PAIS POEMA

Libros de arturo capdevila

Autores

arturo capdevila

adviento
Amaneció / : la Luna ocupa el lugar del sol / ¡Florecieron los cuernos del venado! / Las mujeres embellecieron a tal grado / que su dulce mirada paraliza y asombra / He visto a muchas en la calle / : caminan
baudelaire
Alma llena de sangre: / alma que es un rubí como un puño cortado. / Leo / y tengo a Dios en las venas. / Y el cielo a punto de llorar. / Pero no llueve. / Tan sólo se humedece el aire claro. / Baudelaire: alma
córdoba de las campanas
Eran unas dulces / claras notas finas. / Eran las campanas / de las Catalinas / Eran un canto alado / como de promesa. / Eran las campanas / de Santa Teresa / Eran una voz / diciendo un distinto. / Eran las campanas /
fulgor de mediodía
En el día más limpio la muchacha me llama / Estoy desnuda frente a la ventana / dice su tenue voz / (La miro recostada ante el brillo de la luz: / ante los trinos de los pájaros que visitan el pequeño jar
homenaje
Ella llamó para decir te quiero antes de ir y enclaustrarse / Eran las once a.m. / y el sol prendió su corazón rabioso y lo untó en las paredes / Le das un beso dijo en la despedida / Yo se lo di / En la bo
in memoriam
Madre del alma, madre: Es la hora en que pienso / las cosas más amargas. / De par en par abierto / está el ensobrecido palacio del recuerdo. / Por las desiertas salas, bajo los sacros techos, / la vieja pom
inundación
El río trajo troncos y lúbricos helechos: / la creciente mantuvo mi memoria anegada. / La inundación es gris. / La niebla húmeda nada / entre ruinas y patos y lúgubres desechos. / Mundos rotos, barcazas, he
la niña
La niña chupó la punta de su dedo meñique: / un brillo de diamante se produjo en la uña. / Se colocó de espaldas al gran sol del poniente. / Alzó su mano izquierda: / extendió el dedo humedecido. / Un rayo
los dones
Todo me lo ha dado la Poesía: / el paisaje, la Luna, los vientres de las hembras más hermosas / dulcemente paridas por el húmedo vientre de la patria. / Todo me lo ha obsequiado: / la música más honda de
magia negra
¡Atadla! / ¡Desnudadla! / ¡Sujetadle / los brazos con la propia cabellera! / ¡Sujetadle los puños por la espalda! / ¡Cerradle el nudo con sus mismas trenzas! / Machacad entretanto en el mortero / hasta que polv
mujer dormida
¿Dormida? / ¿Hecha cuajado río o luna? / ¿Fuera de ti, pálida voz de la tierra? / ¿Labio de mármol que oscuro anhelo calla? / No oso acercar manos que tiemblan / a la desnuda y yerma saudade de tu cuerpo. / B
ni al amor ni al mar
Es refrán de España / que sabe a cantar! / Ni al mar ni al amor / los queráis gritar; / que siempre lo suyo / tornan a buscar: / el amor sus rosas, / sus tierras el mar. / Es refrán de España / que sabe a cantar. / N
oración en la entraña quemada de un sabino
Éste es mi territorio más secreto: he amado a la Diosa. / Fui Acteón y soy el corzo ya. / Huyo entre matorrales y mi propia manada me persigue: hiere mi amante piel. / Con ladridos aún, pero mi entraña
petitcru
En Tintagel suena un cascabel. / Petit-cru. / Vino de Avalón, la isla de las hadas. / Tristán / para la rubia Iseu lo atrajo. / Alegra el corazón / su música hechizada. / La amiga es / por el embrujo, lejos del a
reina del lodo
Tira tu tarascada sobre mi muslo / Hembra del jabalí / Que tus colmillos partan carne y trocen huesos / Que sieguen esta sangre tan dormida / ¿A qué sabe la luz? / ¿A qué la sombra? / Traga todo mi infierno b
siempre!
De niño cuando a mi pueblo / todo llegaba por avión / o a lomo de caballo / entre la lluvia la noche el lodazal la selva / mi padre reposaba leyendo una por una / las páginas hermosas de la revista Siempre!
sobre las ruinas
Ayer pasó la muerte por mi casa. / Se hizo una noche solitaria en torno, / y en medio de las sombras de la noche, / se hacinaron escombros sobre escombros. / El isócromo golpe de las picas / desmoronó el ho