PAIS POEMA

Libros de alberto blanco

Autores

alberto blanco

antes de nacer (fragmentos)
E / antes de nacer reconocemos verdaderamente nuestra vida / de nuevo Adán como ese niño del aire que sólo vino a dar / nombres de luz al claro mundo de la segunda concepción / de materia densa recién cor
canción de diciembre
Qué voluntad de permanencia / la de este viejo pirú desabrigado / que contra toda ley se sostiene / de pie sobre el asfalto. Ya tiene / seco el tronco pero tenaz ocupa / el espacio y el tiempo, meciendo / la
el cuervo
Sé que es diciembre en alguna parte / y que saltan los astros / en las copas blandas / de los abetos recién nevados. / Sé que hay una especie de cuervo / que llega a encender su propia mecha / y extiende lent
el fin de las etiquetas
La mosca se levanta de la mesa / y domina los cuartos desde el techo, / atraviesa puntualmente el pasillo / que comunica al mar con el espejo. / Penetrante en la luz es su zumbido / una burbuja más dentro d
el grajo
Un grajo entre las nubes salta / como una mancha de tinta en un cuaderno, / como un pozo sin fondo y sin cubeta / donde el agua se queja mientras grazna. / Sus plumas son carbón para aquel horno / que de la
el jilguero
El natural cansancio del jilguero / rinde sus frutos en el crepúsculo: / se posa en un alero o en una rama / y entra temblando levemente al sueño. / Su cuerpo es tan sutil y delicado / como la carne de los
el mundo flotante del grillo
Con los ojos bien abiertos al enigma / vemos que las formas no son nuestras / No es nuestro el espacio ni el tiempo / ni son nuestros los frutos que se encienden / en las ramas curvadas o enhiestas / No es
el pinzón real
Un salmo cadencioso peina el bosque / De raya en medio: la luz solar / sobre las hojas y el abrigo / de la sombra en un costado. / Hay un eco ancestral en la salmodia / de los pinzones reales: el otoño / tien
el ruiseñor
Ella soñó / hace mucho tiempo / este mismo sueño musical. / Ahora lo traigo a la memoria. / El camino estaba bordeado de estrellas, / los lirios pesaban en plena noche / y ella me sugería la silueta / de un cip
el zenzontle
Lo sostiene el camino: / «El mundo está en llamas, / ¡y tú estás riendo!» / Y la ceniza de la imagen / desciende lentamente / del agua del cielo. / En tiempos de la luna gris / se asoma a los espejos / de cola bl
enseñanzas de atlihuayán
Sentados bajo los árboles dejamos correr el vino. / En las copas se mecen los cuervos / y en el estanque las ranas ensayan su partitura. / El eucalipto más viejo lleva una melodía / moviendo apenas la fro
la alondra
La alondra construye con su canto / topacios inalterados por el vuelo: / paisajes remotos en lo inmediato... / El sol en los viñedos de las colinas / y las últimas sombras en la tierra / bajo el cielo plate
la música en la edad de hierro
Éste no es el viento de los sauces / ni el viento de los eucaliptos, / ni siquiera el viento que enciende las velas / y mueve lentamente los molinos. / No es el viento que desplaza las nubes / en el calenda
los azulejos
Los espejos no cantan como antaño / y el espacio no es más que una lágrima / corriendo desde los ojos hasta el sueño / cuando nos dan una mala noticia... / Como cuando se embarca la tristeza / en una discus
los búhos
Detrás de cada nube, de cada monte / de cada copa, de cada rama / hay búhos en la noche. / Se esconden en el humo de las pipas. / Se alimentan de malentendidos / y estrellas de neón. / En la oscuridad se pued
los flamencos
Aquella larga noche / mi sueño me llevó a la alberca / de las luces profundas y los flamencos / prendidos como rosas eléctricas / en el interior de una aguamarina. / Y en la soledad de aquel paraje / comprend
los gorriones
Bajan de nueva cuenta hasta el jardín / bajan en grupo, solos, en parejas / en busca de semillas o de pan, / de agua fresca, de frutos o de insectos / pero los amilana una mirada. / Siguiendo loa atávicos a
los mirlos
El canto de los mirlos / compuesto en la quietud / es como un pensamiento. / Por momentos parece crecer / para luego concentrarse / en su puntual irradiación. / Si se le presta atención / cada pétalo de sonido /
los pericos
Hablan todo el día / y entrada la noche / a media voz discuten / con su propia sombra / y con el silencio. / Son como todo el mundo / ─los pericos─ / de día el cotorreo, / de noche malos sueños. / Con sus anillos d
los petirrojos
Con la puesta del sol los colorines cantaron: / de todos los puntos cardinales / convergieron los petirrojos en la almendra. / Paulatinamente llenaron con sus cuerpecitos / las ramas duras y secas del oto
tríptico azul
I / Hay mañanas / en que bajas al río / y te detienes / a escuchar en la corriente / la voz amorosa del mar. / Quisieras volar, / seguir el cauce / de su pelo suelto, / y tal esperanza te sostiene / sobre los juncos
un escéptico noé
Las voces, oigo las voces cantando / en medio del diluvio canciones dulces / con el crujir de las vigas que se mecen. / Es la lluvia que da sueño, la alabanza / del mar cuya paciencia levanta barcos. / El c