PAIS POEMA

Libros de adela zamudio

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adela zamudio

amanecer
Mundo carnal, la primavera, / resina en los dedos, pegajosos / después de abrazar el árbol de palma y / la corteza pegada, / su opresión débil que despierta / con un toque de rojo y los ojos / velado por la t
cuando estes con una mujer
Cuando estés con una mujer. / Hazle el amor, no solo tengas sexo. / Dile que la amas, que estas loco por ella. / No solo la bese y entres de lleno. / Besa su cuerpo entero, / recorriendo sus rincones. / Recon
elegía
La noche es el escudo / que abarca su mirada, / la tierra que rodea / desde el riesgo a la tumba. / Ya amanece / en la posada del acantilado / donde cuelga un farol / y un letrero que gime en las tormentas / infe
emoción breve
Por la escalera azul de la mañana / el deshollinador. / Su piel de escamas y sus cejas / serpentinas, felices / bailan. / Todo podrá cambiarse, / dice. / Nada me toca.
espacio i
Llegas de cualquier sitio / y, elegido al azar, / sin mapas, sin señales, / el otro lado esconde la sorpresa / feliz y azul. / Entonces permanece la ruptura / intacta. / Entonces fuera o dentro impide / su difusi
espacio ii
Llegas a cualquier sitio / a través de un poema: / el mundo viaja solo, y tú también / en su infinita red de vanidades / te dejas arrastrar / por símbolos, deseos, / buscando su sabor / con recuerdos gastados. /
galope
Lejos la extraña luz / que atraviesa la noche, y más extraña / la luz de los poemas, este espacio / tan breve que ilumina / hacia adentro y nos punza. / Como si la distancia / que apenas calculamos, / se desboc
lista de poemas cortos
En la árida playa del próximo río / tan sólo hay enjutas y ardientes arenas; / vapores que se alzan de un fétido estanque, / brillando a lo lejos titilan y tiemblan. / *** / En todo el espacio que abarca la
metamorfosis de las llamas
A Luis García Montero / El hombre señalaba el cementerio / y me dijo asustado: / El sigilo del miedo / de pronto es cazador y se avergüenza / sintiéndose verdugo. / Para que haya un orden / tienes que esta
nacer hombre
Cuánto trabajo ella pasa / Por corregir la torpeza / De su esposo, y en la casa, / (permitidme que me asombre) / tan inepto como fatuo / sigue él siendo la cabeza, / porque es hombre. / Si alguna versos escribe
nubes y vientos
Del sol del verano Los rayos de fuego / calcinan la tierra, / Las horas transcurren y en lenta agonía / se abraza y consume la mustia pradera. / En la árida playa del próximo río / tan sólo hay enjutas y ar
omnia
Aquello fue verdad, su búsqueda / — no un ávido alargar la mano / ni la tela, sutil, de araña que se adhiere / rompiéndose en el rostro / al atraparte, así, / sino dulces segmentos / de una naranja: son tus c
progreso
Hubo un tiempo de amor contemplativo / En que el saber, muy poco positivo, / Confundiendo la tierra con los cielos, / Ensalzaba las vírgenes modelos. / Y en que inspirándoles horror profundo / La realidad p
quo vadis
Sola, en el ancho páramo del mundo, / Sola con mi dolor, / En su confín, con estupor profundo / Miro alzarse un celeste resplandor: / Es El! Aparición deslumbradora / De blanca y dulce faz, / Que avanza, con
súper andrógina
Proserpina / Los árboles caídos en el suelo / se han podrido, sus ramas — melodía / de drogas, sin descanso — obstruyen la vereda. / Pero ¿qué prisa tienes? / Vas / hacia un fin excitado que revive. / ¡Es el in