PAIS POEMA

Libros de ángel gonzález

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ángel gonzález

a la poesía
Ya se dijeron las cosas más oscuras. / También las más brillantes. / Ya se enlazaron las palabras como / cabellos, seda y oro en una misma trenza / —adorno de tu espalda transparente—. / Ahora, / tan bella co
a la que intento a veces aplicarme
Escribir un poema: marcar la piel del agua. / Suavemente, los signos / se deforman, se agrandan, / expresan lo que quieren / la brisa, el sol, las nubes, / se distienden, se tensan, hasta / que el hombre que
a mano amada
A mano amada, / cuando la noche impone su costumbre de insomnio / y convierte / cada minuto en el aniversario / de todos los sucesos de una vida; / allí, / en la esquina más negra del desamparo, donde / el nunc
a qué mirar, a qué permanecer
A qué mirar, a qué permanecer / seguros / de que todo que es así, seguirá / siendo… Jamás pudo / ser de otra forma, compacto / y duro, / este —perfecto en su cadencia— / mundo. / Preferible es no ver. Meter las m
a un joven versificador
Nada te importa la verdad, / y eso no basta para ser poeta. / Para ganar las cimas del Olimpo / confías en tus amigos: / tantos y tan tontos / que acabaron metiéndote en sus antologías. / ¿O lo hicieron adred
a veces
Escribir un poema se parece a un orgasmo: / mancha la tinta tanto como el semen, / empreña también más, en ocasiones. / Tardes hay, sin embargo, / en las que manoseo las palabras, / muerdo sus senos y sus p
a veces, en octubre, es lo que pasa
Cuando nada sucede, / y el verano se ha ido, / y las hojas comienzan a caer de los árboles, / y el frío oxida el borde de los ríos / y hace más lento el curso de las aguas; / cuando el cielo parece un mar v
acaso…
Acaso / ese golpe final / -yo ya caído- / no fue otro acto de crueldad, / sino una prueba / de la piedad que decían no tenerme.
ahí, donde fracasan las palabras
Poeta de lo inefable. / Logró expresar finalmente / lo que nunca dijo nadie. / Lo condenaron a muerte.
ahora andará por otras tierras…
Ahora andará por otras tierras, / llevando lejos luces y esperanzas, / aventando bandadas de pájaros remotos, / y rumores, y voces, y campanas, / -ruidoso perro que menea la cola / y ladra ante las puertas
alga quisiera ser, alga enredada
Alga quisiera ser, alga enredada, / en lo más suave de tu pantorrilla. / Soplo de brisa contra tu mejilla. / Arena leve bajo tu pisada. / Agua quisiera ser, agua salada / cuando corres desnuda hacia la oril
aquel tiempo
Aquel tiempo / no lo hicimos nosotros; / él fue quien nos deshizo. / Miro hacia atrás. / ¿Qué queda de esos días? / Restos, vida quemada, nada. / Historia: escoria.
aquello…
Aquello. / No eso. / Ni / —mucho menos— esto. / Aquello. / Lo que está en el umbral / de mi fortuna. / Nunca llamado, nunca / esperado siquiera; / sólo presencia que no ocupa espacio, / sombra o luz fiel al
aquí paz…
Aquí paz, / y después gloria. / Aquí, / a orillas de Francia, / en donde Cataluña no muere todavía / y prolonga en carteles de «Toros à Ceret» / y de «Flamenco’s Show» / esa curiosa España de las ganaderí
aquí, madrid mil novecientos cincuenta y cuatro un hombre solo
Un hombre lleno de febrero, / ávido de domingos luminosos, / caminando hacia marzo paso a paso, / hacia el marzo del viento y de los rojos / horizontes —y la reciente primavera / ya en la frontera del abril
artritis metafísica
Siempre alguna mujer me llevó de la nariz / (para no hacer mención de otros apéndices). / Anillado / como un mono doméstico, / salté de cama en cama. / ¡Cuánta zalema alegre, / qué equilibrios tan altos y dif
así nunca volvió a ser
Como llevaba trenza / la llamábamos trencita en la tarde del jueves. / Jugábamos a montarnos en ella y nos llevaba / a una extraña región de la que nunca volveríamos. / Porque es casi imposible abandonar /
así parece
Acusado por los críticos literarios de realista, / mis parientes en cambio me atribuyen / el defecto contrario; / afirman que no tengo / sentido alguno de la realidad. / Soy para ellos, sin duda, un funesto
