adelardo lópez de ayala
a unos piesMe parecen tus pies, cuando diviso / que la falda traspasan y bordean, / dos niños que traviesos juguetean / en el mismo dintel del Paraíso. / Quiso el amor y mi fortuna quiso / que ellos el fiel de mi espe
el sol y la nocheEncendido en sus propias llamaradas, / la sed devora al luminar del día, / y, eterno amante de la noche fría, / persigue sus espaldas enlutadas. / Ansioso de sus sombras regaladas, / en vano corre la abrasa
la cita¡Es ella..! Amor sus pasos encamina… / Siento el blando rumor de su vestido… / Cual cielo por el rayo dividido, / mi espíritu de pronto se ilumina. / Mil ansias, con la dicha repentina, / se agitan en mi pe
mis deseosQuisiera adivinarte los antojos, / y de súbito en ellos transformarme; / ser tu sueño, y callado apoderarme / de todos tus riquísimos despojos; / aire sutil que con tus labios rojos / tuvieras que beberme y
sin palabrasMil veces con palabras de dulzura / esta pasión comunicarte ansío; / mas, ¿qué palabras hallaré, bien mío, / que no haya profanado la impostura? / Penetre en ti callada mi ternura, / sin detenerse en el men