alaíde foppa
adiósCon los ojos de la despedida / os vi aquel día, / cosas de nuestra vida. / Con los ojos de la despedida, / la vida parecía / una cosa perdida. / La casa estaba vacía / en
destierroMi vida / es un destierro sin retorno. / No tuvo casa / mi errante infancia perdida, / no tiene tierra / mi destierro. / Mi vida navegó / en nave de nostalgia. / Viví a ori
el corazónDicen que es del tamaño / de mi puño cerrado. / Pequeño, entonces, / pero basta / para poner en marcha / todo ésto. / Es un obrero / que trabaja bien / aunque anhele el des
ella se siente a vecesElla se siente a veces / como cosa olvidada / en el rincón oscuro de la casa / como fruto devorado adentro / por pájaros rapaces, / como sombra sin rostro y sin peso.
elogio de mi cuerpo1. Los ojos / Mínimos lagos tranquilos / donde tiembla la chispa / de mis pupilas / y cabe todo / el esplendor del día. / Límpidos espejos / que enciende la alegría / de lo
las manosMis manos, / débiles, inciertas, / parecen / vanos objetos / para el brillo de los anillos, / sólo las llena / lo perdido, / se tienden al árbol / que no alcanzan, / pero me
los piesYa que no tengo alas, / me bastan / mis pies que danzan / y que no acaban / de recorrer el mundo. / Por praderas en flor / corrió mi pie ligero, / dejó su huella / en la hú
oraciónDame, señor / un silencio profundo / y un denso velo / sobre la mirada. / Así seré un mundo / cerrado: / una isla oscura; / cavaré en mí misma dolorosamente / como en tierr
oscuro cantoOscuro canto / que brota / de la honda esperanza / rota, / y del retorno / al círculo cerrado. / Peso escondido / como hijo sin nacer / en el vientre profundo, / apretado nud
propiciatoriaLenta y plácida / sea la vida que corre por mis venas, / largos sueños y dulces despertares / me asistan, / escuchen mis oídos voces quedas, / mientras crece en secre
quién eres tú¿Quién eres tú? / ¿Quién eres tú, hijo tardío? / De los otros me parece / que algo sabía / desde el primer día / de duda y esperanza. / Pero tú, inesperado, / ¿Quién eres
señor, estamos solosSeñor, estamos solos, / Yo, frente a Ti: / Diálogo imposible / Grave es tu presencia / Para mi solitario amor. / Escucho tu llamada / Y no sé responderte. / Vive sin eco
un díaEste cielo nublado / de tempestad oculta / y lluvia presentida / me pesa; / este aire denso y quieto, / que ni siquiera mueve / la hoja leve / del jazmín florecido, / me ah