atrás quedaron los escombros…
Atrás quedaron los escombros: / humeantes pedazos de tu casa, / veranos incendiados, sangre seca / sobre la que se ceba -último buitre- / el viento. / Tú emprendes viaje hacia adelante, hacia / el tiempo bien
ayer
Ayer fue miércoles toda la mañana. / Por la tarde cambió: / se puso casi lunes, / la tristeza invadió los corazones / y hubo un claro / movimiento de pánico hacia los / tranvías / que llevan los bañistas hasta
bosque
Cruzas por el crepúsculo. / El aire / tienes que separarlo casi con las manos / de tan denso, de tan impenetrable. / Andas. No dejan huellas / tus pies. Cientos de árboles / contienen el aliento sobre tu / cabe
breves acotaciones para una biografía
Cuando tengas dinero regálame un anillo, / cuando no tengas nada dame una esquina de tu boca, / cuando no sepas qué hacer vente conmigo, / pero luego no digas que no sabes lo que haces. / Haces haces de l
calambur
La axila vegetal, la piel de leche, / espumosa y floral, desnuda y sola, / niegas tu cuerpo al mar, ola tras ola, / y lo entregas al sol: que le aproveche. / La pupila de Dios, dulce y piadosa, / dora esta
camposanto en collioure
Aquí paz, / y después gloria. / Aquí, / a orillas de Francia, / en donde Cataluña no muere todavía / y prolonga en carteles de «Toros à Ceret» / y de «Flamenco’s Show» / esa curiosa España de las ganaderías / de
canción de amiga
Nadie recuerda un invierno tan frío como éste. / Las calles de la ciudad son láminas de hielo. / Las ramas de los árboles están envueltas en fundas de hielo. / Las estrellas tan altas son destellos de h
canción de invierno y de verano
Cuando es invierno en el mar del Norte / es verano en Valparaíso. / Los barcos hacen sonar sus sirenas al entrar en el puerto de Bremen / con jirones de niebla y de hielo en sus cabos, / mientras los bala
canción, glosa y cuestiones
Ese lugar que tienes, / cielito lindo, / entre las piernas, / ese lugar tan íntimo / y querido, / es un lugar común. / Por lo citado y por lo concurrido. / Al fin, nada me importa: / me gusta en cualquier caso. / P
capital de provincia
Ciudad de sucias tejas soleadas: / casi eres realidad, apenas nido / sólo un rumor, un humo desprendido, / de las praderas verdes y asombradas. / Luego hay hombres de vidas apretadas / a tu destino semiderr
carta
Amor mío: / el tiempo turbulento pasó por mi corazón / igual que, durante una tormenta, un río pasa bajo un puente: / rumoroso, incesante, lleva lejos / hojas y peces muertos, / fragmentos desteñidos del pa
carta sin despedida
A veces, / mi egoísmo me llena / de maldad, / y te odio casi / hasta hacerme daño / a mí mismo: / son los celos, la envidia, / el asco / al hombre, mi semejante / aborrecible, como yo / corrompido y sin remedio, / mi q
chiloé
Estuve en Chiloé junto a la primavera. / (Sería otoño en España.) / Humedad olorosa, / praderas solitarias. / Recuperé de pronto tiempo y tierra. / (Tiempo perdido, tierra derrotada.) / El mar mordía los acan
ciudad
Brillan las cosas. Los tejados crecen / sobre las copas de los árboles. / A punto de romperse, tensas, / las elásticas calles. / Ahí estás tú: debajo de ese cruce / de metálicos cables, / en el que cuaja el s
ciudad cero
Una revolución. / Luego una guerra. / En aquellos dos años —que eran / la quinta parte de toda mi vida—, / ya había experimentado sensaciones distintas. / Imaginé más tarde / lo que es la lucha en calidad de
colegiala
De besos y abrazos / no nacen muchachos, / pero tocan a vísperas. / Como avispas: picantes / y enojosas / enaguas blancas entre negro y negro / (y rosa y rosa muslos hacia el alba / casi azul de tus ingles), / cu
contra-orden
Esto es un poema. / Aquí está permitido / fijar carteles, / tirar escombros, hacer aguas / y escribir frases como: / Marica el que lo lea, / Amo a Irma, / Muera el…(silencio), / Arena gratis, / Asesinos, / etcétera. /
crepúsculo, alburquerque, invierno
No fue un sueño, / lo vi: / La nieve ardía.
