya recolectar madura fruta / con trampa mortal que se muerda. / Ahora que en la casa dejamos atrás las naves hundidas, / sin olvidar la flor en el cabello / que nos perfuma desde gener
unos pocos minutos en américaaún entre la magia negra del jet lag / y la búsqueda del hotel en calle Veinte Art Decó. / Honestamente, como todo siglo un exceso, / demasiado pronto para situarse entre lo desconocido, / no queda sino l
verso secreto………………… / ni escribir de amor a ojos que no sean verdes. / Miro esa fotografía, difunto recuerdo en blanco / y negro de aquella boda que nunca tendremos. / Sobre su pómulo derecho aparto las sombras, / se r