anastasio de ochoa
a la muerteVen a mis manos de la / tumba oscura, / Ven, laúd lastimero, / Do Túbulo cantaba su ternura / Dando a Delia su acento postrimero. / Y tráeme los ayes encantados / Con que dulce gemía, / Cuando ya con los párpad
a litigar el derechoA litigar el derecho / Que en alguna cosa tiene, / Si dinero no previene / Para untar algo en la mano / Al decir al escribano / Que agite sus pretensiones: / Digole nones. / A la casada que gasta / Más que gana s
al admirado pasajero incitaAl admirado pasajero incita. / El campo todo en fin interesante / Pintado de colores las más vivas, / Sus ültimos verdores ostentando / Olfato y ojos a la vez hechiza. / !Pero qué yen mis ojos! !Cuál e
aniversario del grito de doloresCual suele el humo, que el volcán vomita / Al cielo alzarse en anchos borbotones, / Y oscurecer revuelto las mansiones / Que el águila caudal rasgando habita; / Mas si despues Eolo el soplo agita / De los v
aniversario del grito de libertadTodo es ventura ya, todo alegría / Desde que en nuestro mundo americano / Gritara el primer héroe mexicano / «No más esclavitud ¡o patria mía!» / Derrocóse la ibera tiranía / De LIBERTAD al grito soberano, /
ariadna a teseoHeroida de Ovidio. / Más blandas a las fieras he encontrado / Que a ti, Teseo, y fuera el honor mb / A cualquiera mejor que a ti fiado. / Estos renglones, bárbaro, te envio / De la playa de donde adverso vi
asi exclamaba atónita y supliaAsi exclamaba atónita, y suplIa / Lo que a la voz faltaba con el lianto, / Y otra vez y otras mil mi pecho herIa. / Y por si no me oyeras cuando tanto / Distabas ya de ml, porque me vieras / Los brazos agit
cartaA una j5ersona de confianza. / De aqul de este lugar donde me aleja / Enemiga fortuna, / Te mando la salud, que a ml me deja; / No porque de importuna / Enfermedad el flaco cuerpo sienta / Daflado en parte al
con la mente a lo menos reclinadaCon la mente, a lo menos, reclinada / Mirame en un peñasco duro y frIo: / MIrame suelto el pelo y empapada / En el Ilanto gue vierto, que ya es tanto / Que la ropa con él siento pesada. / Cual mies que el v
cuando me persinoCuando me persino. / Me voy sin tardanza / A ver al padrino / Que tanta esperauza / Me dió de un destino; / A su casa me entro / Y dl de mala gana / Dice desde adentro: / cHombre, nada encuentro / Vuelva V. maIiana
de mis amores y sus efec/osDe mis amores y sus efec/os. / Crece mi amor y crece mi contento / Cuando me obligan, Silvia, tus favores; / Y si me ofenden, Silvia, tus rigores / Crece mi amor, y crece mi tormento. / De gratitud el dulce
el amor sin objetoVanamente mis ojos inquietos / Por do quiera se tienden y giran, / Vanamente mis labios suspiran / Abrasados de fúnebre ardor. / Soledad espantosa me cerca, / Noche eterna mi pecho ha cubierto: / Para mí todo
el paseo llamado de las cabrasLas cuatro y media son: partamos luego / Y alegres recorramos la campiña, / Que al paseo y al ütil ejercicio / Ya la apacible tarde nos convida. / Dijo asI Nicolás, y a complacerlo / Se dispuso la dóci
en el funeral de los mártires de la patriaCuando la patria en mísero quebranto / Su esclavitud lloraba sin sosiego, / Acudiéron, ardiendo en patrio fuego / Mil y mil héroes a enjugar su llanto. / De libertad el árbol sacrosanto / Plantáron firmes y
en el grito de libertadYa la noche serena / Su carro silencioso / Del cielo a la mitad alzado había, / Y de pesar ajena, / Adormecida en plácido reposo, / Naturaleza por do quier yacía; / Solo yo no dormía, / Solo yo, que de penas gu
en la libertad de la patriaYa de su libertad el claro día / El venturoso Anáhuac en su suelo / Miró rayar, y ya con libre anhelo / Publica por doquiera su alegría: / Roto vió ya de fiera tiranía / El ominoso yugo, y su desvelo / Es dif
