PAIS POEMA

Libros de alda merini

Autores

alda merini

a giorgio manganelli
Muchas personas / me han preguntado por ti, / como si fuera posible / preguntarle a un muerto / qué fue en vida. / No fue nada. / También yo, / cuando preguntan si soy poetisa, / me avergüenzo, / me avergü
a héctor
He sentido miedo de la muerte, / miedo de tus paraísos. / Tú eras mi abeja, / te apoyabas sobre mí / con tu benevolencia / y chupabas la flor de mis rimas / todo el tibio coraje. / Tú eras mi hermano / y eras tam
a quien me pregunta…
A quien me pregunta / cuántos amores he tenido / le respondo que mire / en los bosques para ver / en cuántas trampas ha quedado / mi pelo.
a todas las mujeres
Frágil, mujer opulenta, matriz del paraíso / eres un grano de culpa / incluso ante los ojos de Dios / a pesar de tus guerras santas / a pesar de la emancipación. / Dividieron tu belleza / y queda un esqueleto
a veces dios
A veces Dios / asesina a los amantes / porque no quiere / ser superado / en amor.
a veces suceden
A veces suceden cosas extrañas, / un encuentro, un suspiro, / un soplo de viento que sugiere / nuevas aventuras de la mente y del corazón. / El resto viene por sí solo, / en la intimidad de los misterios de
abro el cigarrillo
Abro el cigarrillo / como si fuera una hoja de tabaco / y aspiro con avidez / la ausencia de tu vida. / Es tan hermoso sentirte afuera, / deseoso de verme / y jamás escuchado. / Soy cruel, lo sé, / pero la jerga
ahora que descanso…
Ahora que descanso / en la certeza de tu regreso / y siento que las horas / se cargan de expectativa / y dan el trigo divino / de los deseos del cuerpo, / ahora que sobre el vigoroso / fondo de tu acercamiento /
ahora que ves a dios
Si tú callas / más allá del mar / si tú conoces / el ala del Ángel / si tú dejas la madre tierra / que te ha devastado tanto / ahora puedes decir / que está la tierra del pobre / la tierra del poeta / toda ensangre
al viejo manicomio
Al viejo manicomio / te acercabas de niño / y me traías siempre / una glicina de laurel / jugabas con los locos / fingiéndolos ladrones / oh bien nacido hermano / que no distingues nunca / el pecado del ocio / entr
amé tiernamente a los más dulces amantes…
Amé tiernamente a los más dulces amantes / sin que ellos jamás supieran nada. / Y sobre ellos tejí telas de araña / y fui presa de mi propia materia. / En mí había el alma de la meretriz, / de la santa, de
anoche era amor…
Anoche era amor, / tú y yo en la vida / huidizos y fugitivos / con un beso y una boca / como en un cuadro abstracto: / tú y yo enamorados / maravillosamente cerca. / Te he encantado y te lo dije: / pero mi gran e
arranca la poesía del canto
Arranca la poesía del canto, / el árbol de las voces, / las quimeras del sueño, / arráncame a mí de mí misma, / para que vea mi corazón, latido / sanguíneo y dulce, / bajar al valle. / Mis misterios fueron los
así el ángel que se hace demonio
Así el ángel que se hace demonio, / el demonio que se hace ángel, / el oscuro mal, / el miedo al mal / se convierten en infierno vivo de la mente. / Y entonces se siente el latido divino / de un renacer que y
ayer sufrí el dolor
Ayer sufrí el dolor, / no sabía que tuviera un rostro sanguíneo, / los labios de metal duro, / una ausencia total de horizontes. / El dolor es sin mañana, / es un hocico de caballo que bloquea / los poderosos
cada uno es amigo
Cada uno es amigo de su propia patología.
cartas a silvana rovelli
Vuelvo a ver tus cartas de amor / iluminada, ahora, por la distancia; / casi sin rencor… / La ilusión era fuerte para sostenernos; / nos sosteníamos ambas en los abrazos / rogando que duraran los propósitos
como soy católica
Como soy católica / nunca he jugado.
