angelo poliziano
balada de las rosasÉranse en derredor violetas, lises, / entre la hierba renacidas flores / de azules, rojos, cálidos matices; / y pretendí que fueran sus olores / de tu rubio cabello los primores / con su vívida gracia engal
balada vMirad que Amor me hizo un don ingrato, / pues me condujo a enamorarme en Prato. / Enamorado estoy de una doncella / a quien sólo de tarde en tarde veo. / Ni artes ni ruegos válenme con ella, / que envidia y
balada viiiQuien quiera ver la célica morada, / de mi Hipálita, busque la mirada. / De los ojas de Hipólita desciende / el Ángel del Amor en llama viva; / el pecho frío como un ascua enciende / y el ánima tan dulcemen
balada xiii¡Bienvenga Mayo / justador y gayo! / Bienvenga Primavera / que prende los amores. / ¡Muchachas! en hilera / con vuestros amadores. / ¡Bienvenga Mayo / justador y gayo! / La que en beldad florece / sea de amor la si
desgracia de amorLlorad, piedras, mi dura maladanza: / es de otro la mies de mi labranza. / Siembro mi campo y otro la cosecha; / cubre mis horas la fatiga en vano; / es de otro el ave que mi sed acecha; / sólo la pluma qué
estancias para un torneoEn indecisos años tempraneros, / vellidorando el rostro adolescente, / sin probar del amor, dulces y fieros / los afanes que prueba quien lo siente / Julio vivió sus días placenteros. / Siempre, más leve qu
oídme un poco, amantes¡Ay! Oídme un poco, amantes, / si soy bien desventurado. / Una mujer me ha sujetado, / y ahora no quiere. oír mis quejas. / Una mujer el corazón me ha quitado, / y ahora ni lo quiere ni me lo devuelve; / me h
yo te doy gracias, amorYo te doy gracias, Amor, / de toda pena y tormento, / y de hoy más estoy contento de todo dolor. / Contento estoy de cuanto he podido sufrir, / Señor, en tu hermoso reino; / ya que por tu merced, sin mérito