cuando el hombre se extinga…
(Alburquerque, noviembre) / Cuando el hombre se extinga, / cuando la estirpe humana al fin se acabe, / todo lo que ha creado / comenzará a agitarse, / a ser de nuevo, / a comportarse libremente / —como / los
cuando tengas dinero regálame un anillo…
Cuando tengas dinero regálame un anillo, / cuando no tengas nada dame una esquina de tu boca, / cuando no sepas qué hacer vente conmigo / -pero luego no digas que no sabes lo que haces. / Haces haces de l
cumpleaños
Yo lo noto: cómo me voy volviendo / menos cierto, confuso, / disolviéndome en aire / cotidiano, burdo / jirón de mí, deshilachado / y roto por los puños. / Yo comprendo: he vivido / un año más, y eso es muy dur
cumpleaños de amor
¿Cómo seré yo / cuando no sea yo? / Cuando el tiempo / haya modificado mi estructura, / y mi cuerpo sea otro, / otra mi sangre, / otros mis ojos y otros mis cabellos. / Pensaré en ti, tal vez. / Seguramente, / mis
danae
La tarde muere envuelta en su tristeza. / Paisaje tierno para soñadoras / miradas de mujer, exploradoras / de su melancolía en la belleza. / Danae apoya en sus manos la cabeza. / El ambiente que el sol últi
dato biográfico
Cuando estoy en Madrid, / las cucarachas de mi casa protestan porque leo por las / noches. / La luz no las anima a salir de sus escondrijos, / y pierden de ese modo la oportunidad de pasearse por / mi dormi
de vuelta de una gloria inexistente…
De vuelta de una gloria inexistente, / después de haber avanzado un paso hacia ella, / retrocedo a velocidad indecible, / alegre casi como quien dobla la esquina de la / calle donde hay una reyerta, / llora
debajo del poema…
Debajo del poema / —laborioso mecánico—, / apretaba las tuercas a un epíteto. / Luego engrasó un adverbio, / dejó la rima a punto, / afinó el ritmo / y pintó de amarillo el artefacto. / Al fin lo puso
deixis en fantasma
Aquello. / No eso. / Ni / —mucho menos— esto. / Aquello. / Lo que está en el umbral / de mi fortuna. / Nunca llamado, nunca / esperado siquiera; / sólo presencia que no ocupa espacio, / sombra o luz fiel al borde de
discurso a los jóvenes
De vosotros, / los jóvenes, / espero / no menos cosas grandes que las que realizaron / vuestros antepasados. / Os entrego / una herencia grandiosa: / sostenedla. / Amparad ese río / de sangre, / sujetad con segura / ma
domingo
Domingo, flor de luz, casi increíble / día. Bajas sobre la tierra / como un ángel inútil y dorado. / Besas / a las muchachas / de turbia cabellera, / vistes de azul marino / a los hombres que te aman, y dejas / e
domingo, flor de luz, casi increíble…
Domingo, flor de luz, casi increíble / día. Bajas sobre la tierra / como un ángel inútil y dorado. / Besas / a las muchachas / de turbia cabellera, / vistes de azul marino / a los hombres que te aman, y dejas / e
dos homenajes a blas de otero
I / Resuena en tus palabras / un difuso clamor de verdades oscuras, / cuando me las encuentro. / Rompen / en mi memoria, siempre / sonoras, firmes, claras, / como las olas de un mar poderoso / que sumerge y levan
durante muchos siglos…
Durante muchos siglos / la costumbre fue ésta: / aleccionar al hombre con historias / a cargo de animales de voz docta, / de solemne ademán o astutas tretas, / tercos en la maldad y en la codicia / o necios c
el cristo de velázquez
Banderillero desganado. / Las guedejas del sueño cubren tu ojo derecho. / Te quedaste dormido con los brazos alzados, / y un derrote de Dios te ha atravesado el pecho. / Un piadoso pincel lavó con leves / a
el derrotado
Atrás quedaron los escombros: / humeantes pedazos de tu casa, / veranos incendiados, sangre seca / sobre la que se ceba —último buitre— / el viento. / Tú emprendes viaje hacia adelante, hacia / el tiempo bien
el día se ha ido
Ahora andará por otras tierras, / llevando lejos luces y esperanzas, / aventando bandadas de pájaros remotos, / y rumores, y voces, y campanas, / —ruidoso perro que menea la cola / y ladra ante las puertas
el otoño se acerca
El otoño se acerca con muy poco ruido: / apagadas cigarras, unos grillos apenas, / defienden el reducto / de un verano obstinado en perpetuarse, / cuya suntuosa cola aún brilla hacia el oeste. / Se diría qu
elegía pura
Aquí no pasa nada, / salvo el tiempo: / irrepetible / música que resuena, / ya extinguida, / en un corazón hueco, abandonado, / que alguien toma un momento, / escucha / y tira.