conocí jericó…
Conocí Jericó, / yo también tuve mi Palestina, / los muros del manicomio / eran los muros de Jericó / y una poza de agua infesta / nos bautizó a todos. / Allí dentro éramos judíos / y los Fariseos estaban en lo
cuando la angustia extiende su color…
Cuando la angustia extiende su color / dentro del alma oscura / como una pincelada de venganza, / siento el antiguo brote del hambre / hacerse tímido y gris / y la luz del porvenir que muere. / Y contra mí la
cuando tú no estás
Cuando tú no estás / y el aire no resuena con tus llamadas secretas, / entonces la sombra se extiende como un manto, / la noche se vuelve feroz / y los pájaros caen a mis pies sin vida, / como golpeados por
cuerpo, escarnio gris
Cuerpo, escarnio gris / con tus escarlatas ansias, / ¿hasta cuándo me aprisionarás? / alma circunfleja, / confundida e incapaz, / alma circuncisa, / ¿qué haces tendida en el cuerpo?
de las manos magníficas del corazón…
De las manos magníficas del corazón / eres recorrido, noble instrumento, / que estás dentro de los labios del señor. / Y el toque es blanco, / como el de una cuerda que vibra, / y como mi rima, / que debería
el beso
Qué flor me nace sobre la boca / apenas me miras / y temes ser despedazado. / Inundaciones imprevistas / son tus ojos ardientes / pero la flor no quiere morir / se queda allí sin carne / a esperar la muerte.
el jorobado
Desde la orilla habitual de la mañana / me gano palmo a palmo el día: / el día de aguas tan grises, / de expresión ausente. / El día lo conquisto con esfuerzo / entre las dos orillas que no se resuelven, / si
el pájaro de fuego
El pájaro de fuego / de mi mente enferma, / este gorrión gris / que vive en lo profundo / y me hace temblar / con su continuo pío / pues parece inerme, / necesitado de amor, / a veces tiene una voz / tan tierna y n
el rostro
Vieras el rostro de mi alma / cuando te veo y tiemblo / y se vuelve hoja de escucha. / Vieras el dedo de mi corazón / que te indica caminos desconocidos. / Vieras mi amor / que es tierno hijo / que crece sin pa
ella anhelaba una sonrisa…
Ella anhelaba una sonrisa / una música muda / una orilla del mar / para bañarse / su amor imposible. / Sus pies desnudos y llagados, / su pelo escaso. / Ella no sabía que los recuerdos / son hierros clavados en l
en las fervientes uñas del dolor…
En las fervientes uñas del dolor / si el dolor me embiste y me retiene / en sus fervientes uñas / y agotada siento que me asola / por una horrible zancada / que me arrastra y me derrumba toda, / gimo porque s
en ti conocí las maravillas
En ti conocí las maravillas / maravillas de amor sí descubiertas / que me parecían a mí caracolas / donde olía la mar y las desiertas / playas descuidadas y allí dentro del amor / me perdí como en la tempes
espacio espacio, yo quiero, mucho espacio
Espacio espacio, yo quiero, mucho espacio / para dulcísima moverme herida: / quiero espacio para cantar crecer / errar y saltar el foso / de la divina sabiduría. / Espacio denme espacio / para que yo lance un
flor de soledad y de canto…
Flor de soledad y de canto / amalgama de sendas, crecimiento / loco de ceguera de versos. / Ahora que se mueve la metralla / de mi pobre corazón te salvas / de cualquier desbandada.
