adam zagajewski
a mí mismo en mis memoriasFluye, fluye, nube gris, / se abre la flor de la peonía, / nada te une ya a esta tierra, / nada te une ya a este cielo. / Delira en la canícula el jardín, / un gato d
autorretratoEntre ordenador, lápiz y máquina de escribir / se me pasa la mitad del día. Algún día se convertirá en medio siglo. / Vivo en ciudades ajenas y a veces converso
canción del emigradoEn ciudades ajenas venimos al mundo / y las llamamos patria, mas breve es / el tiempo concedido para admirar sus muros y sus torres. / Caminamos de este a oeste,
habla más suaveHabla más suave: eres mayor que aquel / que fuiste tanto tiempo; eres mayor / que tú mismo y sigues sin saber / qué es la ausencia, el oro, la poesía. / El agua suc
intenta alabar al mundo heridoIntenta alabar al mundo herido. / Recuerda los largos días de junio, / fresas silvestres, gotas rosadas de vino. / Los hierbajos que metódicamente invadían / las ca
lienzoDe pie, callado ante el cuadro sombrío, / ante el lienzo que hubiera podido tornarse / abrigo, camisa, bandera, / pero en cosmos se había convertido. / Permanecí en
oda a la suavidadLos amaneceres son ciegos como gatitos. / Las uñas crecen confiadamente, aún / saben qué tocarán. Suaves / son los sueños y la ternura como niebla / suspendida sobr
senza flashSenza flash! «Sin flash!» / (exclamación que se oye a menudo en las galerías italianas) / Sin llama, sin noches de insomnio, sin ardor, / sin lágrimas, sin grande
una mañana en vicenzaEl sol era tan tierno, tan delicado, / que hasta temíamos por él; un ademán incauto / podía rayarlo, incluso un grito -si alguien hubiera / querido gritar- lo hab
vaporettoEn el bolsillo de la cazadora encuentras / un pasaje azul para el vaporetto / (il biglietto, non cedibile). / El billete azul, poco mayor / que un sello de la Repúb