elegido por aclamación
Sí, fue un malentendido. / Gritaron: ¡a las urnas! / y él entendió: ¡a las armas! —dijo luego. / Era pundonoroso y mató mucho. / Con pistolas, con rifles, con decretos. / Cuando envainó la espada dijo, dice
empleo de la nostalgia
Amo el campus / universitario, / sin cabras, / con muchachas / que pax / pacem / en latín, / que meriendan / pas pasa pan / con chocolate / en griego, / que saben lenguas vivas / y se dejan besar / en el crepúsculo / (tambié
en este instante, breve y duro instante
En este instante, breve y duro instante, / ¡cuántas bocas de amor están unidas, / cuántas vidas se cuelgan de otras vida / exhaustas en su entrega palpitante! / Fugaz como el destello de un diamante, / ¡qué
en serio
¿Qué te dimos en vida? / Te llamábamos / a veces por tu nombre / para decirte lo que nos dolía, / para pedirte cosas, / para quejamos / del frío / —como si fueses responsable del invierno— / para preguntarte, sus
en ti me quedo
De vuelta de una gloria inexistente, / después de haber avanzado un paso hacia ella, / retrocedo a velocidad indecible, / alegre casi como quien dobla la esquina de la / calle donde hay una reyerta, / llora
entonces
Entonces, / en los atardeceres de verano, / el viento / traía desde el campo hasta mi calle / un inestable olor a establo / y a hierba susurrante como un río / que entraba con su canto y con su aroma / en las r
entreacto
No acaba aquí la historia. / Esto es sólo / una pequeña pausa para que descansemos. / La tensión es tan grande, / la emoción que desprende la trama es tan / intensa, / que todos, / bailarines y actores, acróbat
epílogo
Me arrepiento de tanta inútil queja, / de tanta / tentación improcedente. / Son las reglas del juego inapelables / y justifican toda, cualquier pérdida. / Ahora / sólo lo inesperado o lo imposible / podría hace
escribir un poema se parece a un orgasmo…
Escribir un poema se parece a un orgasmo: / mancha la tinta tanto como el semen, / empreña también más en ocasiones. / Tardes hay, sin embargo, / en las que manoseo las palabras, / muerdo sus senos y sus pi
eso era amor
Le comenté: / —Me entusiasman tus ojos. / Y ella dijo: / —¿Te gustan solos o con rimel? / —Grandes, / respondí sin dudar. / Y también sin dudar / me los dejó en un plato y se fue a tientas.
esperanza
Esperanza, / araña negra del atardecer. / Tu paras / no lejos de mi cuerpo / abandonado, andas / en torno a mí, / tejiendo, rápida, / inconsistentes hilos invisibles, / te acercas, obstinada, / y me acaricias casi
esto no es nada
Si tuviésemos la fuerza suficiente / para apretar como es debido un trozo de madera, / sólo nos quedaría entre las manos / un poco de tierra. / Y si tuviésemos más fuerza todavía / para presionar con toda l
estos poemas
Estos poemas los desencadenaste tú, / como se desencadena el viento, / sin saber hacia dónde ni por qué. / Son dones del azar o del destino, / que a veces / la soledad arremolina o barre; / nada más que palab
final
Entre el amor y la sombra / me debato: último yo. / Prendido de un débil sí, / sobre el abismo de un no, / me debato: último / amor. / Tira de mis pies la sombra. / Sangran mis manos, mis dos / manos asidas al fr
final conocido
Después de haber comido entrambos doce nécoras, / alguien dijo a Pilatos: / —¿Y qué hacemos ahora? / Él vaciló un instante y respondía / (educado, distante, indiferente): / —Chico, tú haz lo que quieras. / Yo
geografía humana
Lúbrica polinesia de lunares / en la pulida mar de tu cadera. / Trópico del tabaco y la madera / mecido por las olas de tus mares. / En los helados círculos polares / toda tu superficie reverbera… / Bajo las
glosas a heráclito
1 / Nadie se baña dos veces en el mismo río. / Excepto los muy pobres. / 2 / Los más dialécticos, los multimillonarios: / nunca se bañan dos veces en el mismo / traje de baño. / 3 / (Traducción al chino) / Nadie se
glosas en homenaje a j.g.
