armando rubio huidobro
biografía anónimaSoy un oscuro ciudadano / abandonado en medio de las calles / por el cuchillo sin pan del mediodía, / despojado y marchito / como el reloj de las iglesias, / sin otro oficio que vagar entre disfraces. / Soy e
ciudadanoNo sé de dónde viene mi costumbre / de agravarme a las siete de la tarde. / Quizá sólo por ser un transeúnte / sin bigote o pañuelo, sin zapato ni amante. / No sé para qué vivo y por qué muero, / si ha tiem
confesionesSoy bestia umbilical, delgada y andariega, / con un aire de pájaro en la calle. / Atado a los semáforos / por ley irrevocable. / Suelo ser atacado por mis hábitos / y por los vendedores ambulantes / que me au
cualidadQue mi rostro / siga / siempre / pálido: / así / nadie / sospechará / mi muerte.
distanciaIndiferencia del mundo / y de las cosas / hacia mí; / indiferencia mía / hacia el mundo y las cosas: / mutua correspondencia. / Transito / y caigo / de pie. / La misma puerta / entreabierta / en un desierto / marchito de
fotografíaSi la vida consiste en poner caras / pondré unos ojos dulces / y labios sonrientes, / para que Dios, fotógrafo en las nubes, / complete su álbum familiar.
hábitosEsta vieja costumbre en consecuencia / de amanecer cansado cada día / con la cara de siempre, el mismo aspecto / -cordero estupefacto, ¡no hay derecho!-, / la liturgia congénita de mirarme al espejo: / desc
monedasEngominado, pulcro, / penetro en las iglesias / altivamente cirio / con mi cara de hostia / dominguera. / Y me arrodillo, / y me confieso, y me persigno, / y regreso a la calle / para comprar barquillos / con moned
un domingoLa tarde se asolea, azul, / en la plaza. Las palomas se congregan / luminosas y amargas / entre volantines y esferas / que se enredan en los cables. / Un niño llora / su gorra marinera / en la cabeza del lustra