haber estado en ciertos lugares tristes…
Haber estado en ciertos lugares tristes, / cultivar fantasmas, / como dices tú, atento amigo mío, / no da derecho a creer que dentro / dentro de mí continúe la locura. / He seguido siendo poeta hasta en el
hay noches…
Hay noches / que nunca suceden / y tú las buscas / moviendo los labios. / Luego te imaginas sentado / en el lugar de los dioses. / Y no sabes decir / dónde está el sacrilegio: / si en el rechazo / de la edad adulta
hay un lugar en el mundo
Hay un lugar en el mundo donde el corazón late rápido / donde la emoción que sientes; / te quita el aliento, / donde el tiempo se detiene, / ese lugar esta en tus brazos / donde el corazón no envejece, / mien
he conocido maravillas en ti
He conocido maravillas en ti / maravillas de amor tan descubiertas / que a mí me parecían conchas / donde olfateaba el mar y las desiertas / playas que corren, y allí, adentro del amor, / me perdí como en l
he nacido el veintiuno en primavera
He nacido el veintiuno en primavera / pero no sabía que nacer loca, / abrir los terrones / pudiera desencadenar una tormenta. / Así Proserpina leve / ve llover en las hierbas / en los gruesos trigos gentiles /
horas en vano perdidas…
Horas en vano perdidas / en los jardines del manicomio, / subiendo y bajando las rejas / envenenadas por las flores, / perdidos todos en un sueño / de realidad que huía / arrojada a nuestras espaldas / por no s
la luna gime en el fondo del mar…
La luna gime en el fondo del mar, / oh, Dios, cuánto miedo muerto / de estos setos terrestres, / oh, cuántas miradas atónitas / surgen de la oscuridad para tomarte de tu alma herida. / La luna pesa sobre to
la paz que fluye del corazón…
La paz que fluye del corazón / y a veces se convierte en sangre, / tu amor / que a veces me toca / y luego se convierte en tragedia, / la muerte aquí sobre mis hombros / como un niño lleno de hambre / pidiendo
la virgen
¿No han visto las mariposas / con que ligera gracia / rozan las corolas en primavera? / Con la misma ligereza / se cierne límpida sobre todas las cosas / la mirada de la hermana virgen. / ¿No han visto cuando
las dunas del canto se han cerrado…
Las dunas del canto se han cerrado, / oh magia maldita del universo, / que todo puede sobre una blanda esfera. / No vengas entonces a mi pasado, / no abrirás deltas vertiginosos, / llagas latentes, accesos /
las sandalias
Has olvidado las sandalias, amor, / tus sandalias de deseo, / las encontró bajo mi cama / mi portero, / barriendo en la noche, a deshora, / encontró tus sandalias; / ven a buscar tus sandalias, amor, / las sand
liberen mi corazón
Liberen mi corazón / de esta absurda estación de amor / llena de secretos recuerdos. / Su belleza como una sandalia de oro / me ha herido la frente / en lo más alto de mis pensamientos. / Su belleza, única en
lírica antigua
Querido, dame palabras de confianza / para ti, mi hombre, el único que amé / en largos años de estúpido terror, / haz que mis manos salgan de la oscuridad, / amargo hechizo que no da frutos… / Son joyas, mi
los ángeles curan las llagas del que cae…
Los ángeles curan las llagas del que cae / e inconscientemente se lastima por amor, / pues el amor, que es la tragedia humana, / es también tragedia divina, / cuando, en un ímpetu de violencia, / Dios creó,
los más bellos poemas
Los más bellos poemas / se escriben sobre las piedras / con las rodillas llagadas / y las mentes aguzadas por el misterio. / Los más bellos poemas se escriben / ante un altar vacío, / asediados por emisarios /
los poemas más bellos
Los poemas más bellos / se escriben en las piedras / con las rodillas adoloridas / y la mente afilada por el misterio. / Los poemas más bellos se escriben / frente a un altar vacío, / rodeados por agentes de
los poetas trabajan de noche
Los poetas trabajan de noche / cuando el tiempo no apremia sobre ellos, / cuando calla el ruido de la multitud / y finaliza la tortura de las horas. / Los poetas trabajan en la oscuridad / como los halcones
nací el veintiuno en primavera
Nací el veintiuno en primavera / yo no sabía que nacer loca, / abriendo los terrones, / podría desencadenar tormentas. / Así, Proserpina leve / ve llover sobre la hierba, / sobre los trigos grandes y buenos / y
niño, si encuentras el cometa de tu fantasía…
Niño, si encuentras el cometa de tu fantasía, / átalo con la inteligencia del corazón. / Verás surgir jardines encantados / y tu madre se convertirá en una planta / que te cubrirá con sus hojas. / Haz de tu
no necesito dinero
No necesito dinero, / necesito sentimientos. / De palabras, de palabras elegidas sabiamente, / de flores, llamadas pensamientos, / de rosas, llamadas presencia, / de sueños, que habiten en los árboles, / de m