I / Sí: / la realidad propone siempre sueños, / mas sólo uno entre muchos elige la mirada. / De quien madruga a verla, / y no del sol, / procede / —aunque él no se lo crea— / la luz / que ordena y fija el mundo / en
hoy
Hoy todo me conduce a su contrario: / el olor de la rosa me entierra en sus raíces, / el despertar me arroja a un sueño diferente, / existo, luego muero. / Todo sucede ahora en un orden estricto: / los alac
inmortalidad de la nada
Todo lo consumado en el amor / no será nunca gesta de gusanos. / Los despojos del mar roen apenas / los ojos que jamás / —porque te vieron—, / jamás / se comerá la tierra al fin del todo. / Yo he devorado tú / me
interpretación del pesimista
Nada es lo mismo, nada permanece. / Menos la Historia y las morcillas de mi tierra: / se hacen las dos con sangre, se repiten.
introducción a las fábulas para animales
Durante muchos siglos / la costumbre fue ésta: / aleccionar al hombre con historias / a cargo de animales de voz docta, / de solemne ademán o astutas tretas, / tercos en la maldad y en la codicia / o necios c
inventario de lugares propicios al amor
Son pocos. / La primavera está muy prestigiada, pero / es mejor el verano. / Y también esas grietas que el otoño / forma al interceder con los domingos / en algunas ciudades / ya de por sí amarillas como plát
j.r.j.
Debajo del poema / —laborioso mecánico—, / apretaba las tuercas a un epíteto. / Luego engrasó un adverbio, / dejó la rima a punto, / afinó el ritmo / y pintó de amarillo el artefacto. / Al fin lo puso en marcha
jardín
¿Qué interroga / el girasol más alto sobre / las rosas? / ¡Mudo / espanto del jazmín! Las ampulosas / dalias retuercen su violenta / envidia. Una begonia / extiende al sol la palma verde / de su mano. Viva, ojero
jardín público con piernas particulares
…y las muchachas andan con las piernas desnudas: / ¿por qué las utilizan / para andar? / Mentalmente repaso / oficios convincentes / para ellas —las piernas—, / digamos: situaciones / más útiles al hombre / que l
la lluvia
No; la lluvia no te moja: / te resbala. / Tienes la piel de aceite, amada mía. / Ungida con aceite, perfumada. / Todo lo ha traspasado de ternura / la lengua transparente de las aguas. / Un vapor dulce, como
la luz a ti debida
Sé que llegará el día en que ya nunca / volveré a contemplar / tu mirada curiosa y asombrada. / Tan sólo en tus pupilas / compruebo todavía, / sorprendido, / la belleza del mundo / —y allí, en su centro, tú / ilu
la vida en juego
Donde pongo la vida pongo el fuego / de mi pasión volcada y sin salida. / Donde tengo el amor, toco la herida. / Donde pongo la fe, me pongo en juego. / Pongo en juego mi vida, y pierdo, y luego / vuelvo a
las palabras inútiles
Aborrezco este oficio algunas veces: / espía de palabras, busco, / busco / el término huidizo, / la expresión inestable / que signifique, exacta, lo que eres. / Inmóvil en la nada, al margen / de la vida (hundi
las prostitutas madrugan mucho…
Las prostitutas madrugan mucho / para estar dispuestas… / Elena despertó a las dos y cinco, / abrió despacio las contraventanas / y el sol de invierno hirió sus ojos / enrojecidos. Apoyada / la frente en el c
le comenté…
Le comenté: / —Me entusiasman tus ojos. / Y ella dijo: / —¿Te gustan solos o con rimel? / —Grandes, / respondí sin dudar. / Y también sin dudar / me los dejó en un plato y se fue a tientas.
