arturo carrera
carpe diemsólo el misterio busca compañía. / Busca. su alianza cruel con la ignorancia real / del deseo, / y de las cosas que por únicas / repite el carpe diem del deseo, / yo hablé / yo soñé / algo que no quiere adherir
carpe noctemCercano a la caducidad. / Al leño reseco de un altar olvidado. / Al secreto que quiere abolir / la intimidad en lo más viviente. / Y lo más joven, que hería, / es lo que vibra ahora con la especie alegría / c
cómo brilla en tus ojos¡Cómo brilla en tus ojos / el brillo de tu casi niñez! / ¡Cómo sumerjo en ellos / -azulceleste iridiscente- / mis años saturados de gris! / y salgo envuelto / en azulceleste.
conocimientoSé de un mundo de imágenes sin tiempo / y adioses preteridos; / Un mundo al que se accede / por tragaluces / del olvido. / Sé de un mundo / perfilado en imágenes / de seres / que ya no están / o nunca han sido. / Soy
crepúsculo argentinoEl campo, / un espacio donde los niños / confunden la belleza con la felicidad; / la luz los atonta, el flash doméstico / y natural los oculta en catacumbas, agujeros / negros, blancos conventos insonorizad
de este modo describe los tiempos de la dictaduraEl tiempo transita alrededor del enorme árbol pero no transcurre. / Los años siguen siendo iguales, los días, luchas sordas y arrancan de enjambres que tratan de satisfacer al presidente, cuyo santu
el agua rosillain memoriam Silvia Redondo / ¿suena un teléfono? / Es imposible, aquí, en el campo. / A menos que obedezcamos / a otras razones, a otras malas costumbres / iconográficas. / Es un pájaro que suena igual; / o la
el potlatch de las siestasUn coloquio remoto se hundía en la exageración / (miniatura de una incertidumbre / que lo amparaba): Algo querrá ahorrarnos / siempre, la pena de la escritura / El campo. / Todas sus cruzadas de comadronas /
el principito.llegó, llegó el Principito. Su color, su dibujo. / Ese azul que no querías pesar / y ahora está en tus pesadillas; / ese amarillo de saturno y los planetas y las lunas / y los cráteres de mazapán de past
el tiempoNo volveré a decir: ¡cómo pasa el tiempo! / si no pasa. / está ahí en su fría limpidez, / el tiempo. / Reloj sin manecillas, / juglar cantarín desenfadado, / risa arcaica de la vida, / el tiempo. / No volveré a d
la familiaSobre la familia / de un dibujo cortado en / los colores / El vientre cortado, / los juguetes. / ¿Para qué volver a la unidad? / La naturaleza era la imitación del padre, / la mirada ilimitada de la Madre: y el
la frutaFruta esquiva. / Fruta madura. / En el árbol del paisaje, / sola. / Fruta esquiva, fruta madura / que oculta de su corazón carozo / palpitante ternura. / Fruta esquiva. / Fruta madura. / Fruta encendida, / fruta abie
la mañanaa Chiquita Gramajo / Todo lo que deshaces en lo que oyes / te escucha: el aleteo de dormir. / Más que vivir el aleteo prohibido, / el escándalo disipado de un sueño: / Las voces, / los rostros borrados. Las b
la sorpresaa Diana / tú eres el viaje a Europa postergado, / las vacaciones ansiadas, / el inquieto misterio de los sueños, / la tranquila presencia de la aurora. / tú eres el anhelo de gloria y de riquezas, / el afán, /
la tardecitaSe acerca la primavera, / Marcia me odia, tanto / como yo amo a Lesbia, y / Catulo la amaba / Ella dice que es obscena / la manera de referirme a mis amigos; / que soy, en resumidas cuentas de collar, / una más
lapachosCuando vibra tu cuerpo / se encienden los lapachos / de agosto, florecidos / y al ser dos, / la soledad tan nuestra / las soledades se aúnan / brota el fuego que inflama / los sentidos / y somos entonces tú y yo /
lunaA doña Josefina Plá, que en un atardecer, observando la luna / creciente dijo: pensar que alguna vez ya no podré verla / Luna creciente / barquichuelo solo / sobre el crepúsculo ardiente / de poniente. / Pale
luneraPobrecita la luna, / hollada y desolada: / vestal del abismo / ultrajada. / Pobrecita la luna, / doncella mancillada / en su lecho de noche. / Pobrecita la luna / ultrajada, hollada, mancillada, / abandonada.
madres o dreams¿Madres o dreams? / colibrí del sentido; sentido y noción de falta / Fábrica de frutos de oro y frutas de plata: ¿el silencio?, ¿la bocona palabra? / Maduran como nísperos las risitas felices en las azu
mi vozCuando lloro / lloro todos mis fracasos / apabullado. / Están y los acepto / en mi total desventura / que grita el grito absurdo y desquiciado / desde mi garganta. / Me recupero vuelvo a hablar / converso / con est
nocheMe gustan la noche y su silencio / que desbarata hipocresías, / su pura y cándida insolencia / como el miedo que inquieta el sueño, / en desolada soledad, al dar las doce, / ese preámbulo incierto, de la au
nostalgiaHubo otras Navidades / de fiesta y de bullicio. / Hubo / Hubo otras Navidades / de niño, joven, hombre maduro. / Hubo / Hubo otras Navidades / Años Nuevos y Reyes Magos / Hubo / Y en medio del ruido de esta noche / r
padre o pared¿Padre o pared? / Padre maldita parte y padre bonapartista. / Artista, sí. Payaso. Fuiste el dios; te quise como fuiste y ahora lloro: abro un tokonoma en el muro, un pequeño agujero en la pared; cele
rostrosrostros de mujeres / rostros / risas de mujeres / risas / labios de mujeres / labios / lágrimas de mujeres / lágrimas / rostros, risas, labios, lágrimas. / Mujer, / perpetuamente viva / perpetuamente amada / Mujer
solaSola / cuando naciste estabas sola, / y ahora -muerta- / vuelves a estar sola. / El camino de enfrente es desolado, / con la sorda desolación / de la lluvia de verano, / con el monocorde chorrear / de canaletas, /
un balcónTomás tiene dos años, / vive en Buenos Aires / en un exiguo Dpto. de la calle / Defensa. / Cuando llegó al campo / dijo: ¡balcón, mamá, balcón! / El campo como un balcón / infinito, / con sus terrones azules y su
un dia en la esperanzaa Esther y Martín Bruzzo / Martincho y Luciana / me tiraron pasto podrido / y después Juan me escupió / el agua verdinegra del mate / sobre la libretita y el pantalón / Esther (28 años) salió a defenderme. / ¿Q