no quiero olvidarte, amor
No quiero olvidarte, amor, / ni encender otras poesías: / mira, luciérnaga astuta, de mirada dulce, / la poesía te reclama / y bastaba una caricia inútil / para dar vuelta al mundo. / La bruja secreta que nos
no, no regreses
No, no regreses, tendría un crudo espanto / y me arrancarías de estos dulces sueños, / o quizás descubrirías que está vencida / mi carne y mi cruz aún viva. / No regreses a verme, estoy en paz / con las esf
padre, si escribir es pecado
Padre, si escribir es pecado / ¿por qué Dios me ha dado la palabra / para hablar con temblorosos lenguajes / de amor a quien me escucha? / Ya vieja y acabada por los años, / ¿dónde encontraré una hilo de hi
paisaje a colores
Yo juego con colores inexistentes / pero cuando sueño / todo es gris desenfocado. / Oh realidad vencedora / que palpitas en los árboles desnudos / y cantas aún la muerte. / El color engaña y nos colma / cuanto
querría un hijo de ti que sea una espada…
Querría un hijo de ti que sea una espada / resplandeciente, como un grito de alta gracia, / que sea piedra, que sea un nuevo Adán, / levadura de mi sangre y que resuelva / más apaciblemente esta nuestra s
sean dulces las bodas como una colina…
Sean dulces las bodas como una colina / que se sube dichoso, y tú, muchacha, / que has tomado de mis entrañas tu nombre, / vive feliz, ya que tu joven, / semejante a Apolo, tiene toda la dulzura / de los di
si alzaba las manos, sus dedos se volvían pájaros…
Si alzaba las manos, sus dedos se volvían pájaros. / Si movía los pies, llenos de gracia, la tierra se hacía manantial. / Si cantaba, todas las criaturas del mundo guardaban silencio / para escuchar su
si decides enamorarte de mí
Si decides enamorarte de mí, / toma mis lados oscuros / y llénalos de luz. / Si decides enamorarte de mí, / mantén mis lágrimas sobre tus hombros. / Yo voy a hacer lo mismo. Y todo pesará menos. / Si decides
si no hubiera esperado en ti
Si no hubiera esperado en ti / y en el hecho de que no eres un poeta / de solo amor, / tú que sigues diciéndome / que vendrás mañana / y no entiendes que para mí / el mañana ya ha pasado.
si tu ves a mi hombre
Si tu ves a mi hombre / acaricia dulcemente su frente / es allí donde vive su alto pensamiento. / Si tú ves a mi hombre / húndele el cuchillo en el corazón / y hazle salir el coágulo de sangre / de la mujer q
si tuviera la ligereza de una muchacha…
Si tuviera la ligereza de una muchacha / en lugar de este corazón torturado, / pesadísimo, y conociera / la pureza de las aguas como si estuviera / recogida en suaves sacrificios, / despojaría esta insípida
soy la mujer más casta
Soy la mujer más casta / de la literatura italiana.
soy una ciudad negra
Soy una ciudad negra / y una golondrina nocturna. / Algún muchacho me sonríe / y entonces me convierto en un zorro cantor. / Un mar de peces / nada siempre a mi alrededor, / son los falsos poetas / que quieren
soy una mujer que desespera…
Soy una mujer que desespera / que no encuentra paz nunca en ningún lugar, / a la que la gente desprecia, a la que los paseantes / miran con despecho y con furor; / soy un alma colgando de una cruz / pisotea
su esperma bebida por mis labios
Su esperma bebida por mis labios / era la comunión con la tierra. / Bebía con mi magnífica / exaltación / mirando sus ojos negros / que huían como gacelas. / Y jamás una manta fue más cálida y lejana / y jamás
también hoy estará dentro de la historia
También hoy estará dentro de la historia / de mi vida. Pero no era este hoy / el que quería cuando era niña, / hoy es un hoy distinto, sin gritos, / afónico y gris como una fuente, / hoy es el hoy de ayer m
te espero
Te espero y cada día / me apago otro poco. / Ya olvidé tu cara. / Me preguntan si mi desesperación / es igual a tu ausencia; / no, es algo más: / es un gesto de muerte / ―inmóvil― / que no te sé regal
tomo el cigarro
Tomo el cigarro / como si fuera una hoja de tabaco / y aspiro ávidamente / la ausencia de tu vida. / Es tan hermoso sentirte fuera, / deseoso de verme / y no poder escucharme jamás. / Soy cruel, lo sé, / pero el
totalmente ignorantes de nuestra existencia
Totalmente ignorantes de nuestra existencia / navegáis en los cielos abiertos de nuestros límites, / y de nuestras heridas desoladas / hacéis un bálsamo para los labios de Dios. / No hay por nuestra parte
tus granos de oro…
Tus granos de oro, / los limones perdidos / en el regazo de otras mujeres / que solo te han soñado. / También a mí me pasa, Maestro, / haber hecho el amor / con aquellos / que nunca he conocido.