letra para cantar un día domingo
Y a última hora no quedaba nada: / ni siquiera las hojas de los árboles / —acacias—, ni el viento de la tarde, / ni la alegría, ni la desesperanza. / La caricia que pudo haber rozado / aquella piel, no se p
los sábados
Elena despertó a las dos y cinco, / abrió despacio las contraventanas / y el sol de invierno hirió sus ojos / enrojecidos. Apoyada / la frente en el cristal, / miró a la calle: niños con bufandas, / perros. T
me basta así
Si yo fuese Dios / y tuviese el secreto, / haría un ser exacto a ti; / lo probaría / (a la manera de los panaderos / cuando prueban el pan, es decir: / con la boca), / y si ese sabor fuese / igual al tuyo, o sea /
me falta una palabra, una palabra…
Me falta una palabra, una palabra / sólo. / Un niño pide pan; yo pido menos. / Una palabra dadme, una sencilla / palabra que haga juego / con… / Qué torpes / mujeres sucias me interrumpen / con su lento / llorar… / C
me he quedado sin pulso y sin aliento
Me he quedado sin pulso y sin aliento / separado de ti. Cuando respiro, / el aire se me vuelve en un suspiro / y en polvo el corazón de desaliento. / No es que sienta tu ausencia el sentimiento. / Es que la
mensaje a las estatuas
Vosotras, piedras / violentamente deformadas, / rotas / por el golpe preciso del cincel, / exhibiréis aún durante siglos / el último perfil que os dejaron: / senos inconmovibles a un suspiro, / firmes / piernas q
mi memoria conserva apenas solo…
Mi memoria conserva apenas solo / el eco vacilante de su alta melodía: / lamento de metal, rumor de alambre, / voz de junco, también / latido, vena. / Recuerdo claramente su erre temblorosa, / su estremecida
mientras tú existas
Mientras tú existas, / mientras mi mirada / te busque más allá de las colinas, / mientras nada / me llene el corazón, / si no es tu imagen, y haya / una remota posibilidad de que estés viva / en algún sitio, il
milagro de la luz
Milagro de la luz: la sombra nace, / choca en silencio contra las montañas, / se desploma sin peso sobre el suelo / desvelando a las hierbas delicadas. / Los eucaliptos dejan en la tierra / la temblorosa pi
milagro de la luz: la sombra nace…
Milagro de la luz: la sombra nace, / choca en silencio contra las montañas, / se desploma sin peso sobre el suelo / desevelando a las hierbas delicadas. / Los eucaliptos dejan en la tierra / la temblorosa p
muerte en el olvido
Yo sé que existo / porque tú me imaginas. / Soy alto porque tú me crees / alto, y limpio porque tú me miras / con buenos ojos, / con mirada limpia. / Tu pensamiento me hace / inteligente, y en tu sencilla / ternu
nada es lo mismo
La lágrima fue dicha. / Olvidemos / el llanto / y empecemos de nuevo, / con paciencia, / observando a las cosas / hasta hallar la menuda diferencia / que las separa / de su entidad de ayer / y que define / el transcu
oda a la noche
Noche estrellada en aceptable uso, / con pálidos reflejos y opacidad lustrosa, / vieja chistera inútil en los tiempos que corren / como escuálidos galgos sobre el mundo, / definitivamente eres un lujo / que
oda a los nuevos bardos
Mucho les importa la poesía. / Hablan constantemente de la poesía, / y se prueban metáforas como putas sostenes / ante el oval espejo de las oes pulidas / que la admiración abre en las bocas afines. / Aman
olvidemos…
Olvidemos / el llanto / y empecemos de nuevo, / con paciencia, / observando a las cosas / hasta hallar la menuda diferencia / que las separa / de su entidad de ayer / y que define / el transcurso del tiempo y su ef
orden
Los poetas prudentes, / como las vírgenes —cuando las había—, / no deben separar los ojos / del firmamento. / ¡Oh, tú, extranjero osado / que miras a los hombres: / contempla las estrellas! / (El Tiempo, no la
otras veces
Quisiera estar en otra parte, / mejor en otra piel, / y averiguar si desde allí la vida, / por las ventanas de otros ojos, / se ve así de grotesca algunas tardes. / Me gustaría mucho conocer / el efecto abras
otro tiempo vendrá
Otro tiempo vendrá distinto a éste. / Y alguien dirá: / «Hablaste mal. Debiste haber contado / otras historias: / violines estirándose indolentes / en una noche densa de perfumes, / bellas palabras calificati
otro tiempo vendrá distinto a éste
Otro tiempo vendrá distinto a éste. / Y alguien dirá: / «Hablaste mal. Debiste haber contado / otras historias: / violines estirándose indolentes / en una noche densa de perfumes, / bellas palabras calificati
palabra muerta, realidad perdida
Mi memoria conserva apenas solo / el eco vacilante de su alta melodía: / lamento de metal, rumor de alambre, / voz de junco, también / latido, vena. / Recuerdo claramente su erre temblorosa, / su estremecida
para nada
Trabajé el aire / se lo entregué al viento: / voló, se deshizo, / se volvió silencio. / Por el ancho mar, / por los altos cielos, / trabajé la nada, / realicé el esfuerzo, / perforé la luz / ahondé el misterio. / Par
para que yo me llame ángel gonzález
Para que yo me llame Ángel González, / para que mi ser pese sobre el suelo, / fue necesario un ancho espacio / y un largo tiempo: / hombres de todo el mar y toda tierra, / fértiles vientres de mujer, y cuer
poética n.4
Poesía eres tú, / dijo un poeta / —y esa vez era cierto— / mirando al Diccionario de la Lengua.