en las honras de las víctimas de la patriaDe libertad ese árbol sacrosanto, / Cuyo ramage umbrígero se tiende / Por todo el ancho Anahuac, y defiende / El patrio suelo con su verde manto, / Ha crecido, del orbe con espanto, / Merced al riego que en
en las honras de los patriotasYacieras ¡ay! en dura servidumbre / Esclavo miserable de un tirano, / ¡O venturoso pueblo mexicano, / Que ya de libertad pisas la cumbre! / ¿Y a quién debes, tronchar la pesadumbre / De las cadenas que arra
grito de libertadEl Despotismo, monstruo furibundo, / Sentado torpemente en este suelo, / Tocaba con la frente el hondo cielo, / Y hollaba con el pié nuestro ancho mundo. / El héroe de dolores, sin segundo, / Mirólo y ¡LIBE
hay en el lecho pero no hallo nadaHay en el lecho, pero no hallo nada. / El susto ahuyeritó al sueflo: me levanto / Horrorizada, y del desierto lecho / Salto precipitada con espanto. / Hieren mis manos el turbado pecho, / Y arrancado, en de
ii (viste en serena noche las estrellas)Viste en serena noche las estrellas / Cuán varias y brillantes aparecen, / Y cuán muy más hermosas resplandecen / Con el reverberar de sus centellas; / Pero que, al asomar las luces bellas / De la fulgente
la abejita enañada y descnganadaLa abejita enañada y descnganada. / Una tierna abejilla vagarosa / De Amira en torno susurrando gira, / Lievada del aroma que respira / La boca bella de mi Amira hermosa: / En su elevado seno ye una rosa / Qu
la mano friaBreve fue y robado instante / A la amarga inquieta vida, / En que el ánima rendida / Rindió los miembros también. / Eran horas de alta noche, / Y en mi solitario lecho / Posaba tranquilo el pecho, / Lenta pulsa
la mariposa negraBorraba ya del pensamiento mío / De la tristeza el importuno ceño: / Dulce era mí vivir, dulce mi sueño, / Dulce mi despertar. / Ya en mi pecho era lóbrego vacío / El que un tiempo rugió volcán ardiente; / Ya
letrillasMi parlera musa, / Mi alegre Talla, / DIctame a las veces / Estas friolerillas. / Q ue la tierna doncellita, / Contando apenas diez aüos, / Ayude ya en los engaflos / A su hermana Mariquita: / Que ya quiera
mas no se y e en todo éi un marineroMas no se y e en todo éI un marinero, / Ni navecilla alguna se rastrea. / Pero que sc me den, suponer quiero, / Compai’ieros y nave cqué sirviera? / Puedo volver a un padre tan severo? / Aunque en mar soseg
me dice groseroMe dice grosero: / No tengo dinero; / Vuelva V. maflana. / Cuando alguna obra / Mandar suelo hacer, / Como se me cobra / Voyla a recoger. / Si tiempo ya sobra, / La pieza demando; / Diligencia vana, / Pues van contes
mi inspiraciónCuando hice resonar mi voz primera / Fue en una noche tormentosa y fría: / Un peñón de la cántabra ribera / De asiento me servía: / El aquilón silbaba, / La playa y la campiña estaban solas, / Y el Océano rug
ni siquiera principianteNi siquiera principiante: / Si porque halla quien lo aguante / Entre bobos insensatos, / Tambjn entre los sensatos / Piensa hallar aprobaciones: / DIgole nones. / A Ia jóven que es juiciosa / Porque es pobre so
no sé nadaNo sé nada / ¿Con una tinta que venden / exquisita en el Portal, / dizque se curan de su mal, / los que de cisnes se ofenden, / y que ser cuervos pretende / con presunción extremada? / No sé nada. / ¿Dizque es el
oda viii en el grito de independenciaSuele en callada noche hacia el oriente / De el horizonte alzarse parda nube, / Que se condena más cuanto más sube, / Inclinando su giro al occidente: / Luego insensiblemente / Su enorme masa por el ancha e
oh despiadado sueñoOh despiadado sueño! En tal torpeza / Por qué me sumergiste? Y si dormIa, / Porqué no fué mi sueo de una pieza? / TA también, viento bárbaro, é. porf ía / Por mi mat te encontraste muy a mano, / Y harto ofi
ora un dicho feliz picando el gustoOra un dicho feliz picando el gusto / La plática sazona y regocija. / El grato cefirillo blandamente / Desplegaba jugando sus alitas, / Y ]as fibres campestres mil olores / Perfumando el ambiente difundlan.