un amigo
¿Qué es un amigo? / Una masa de carne / adentro con un hilo de alma / que te mira con miles de ojos / y te sientes perseguido. / No es amor solamente, / es uno que ha comprendido / que el verdadero enemigo del
una armonía me suena en las venas
Una armonía me suena en las venas, / entonces, parecida a Dafne, / me transmuto en un árbol alto, / Apolo, para que no puedas detenerme. / Pero soy una Dafne / cegada por el humo de la locura, / no tengo hoja
vuelvo, hay una mesa abierta
Vuelvo, hay una mesa abierta / hecha para ti solo / donde, cuando eras niño, / comías tu sopa / esparciendo líquido y risas / eras tan perfecto / un amor tan pequeño / un puño de chico. / Quién te devora ahora: / u
y entonces haz el amor
Y entonces haz el amor. / Sin sexo, solo amor. / Y con eso quiero decir / los besos lentos en la boca, / en el cuello, / en el estómago, / en la espalda, / los picoteos en los labios, / manos entrelazadas, / y los
yo era un pájaro
Yo era un pájaro / con el blanco vientre gentil, / alguien me cortó la garganta / para reírse de ello, / no sé. / Yo era un albatros grande / y volaba sobre los mares. / Alguien detuvo mi viaje, / sin ninguna car
yo estoy segura de que nada más sofocará mi rima
Yo estoy segura de que nada más sofocará mi rima, / el silencio lo he tenido encerrado años en la garganta / como una trampa de sacrificio, / ha pues llegado el momento de cantar una / exequia al pasado.
yo sé
Yo sé / que el hijo mío y Tuyo / nadie lo verá / y todos lo verán. / Pero a José, / ¿qué le diré? / ¿A él quien llora oculto en una lágrima, / en un canto? / ¿Qué le diré? / ¿Que Tú antes que él / viste mi soledad / y
yo, francisco…
Yo, Francisco, / me he convertido en el juglar de Dios, / pero a mi viejo caballo, / que murió junto a mí, / lo sigo soñando. / Era un animal lleno de miedo, / era mi cuerpo. / Lo dejé morir / en la esquina de la
¡ah, si al menos pudiera!
¡Ah, si al menos pudiera, / suscitar el amor / como una cuesta segura hacia mi destino! / ¡Y apoyar el denso / hálito sobre las hojas / y arrebatar el sentido a la naturaleza! / O si sólo pudiera / tocar con de
¿por qué duplicas, amor?
¿Por qué duplicas, amor, / las raíces que crecen y permanecen / dispersas alrededor de mí, / sin unirse nunca en una rama recta? / Pido, al menos, que un fruto / descienda hasta mi vientre / y produzca mirada
¿por qué te amo y me esquivas?…
¿Por qué te amo y me esquivas, / pez rojo de vida, / húmedo entre la hierba, / palpitante bajo el sol? / ¿Por qué no tengo una palabra / dura como la piedra / que te hiera de muerte? / Así te detendría, / y podrí
¿qué es la nada, me decías?…
¿Qué es la Nada, me decías, / sino la presencia de Dios / que se revela en nuestro vacío, / ese espacio hueco creado / en nosotros por Dios / para extender su voz sin límites? / Al escuchar esa voz oscura / te