por aquí pasa un río
Por aquí pasa un río. / Por aquí tus pisadas / fueron embelleciendo las arenas, / aclarando las aguas, / puliendo los guijarros, perdonando / a las embelesadas / azucenas… / No vas tú por el río: / es el río el q
porque se tiene conciencia de la inutilidad de tantas cosas…
Porque se tiene conciencia de la inutilidad de tantas cosas / a veces uno se sienta tranquilamente a la sombra de un árbol / en verano / y se calla. / (¿Dije tranquilamente? falso, falso: / uno se sienta in
porvenir
Te llaman porvenir / porque no vienes nunca. / Te llaman: porvenir, / y esperan que tú llegues / como un animal manso / a comer en su mano. / Pero tú permaneces / más allá de las horas, / agazapado no se sabe dón
preámbulo a un silencio
Porque se tiene conciencia de la inutilidad de tantas cosas / a veces uno se sienta tranquilamente a la sombra de un árbol —en verano— / y se calla. / (¿Dije tranquilamente?: falso, falso: / uno se sienta
qué perezoso día…
Qué perezoso día / que no quiere marcharse / hoy a su hora. / El sol, / ya tras la línea lúcida / del horizonte, / tira de él, / lo reclama. / Pero / los pájaros lo enredan / con su canto / en las ramas más altas, / y un
quédate quieto
Deja para mañana / lo que podrías haber hecho hoy / (y comenzaste ayer sin saber cómo). / Y que mañana sea mañana siempre; / que la pereza deje inacabado / lo destinado a ser perecedero; / que no intervenga e
quise
Quise mirar el mundo con tus ojos / ilusionados, nuevos, / verdes en su fondo / como la primavera. / Entré en tu cuerpo lleno de esperanza / para admirar tanto prodigio desde / el claro mirador de tus pupilas
rosa de escándalo
Súbita, inesperada, espesa nieve / ciega el último oro / de los bosques. / Un orden nuevo y frío / sucede a la opulencia del otoño. / Troncos indiferentes. / Silencio dilatado en muertos ecos. / Sólo los cuervo
si yo fuese dios…
Si yo fuese Dios / y tuviese el secreto, / haría / un ser exacto a ti; / lo probaría / (a la manera de los panaderos / cuando prueban el pan, es decir: / con la boca), / y si ese sabor fuese / igual al tuyo, o sea /
sí, fue un malentendido…
Sí, fue un malentendido. / Gritaron: ¡a las urnas! / y él entendió: ¡a las armas! -dijo luego. / Era pundonoroso y mató mucho. / Con pistolas, con rifles, con decretos. / Cuando envainó la espada dijo, dice
siempre lo que quieras
Cuando tengas dinero regálame un anillo, / cuando no tengas nada dame una esquina de tu boca, / cuando no sepas qué hacer vente conmigo / —pero luego no digas que no sabes lo que haces. / Haces haces de l
sí…
I / Sí: / la realidad propone siempre sueños, / mas sólo uno entre muchos elige la mirada. / De quien madruga a verla, / y no del sol, / procede / —aunque él no se lo crea— / la luz / que ordena y fija el
sol ya ausente
Todavía un instante, mientras todo se apaga, / la piedra que recoge lo que el cielo desdeña, / esa mancha de luz / para cuando no quede, / un poco de calor / para cuando la noche… / Todavía un instante, mient
son las gaviotas, amor
Son las gaviotas, amor. / Las lentas, altas gaviotas. / Mar de invierno. El agua gris / mancha de frío las rocas. / Tus piernas, tus dulces piernas, / enternecen a las olas. / Un cielo sucio se vuelca / sobre e
son pocos…
Son pocos. / La primavera está muy prestigiada, pero / es mejor el verano. / Y también esas grietas que el otoño / forma al interceder con los domingos / en algunas ciudades / ya de por sí amarillas como plát
soneto a algunos poetas
