ariel montoya
adoradaLas nubes pasan y vendrán a reemplazarlas otras. Escucho el trinar de los pájaros pintando los árboles con su aérea presencia. Por mi memoria pasan recuerdos de infancia, quizás rumores de pasos e
ars amandiEl presagio de la ternura viene con este poema, / a través de sus versos se escurren gotas de armonía / y en sus letras medulares sonríen los símbolos / matinales de tu nombre. / En este poema también vie
diásporaA Pablo Antonio Cuadra / Vi / a mis hermanos nicaragüenses, / a hombres de rompientes horizontes / en busca de esperanzas que gravitan en sus pechos, / a mujeres dulces con mares y enigmas esparcidos e
jaffa de nocheA la cantante Betty Klein / A la orilla de este puerto hijo del diluvio y de las / manos de Jafet, / donde marineros egipcios se detuvieron para lanzar / sus redes, / frente a las rocas de la costa / donde la
la cartaLa carta que te escribo merece la palidez de tu rubor. / Entre líneas / hallarás la piel de mi voz. / Al borde de tus párpados encendidos / residirán por un momento / mis proposiciones. / Tus ojos, / gratos gat
la germinada cariciaSobre tu rostro caen cerúleas transparencias / agobiadas por un firmamento que te pertenece, / luciérnagas puras / clausuradas únicamente por tus párpados. / Sobre la superficie de tus senos / (girasoles at
la mercaderaLa ven / con su puesto de verduras / en un tramo del mercado. / La ven / escoger frutas olorosas para la venta / los melones se deciden en la última oferta. / La ven / con la cara tostada / del sol que le chorrea
mujerTu cuerpo / mientras te desnudas / pareciera una guitarra / cubierta de suspiros / palpando en el aire / (herido de tus senos) / inventarios de besos afincados / en la abertura / musical de tu cuello. / Ahora / en es
presea del recuerdoMe viene tu recuerdo / desde las esquinas / y los semáforos / me sale al paso / cuando salgo del baño / o cuando entro a la oficina, / me persigue / hasta la estación / más cotidiana de mis quehaceres / me arrincon
primicia del beso y del olvidoEn el sorteo de esta alegría / portando gaviotas, / tronchando hileras de nostalgia / como bosques indolentes, / tu mirada volvió con la marea. / Qué memoria la de mis oídos / descifrando los rumores / del abus
refránDime, / hasta donde / querías llegar, / y te diré / donde / debí quedarme.
regreso al país natalYo, Raymundo José Flores Fonseca, / oriundo de Las Jagüitas de Managua, / engendrado por veredas pobladas / de chocoyos y gorriones y cercos / de piñuelas y polvosas frondas / de mango, / me quito y alzo
retornoA Héctor Villaverde, amigo / Mañana estaré cargando nuevos crepúsculos al declinar el día / bajo otros cielos, / en mis maletas viajarán evocaciones y camisas que por años / fueron mis banderas, / no descol
señal del veloComo el vértigo de la espada / despuntando silencios, / tu ausencia / fragua insistente / revistiendo / calados entornos / ensangrentando / espirales sobre días y noches / cubiertas / por lamentables transparencias
tardeA Ruth Eugenia Jirón Torres / He filtrado a la tarde / el sitio donde tu figura suspendió el tiempo. / El escondite / donde los calendarios estrujaron / las citas mañaneras / -tempranas ejecuciones de los vei
veranoViene / el calor / desde / el potrero, / sudario errante / de la noche. / En el / viento quemado / se encrespan / murales / de lumbre, / pintados / por matorrales / incendiados / con la quema. / Arde el verano / fantasma de la s