álvaro urtecho
ámbitoPalacios abandonados: / una ráfaga escabrosa de tiempo / pasa por ellos: un hálito de ausencia, / una explosión de pétrea melancolía. / Y sin embargo están allí: / con sus muros altísimos / y sus vastos recin
amor eterno(En memoria de Rocío Dúrcal) / A Carlos Garzón, / amante del cante y del diamante / Alvaro urtecho / La muchacha andaluza, victoriosa / en tantísimas hazañas del canto: / del cante jondo al pasodoble, / de la g
la corona de espinasDesde que vi, en la primera iglesia / -vecina de la casa en donde cantaron / los gallos de mi nacimiento junto / a la sonrisa inclinada y curiosa / de mi madre-, la faz de Jesucristo, / su corona de espinas
lázaroEl seco estrépito / de un repentino alzarse de palomas / estremeció mis pasos. / Fue como si algo / se me escapará de la carne, / sorprendida su raíz. / Como si al muerto que guardo / le levantaran la losa y po
sábado a mediodíaAzorado, ceñido el corazón a sus imágenes, / frente al intenso resplandor del sol / que se endurece entre el tejado de zinc / y los cables del alumbrado público, / piensa en la ciudad en que ahora vive / y
tardeLa tarde ronda siempre la infinidad / del día. Un límite de muerte / que nos recuerda el fin de toda cosa, / el color, los colores que se apagan, / los labios abrevando en la marea baja, / el cansancio del