antonio de solís y rivadeneyra
a la muerte de montalbánJoven, de la parca atroz / el golpe airado y violento / pudo extinguirte el aliento, / mas no usurparte la voz; / que de la fama veloz / el bronce la ha repetido, / y halla en el bronce el oído, / cuando a los
a la rosaViene abril y, ¿qué hace? En dos razones / viste a un rosal de hojas que ha tejido / y luego toma y dice: «Este vestido / tiene ojales; pues démosle botones.» / Dáselos, y los rompen a empujones / las hormi
a una damaQue me tuviste amor has confesado / cuando ya me condenas a tu olvido; / no me mataras, no, de aborrecido, / dejárasme morir de enamorado. / Haber perdido el bien después de hallado, / es peor que no haberl
sonetoAmar a dos, y a entrambas con fineza, / amor es, y el amor más entendido; / que más firme será contra el olvido, / si en dos bases estriba su firmeza. / Niñas, si me cortáis pieza por pieza, / hay para entr