Todas vuestras palabras son oscuras. / Avanzáis hacia el hombre con serena / palidez: miedo trágico que os llena / la boca de palabras más bien puras. / Decís palabras sórdidas y duras: / «fusil», «muchacha
te tuve
Te tuve / cuando eras / dulce, / acariciado mundo. / Realidad casi nube, / ¡cómo te me volaste de los brazos! / Ahora te siento nuevamente. / No por tu luz, sino por tu corteza, / percibo tu inequívoca / presencia,
texas, otoño, un día
I / ¡Qué fragor el del sol contra los árboles! / Se agita todo el monte en verde espuma. / El aire es una llama transparente / que enciende y no consume / lo que sus lenguas lúcidas abrazan. / Por la profundi
todo amor es efímero
Ninguna era tan bella como tú / durante aquel fugaz momento en que te amaba: / mi vida entera.
todo lo consumado en el amor…
Todo lo consumado en el amor / no será nunca gesta de gusanos. / Los despojos del mar roen apenas / los ojos que jamás / —porque te vieron—, / jamás / se comerá la tierra al fin del todo. / Yo he devo
todos ustedes parecen felices
…Y sonríen, a veces, cuando hablan. / Y se dicen , incluso, / palabras / de amor. Pero / se aman / de dos en dos / para / odiar de mil / en mil. Y guardan / toneladas de asco / por cada / milímetro de dicha. / Y parecen
última gracia
Acaso / ese golpe final / —yo ya caído— / no fue otro acto de crueldad, / sino una prueba / de la piedad que decían no tenerme
una revolución…
Una revolución. / Luego una guerra. / En aquellos dos años que eran / la quinta parte de toda mi vida, / ya había experimentado sensaciones distintas. / Imaginé más tarde / lo que es la lucha en calidad de ho
vals de atardecer
Los pianos golpean con sus colas / enjambres de violines y de violas. / Es el vals de las solas / y solteras, / el vals de las muchachas casaderas, / que arrebata por rachas / su corazón raído de muchachas. / A
viejo tapiz
Todo el mundo era pobre en aquel tiempo, / todos entretejían / sin saberlo / —a veces sonreían— / los hilos de tristeza / que formaba la trama de la vida / (inconsistente tela, pero / qué estambre terco, la esp
voz que soledad sonando
Voz que soledad sonando / por todo el ámbito asola, / de tan triste, de tan sola, / todo lo que va tocando. / Así es mi voz cuando digo / —de tan solo, de tan triste— / mi lamento, que persiste / bajo
y sonríen, a veces, cuando hablan…
…Y sonríen, a veces, cuando hablan. / Y se dicen , incluso, / palabras / de amor. Pero / se aman / de dos en dos / para / odiar de mil / en mil. Y guardan / toneladas de asco / por cada / milímetro de dicha. / Y parecen
ya nada ahora
Largo es el arte; la vida en cambio corta / como un cuchillo / Pero nada ya ahora / —ni siquiera la muerte, por su parte / inmensa— / podrá evitarlo: / exento, libre, / como la niebla que al romper el día / los h
ya nada es ahora
Largo es el arte; la vida en cambio corta / como un cuchillo / Pero nada ya ahora / —ni siquiera la muerte, por su parte / inmensa— / podrá evitarlo: / exento, libre, / como la niebla que al romper el
¿cómo seré
¿Cómo seré o / cuando no sea yo? / Cuando el tiempo / haya modificado mi estructura, / y mi cuerpo sea otro, / otra mi sangre, / otros mis ojos y otros mis cabellos. / Pensaré en ti, tal vez. / Seguramente, / mis s
¿cómo seré yo?…
¿Cómo seré yo / cuando no sea yo? / Cuando el tiempo / haya modificado mi estructura, / y mi cuerpo sea otro, / otra mi sangre, / otros mis ojos y otros mis cabellos. / Pensaré en ti, tal vez. / Seguramente, / mis