pero no viendo nadaPero no viendo nada, / Sino motivos de tristeza mucha, / Tórnome a la posada. / Con la tristeza de esta suerte en lucha / Continua, en vano vivo, / Pues soy vencido siempre, y si n6, esucha. / Cansado de caut
pero que atienda a un zorcicoPero que atienda a un zorcico / Más que a jugar su abanico, / Qué capaz! / Que aplauda con boca y manos / Juan los versos italianos, / Vaya en paz. / Pero que porque él se extienda / En su elogio, los entienda,
que priven al juez de oficioQue priven al juez de oficio / Sin perjuicio de la muita, / Porque en sumario resulta / Pilatos en su ejercicio, / Y de la ley con perjuicio / Haber hecho en un par de años / Más injusticias y daños / Que un ho
que tenga la otra casadaQue tenga la otra casada / A su prudente marido / En tal extremo aburrido, / Que ya no se meta en nada: / Que entre y salga una chusmada / De trato no muy honesto / Con quien ella se entretenga, / Y al pobre ma
que un rico cuando hay funciónQue un rico cuando hay función / Asista a misa y sermon, / Vaya en paz. / Mas que, sin que convite haya, / For devociOn s6lo vaya, / iQu capaz! / Que tosa en el templo Juana / Cuando le viene la gana, / Vaya en p
señor en sus obras magnificaSeñor en sus obras magnifica, / Hasta que de una cabra los balidos / Nuevos placeres a gozar la inclinan. / Cerca de la cascada, en un repecho / O ue en tosca, pero hermosa simetrIa / Forman rudos penascos,
si no te acomodasSi no te acomodas, / Lector, a mis veras, / Llámalas tonteras: / Ahi me las den todas / Que priven al juez de oficio / Sin perjuicio de la muita, / Porque en sumario resulta / Pilatos en su ejercicio, / Y de la l
silvia en el pradoSilvia en el prado / Cuando Silvia al prado / sale a divertir, / el campo se alegra / al verla salir. / Jilguerillo hermoso, / bello Colorín, / dulce Filomena, / desde un alhelí / le cantan la salva / con pico sutil,
sonetosI. / A Si/via. / Al pintr de sus ninfas los primores / Suelen firgir mil cosas los amantes, / Tomando ora del sol luces brillantes, / Ora robando el átnbar a las fibres: / Ya usurpan de la nieve los albores, /
tigres esta isla barbara sustentaTigres esta isla barbara sustenta. / Se dice que del mar horribles focas / Salen tambidn; 6 acaso armas ajenas / Traspasarán mi pecho entre estas rocas. / iHaga el cielo a. lo menos que en cadenas / No me p
último amorEs bello, sí, en la aurora risueña de la vida / El palpitar primero de amante corazón; / Bello sentir brotando del alma sorprendida / La perfumada lágrima de la primer pasión. / Bello, como en mañana se v
una vozYo conozco esa voz: a su sonido / Todo mi ser se estremeció temblando; / Hela subir cual bélico alarido / A los cielos mi muerte demandando. / Conozco ya esa voz: un tiempo ufana / La señal dio de paz y de
xiv (asi mi musa suele)AsI mi musa suele / En ocasiones / Jugar, por divertirse, / Pares y nones. / A Ia doncella de trece / Que ya de novelas gusta, / Y el padre Parra la asusta / Si la madre se Jo ofrece; / Y que, si el chulo aparece
xxiv (la resolución)La Resolución. / Yo fuf jóven y amé. IVanos anhelos! / Pues buscando placeres y duizura, / Hallé tan solo do esperé ventura / Sustos, temores, ansias y desvelos. / Quise a Silvia, probe mil desconsuelos; / Am