antonio arráiz
canto a la rebeldíaYo era un hombre cuando cierto día / encontré a mi padre parado en mi vía. / Alto como torre, duro como bloque, / firme como prócer, fuerte como padre. / – Apártate, padre – yo le dije entonces. / – Apártat
montañas iCon el vaso en la mano, mirando las montañas, / le acaricio el lomo a mi perro. / Estas montañas nuestras / del interior, / casi olvidadas de tan familiares, / casi invisibles de tan vistas, / no es seguro si
montañas iiMe gusta acariciarlas siguiendo con los ojos / morosamente / sus líneas abruptas, / mientras en sus dorsos la luz / de modo imperceptible / va del verde al azul / al violeta. / Me gusta acariciarlas con los ojo
ofrendaA los grandes muertos, / al linaje glorioso, / a los que ven más allá de la muerte, / ofrendo. / Sitting Bull, águila. / Moctezuma, príncipe. / Netzahualcoyotl, poeta.. / Cuauhtemoctzin, tigre. / Caupolicán. Manc